Saturday, August 24, 2019

La realidad de la caficultura hondureña en la película “Café con sabor a mi tierra”

Tegucigalpa, 14 ago (EFE).- La familia del hondureño Carlos Membreño vivió siempre de la producción de café, pero la roya que ataca las plantaciones de ese grano los abatió tanto, que terminaron dedicándose a la ganadería y a la siembra de maíz.

Quizá eso dio pie para que Membreño, productor, no de café sino de cine, y guionista, le rindiera un homenaje a los productores hondureños del aromático con la película “Café con sabor a mi tierra”, rodada en seis lugares de Honduras, Alemania y España, que desde la semana pasada se está proyectando con éxito en los principales cines de su país, a cargo de Sin Fronteras Estudios.

Es la quinta película de Membreño desde que saltó a la pantalla grande con “Loca navidad catracha (hondureña)”, la que en su opinión hasta ahora ha sido la más exitosa y su preferida.

“Toda mi familia vivió del café, pero la roya los abatió tanto, que terminaron tirando la toalla y se dedicaron a otros rubros como la ganadería y la siembra de maíz, por eso es mi admiración a los caficultores”, dijo Membreño en entrevista con Efe en Tegucigalpa.

En medio de su ignorancia sobre el tema agregó que después de la película nunca ha valorado tanto la taza de café que él, su familia y el pueblo hondureño han tomado en su vida.

Con su última producción conoció “el lado humano que hay detrás de cada taza de café hondureño”, de ahí que sea un homenaje a los más de 100.000 pequeños caficultores que manejan esa actividad en Honduras.

El café es el primer producto de exportación de Honduras, país que se ha convertido en el tercer productor de Latinoamérica y quinto a nivel mundial, según fuentes oficiales, con ventas que en el último año cosecha y pese a los bajos precios en el mercado internacional rondaron los 1.000 millones de dólares.

“‘Café con sabor a mi tierra’ muestra el sacrificio que hay detrás de la taza de café, es un proyecto que dignifica el trabajo de los productores”, enfatizó Membreño, quien está trabajando en otros proyectos cinematográficos con productoras de Colombia, y de Los Ángeles y Nueva York (EE.UU.), de los que informará en su momento.

A Membreño le ha impactado mucho cómo un grano tan pequeño genera tanto movimiento económico para las familias caficultoras y toda la cadena comercializadora del café, en la que el más afectado es el productor, por la mala paga que recibe.

“Esta película viene a mostrar el arduo trabajo de nuestros productores, el lado humano detrás de la taza de café que se consume no solo en Honduras sino a nivel mundial”, expresó el director de la obra, que fue grabada en seis comunidades caficultoras de Honduras, lo mismo que en Tortosa, España, y Bremen, Alemania.

Una de las regiones donde se rodó la película es el municipio de Marcala, donde se produce uno de los mejores cafés de Honduras.

La temática de “Café con sabor a mi tierra” es la superación, mostrando en la pantalla ejemplos de situaciones reales que viven los productores, como la destrucción de sus fincas a causa de la roya y otras plagas, que han llevado a muchos de ellos a la ruina.

La película muestra los dos mundos de los productores, la de uno pequeño marcado por las adversidades, que estuvo a punto de perder su finca y su casa por las deudas con un banco, y la de una familia que ha crecido, que tiene una producción enorme, que “ya no pone los huevos en una sola canasta, sino que ha diversificado su finca”.

“Entonces, vemos la contraparte de una familia exitosa, peleas internas entre caficultores al momento de la caída de precios del café en el mercado internacional y cuando son abatidos por enfermedades como la roya que ataca a la plantación”, dijo Membreño.

Pero además de las peleas internas, los productores se ven muy afectados por las dificultades económicas de las familias, las que se agravan con la derivación de otros conflictos.

Otro aspecto relevante es el empoderamiento de la mujer en la caficultura, desempeñando un gran trabajo que a veces pareciera ser invisible, además de sus otras obligaciones en la casa.

“También vemos que a pesar de todos los problemas, con fe y determinación podemos salir adelante”, recalcó Membreño, quien a los doce años comenzó a tener contactos con la televisión local y después se fue abriendo puertas que le llevaron a trabajar en varios canales, producir documentales y cortometrajes, hasta dedicarse de lleno a la producción de cine desde hace cinco años.

Sus otras tres producciones son “Loco verano catracho”, secuela de “Loca navidad catracha”; “Amores de película” y “La jaula”.

Las escenas grabadas en Bremen, Alemania, son del “desembarque del café más puro del mundo, que procede de Corquín, Copán (occidente de Honduras), que es transportado en un barco velero que pasa por casi todo el mundo recogiendo alimentos orgánicos”.

“En Tortosa, España, se grabó el consumo, cómo el extranjero valora y disfruta, degusta esa taza tan aromática que proviene de las manos de nuestros caficultores”, enfatizó Membreño, quien agradeció el respaldo que han tenido de la empresa privada hondureña para la producción de “Café con sabor a mi tierra”, que ha tenido un coste de 12 millones de lempiras (unos 486.223 dólares).

Protagonistas y actores de reparto de la película son, entre otros, Carlos Moncada, Alejandra Arias, Enrique Romero, Enrique Barrientos, Ethel Flores, Rosa Fortín y Jorge Osorto.