Sunday, November 17, 2019

Espere doctor que Bernie Sanders vuelve a la pelea…

Washington, 15 oct (EFE).- No había tiempo para seguir consejos, la oportunidad estaba servida y así lo entendió el senador Bernie Sanders, que este martes volvió a la pelea por la candidatura demócrata más vehemente que nunca tras sufrir un ataque al corazón.

Impuestos a los más ricos, la crisis climática, el costo de la educación superior y, por supuesto, su salud estuvieron entre los temas que fue despachando el experimentado senador, quien debió hacer una pausa en su campaña mientras se reponía de un infarto que puso a más de uno a dudar sobre su continuidad en la liza.

“Estamos olvidando el hecho de que la mitad de nuestra gente está viviendo de cheque en cheque”, reclamó enérgico Sanders a sus compañeros de escenario al buscar apartar del debate la sombra de un posible juicio político contra Donald Trump, a quien describió como el “presidente más corrupto” de la historia de EE.UU.

Él traía sus temas y marcó la pauta a sus contrincantes, que en más de una ocasión respaldaron sus afirmaciones y se refirieron a alguna de ellas, aunque no escaparon de su reclamo de tener “agallas” para enfrentar a las grandes compañías para garantizar un sistema de salud para todos los estadounidenses.

Y al llegar la temida pregunta sobre su condición de salud, Sanders salió airoso. “Me siento genial”, repostó casi sin pensarlo cuando ya el debate, organizado por CNN y The New York Times, llevaba un buen trecho recorrido.

“Estoy muy feliz de estar aquí esta noche”, añadió entre aplausos Sanders, quien aprovechó para invitar a sus seguidores a un mitin en la localidad neoyorquina de Queens -con una “invitada especial” a bordo- y anticipó que en adelante hará una “campaña vigorosa”.

Y para muestra un botón, pues el senador de 78 años y cabello blanco se ganó el respaldo de la influyente congresista demócrata Alexandria Cossio-Cortez, quien, según anticiparon el diario The Washington Post y las cadenas CBN y CNN, planea aparecer en la actividad proselitista del próximo sábado.

Pero la edad no solo fue motivo de preocupación para Sanders, pues el exvicepresidente Joe Biden (76) y Elizabeth Warren (70) también fueron cuestionados al respecto.

“No necesitaré ninguna capacitación en el trabajo el día que asuma el cargo”, dijo en su defensa Biden, mientras Warren, que en esta ocasión fue blanco de muchos de los dardos de sus compañeros, anticipó que trabajará más, organizará y durará “más que nadie”.

Las poco más de tres horas de contrapunteo dejaron claro que Sanders está dispuesto a dar la batalla y a defender con ahínco sus convicciones, mientras siguen en debate temas como el control a la venta y porte de armas, los derechos reproductivos, la salud y, más recientemente, preocupaciones externas como la incursión de las fuerzas turcas en Siria tras la salida de las tropas estadounidenses.

El debate de este martes, el cuarto en lo que va del año, contó con la presencia de la legisladora Tulsi Gabbard y el empresario Tom Steyer, ausentes de la cita anterior.

También participaron los senadores Kamala Harris, Cory Booker y Amy Klobuchar, así como el alcalde de South Bend (Indiana), Pete Buttigieg, el exsecretario Julián Castro, el empresario Andrew Yang y el excongresista Beto O’Rourke.