Saturday, December 14, 2019

Áñez le apuesta a un gabinete de línea dura para dar salida a la crisis

La Paz, 13 nov (EFE).- La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, nombró este miércoles un gabinete de urgencia, con solo once ministros, para iniciar la transición de Gobierno en el país, que se encuentra sumido en una crisis que ya deja 10 muertos, más de 500 heridos y con la Policía y el ejército controlando el orden público.

Un día después de tomar el mando del país tras la renuncia de Evo Morales a la Presidencia el pasado domingo, Áñez designó a los titulares de once ministerios de alrededor de una veintena posibles.

Horas antes, al finalizar su primer discurso a la nación, la nueva jefa de Estado posesionó al nuevo mando militar, que será liderado por el general del Ejército Carlos Orellana como comandante de las Fuerzas Armadas.

Jeanine Áñez aseguró que en el país “no hay golpe de Estado”, en contra de lo que denuncia ante la comunidad internacional Evo Morales desde su exilio en México.

UN GABINETE DE LÍNEA DURA

La presidenta interina es senadora de la opositora Unidad Demócrata, de cuyo grupo en el Senado eligió a varios de sus ministros.

Áñez rompió con la tradición de que la cartera de Exteriores la debía ocupar siempre un indígena y en su lugar designó a la académica y diplomática de carrera Karen Longaric como canciller.

Los ministerios como los de Defensa o Gobierno (Interior) son claves en este momento en Bolivia, donde el ejército sigue en las calles del país en apoyo de la Policía para contener los disturbios.

El exsenador boliviano Arturo Murillo, designado como ministro de Gobierno, advirtió que habrá cárcel para quienes cometan “sedición”.

A cargo del Ministerio de la Presidencia quedó el abogado Jerjes Justiniano, en el de Gobierno el hasta hace poco senador Arturo Murillo y de Defensa a Luis Fernando López.

El Ministerio de Comunicación lo ocupará la periodista Roxana Lizárraga; el de Medio Ambiente la exlegisladora María Elba Pinckert; el de Justicia Álvaro Coimbra; el de Economía José Luis Parada; Obras Públicas el exsenador Yerko Núñez; de Desarrollo Rural Samuel Ordóñez y de Energías Álvaro Guzmán.

Áñez dejó pendientes otras carteras como Hidrocarburos, Planificación, Educación, Salud, Trabajo y Culturas.

El Parlamento, donde el Movimiento al Socialismo (MAS) es mayoría, aún no ha efectuado el trámite formal de tratar la renuncia de Morales y durante la jornada hubo incidentes cuando parlamentarios de su partido iban a acceder a la sede legislativa.

NUEVOS SÍMBOLOS

La llegada de Jeanine Áñez al poder ha devuelto al Palacio Quemado de La Paz su protagonismo en la historia del país. La presidenta interina recuperó este escenario que Evo Morales dejó en agosto de 2018, por considerarlo un vestigio de época republicana con símbolos coloniales europeos.

El “patria o muerte” al final de los discursos de Morales durante más de trece años en la Presidencia ha dado el paso al “que Dios los bendiga” de Áñez.

“Que viva Bolivia”, exclamó la presidenta provisional al finalizar su primer mensaje a la nación este miércoles, mientras que su antecesor lo hacía con un “jallalla Bolivia”, una expresión en lenguas aimara o quechua que podría equivaler “al viva” en español.

Los nuevos jefes militares tomaron posesión junto a una Biblia y un crucifijo, aunque Bolivia es un Estado laico. Antes lo hacían ante la Constitución que promulgó el propio Evo Morales en 2009.

CONTINÚAN LOS DISTURBIOS

La cifra de muertos en los conflictos en Bolivia subió a diez, ocho de ellos por “proyectil de arma de fuego”, informó el director del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), Andrés Flores.

“El IDIF realizó la valoración forense de diez cuerpos a nivel nacional, cuatro son de Santa Cruz, tres de Cochabamba, dos de La Paz y uno de Potosí”, dijo Flores.

Además, la Policía identificó a un presunto exintegrante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que está desde hace varios días con un “coma inducido” a causa de las heridas que sufrió en un enfrentamiento en la ciudad de Montero, el 30 de octubre, en el que murieron dos activistas cívicos que protestaban contra Morales.

El hombre, un argentino de 44 años fue identificado recién esta jornada luego de que sus familiares llegaran a Bolivia.

Seguidores y opositores a Evo Morales se enfrentaron en una de las principales avenidas de la ciudad de La Paz, tras el paso de un contingente de la Policía y de las Fuerzas Armadas, que tuvieron que intervenir con gases lacrimógenos.

Una multitud, en su mayoría de indígenas y vecinos de la ciudad de El Alto, llegaron en marcha hasta la vecina La Paz portando la whipala, la multicolor enseña indígena y algunos gritaban la consigna “ahora sí guerra civil”.

Bolivia está sumida en una crisis desde los comicios generales del 20 de octubre por las denuncias de fraude para lograr su reelección.

Una auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA) al proceso electoral boliviano detectó serias irregularidades en el mismo, por lo que recomendó realizar nuevos comicios.