Sunday, December 08, 2019

Las protestas hunden la economía chilena y sus expectativas de crecimiento

Manifestantes en una protesta para exigir sanciones contra los presuntos responsables de las muertes y torturas por parte de agentes del Estado, frente al Palacio de Tribunales en Santiago (Chile). EFE/Alberto Valdés/Archivo

Santiago de Chile, 2 dic (EFE).- La afectación de la crisis social a la economía chilena superó todas las expectativas y le asestó su mayor golpe en 10 años al arrojar este lunes una caída del 3,4 % interanual para el pasado octubre, cuando comenzaron las protestas, un dato que alerta sobre un futuro nada halagüeño.

El guarismo corresponde al Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec), que se considera un anticipo del Producto Interior Bruto (PIB), y que es el peor desde julio de 2009, cuando la economía chilena cayó un 3,5 % por la crisis de las hipotecas subprime.

Esta vez han bastando menos de 15 días -el estallido social comenzó el 18 de octubre- para que la economía se desplomara muy por debajo de los pronósticos del Gobierno, que esperaban un crecimiento de entre el 0 y el 0,5 % para ese mes.

Ante estos resultados está previsto que los ministros de Hacienda, Ignacio Briones, y de Interior, Gonzalo Blumel, anuncien esta jornada un “Plan de Recuperación Económica y Protección del Empleo”.

La crisis social, que ya se ha cobrado la vida de al menos 23 personas, mantiene a miles de personas en manifestaciones en reclamo de una mayor redistribución de la riqueza, pero ha dado lugar también a graves episodios de violencia, como saqueos, incendios y destrucción de mobiliario, que han afectado al desempeño del comercio y la industria.

Los servicios también se han visto afectados, sobre todo en educación, transporte, servicios empresariales y restaurantes y hoteles.

El daño en infraestructuras alcanza los 4.500 millones de dólares, el Gobierno calcula que se van a perder cerca 300.000 empleos y el Banco Central tuvo que intervenir poniendo 20.000 millones de dólares en venta para evitar que el peso, que llegó a cotizar a 828,36 unidades por dólar, siguiera desplomándose, logrando sostenerlo, al menos en el día de hoy, en 803 unidades.

Esta dinámica que llevó al hundimiento de la economía en octubre ha seguido dándose, aunque con un menor grado de virulencia, en las más de seis semanas que dura ya esta crisis, por lo que algunos expertos advierten de que en noviembre el resultado económico puede ser “catastrófico”.

Así lo expresó a Efe Francisco Castañeda, economista y doctor en geografía económica de la Universidad de Santiago, quien agregó que el país está funcionando a la mitad o menos que en una situación normal y que prevé que el resultado final del cuarto trimestre del año sea negativo.

“La economía desacelera, hay un dólar más alto (15 % más alto), la inflación se empina en el rango del 2,2 % a 2,6 %, la banca está restringiendo el crédito y está subiendo las tasas de interés producto de una mayor aversión al riesgo de las empresas (…). Es una tormenta perfecta”, expresó Castañeda.

Además, indicó que debido a la desaceleración la recaudación en impuestos disminuirá entre 2.000 y 4.000 millones de dólares, por lo que Chile va a tener un fisco más débil, aunque afortunadamente, según Castañeda, con capacidad de aumentar su nivel de deuda.

“La deuda en Chile es baja. No es dramático que la deuda suba del 27 % del PIB al 35 % o 40 % para financiar gastos sociales”, comentó.

El experto auguró que el desempleo podría pasar del actual 7 % al 9 % en el próximo trimestre móvil, lo dejará una economía muy débil de cara al año que viene.

Rubén Figueroa