Tuesday, July 07, 2020

Partidarios y detractores de Bolsonaro se enfrentan en medio de la pandemia

Grupos de detractores formados por hinchas de clubes protestaron contra el presidente brasileño Jair Bolsonaro y se enfrentaron este domingo con simpatizantes en violentos disturbios que mezclaron las crisis política y sanitaria que vive Brasil, uno de los países más afectados por COVID-19 en Sao Pablo (Brasil). EFE/Fernando Bizerra

Brasilia, 31 may (EFE).- Grupos partidarios y detractores del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, se enfrentaron este domingo en violentos disturbios que mezclaron las crisis política y sanitaria que vive Brasil, uno de los países más afectados por el COVID-19.

Los incidentes más graves ocurrieron en la avenida Paulista, en el corazón de Sao Paulo, donde el “bolsonarismo” exigió el “cierre” del Parlamento y la Corte Suprema y una “intervención militar”, pero se encontró con un numeroso grupo que había convocado una protesta “en defensa de la democracia”.

La tensión se elevó entre quienes se identifican con los “valores conservadores” que proclama el líder de la ultraderecha frente a los que se mostraron a favor de las “instituciones democráticas” y en contra del “autoritarismo” del que acusan al capitán de la reserva del Ejército que asumió el poder en enero de 2019.

Grupos partidarios del presidente brasileño Jair Bolsonaro, son vistos durante protesta en apoyo al presidente brasileño este domingo en Sao Pablo (Brasil). EFE/Fernando Bizerra

Este último grupo que portaba pancartas en favor de la democracia contó con el apoyo de algunas hinchadas de clubes de fútbol.

Las manifestaciones, convocadas en varias ciudades, ocurrieron cuando Brasil, con casi medio millón, se sitúa como el segundo país con más contagios de coronavirus en el mundo, sólo por detrás de Estados Unidos, y el cuarto en número de fallecidos, con 28.834, según el último balance oficial.

Aunque hubo incidentes en otras ciudades, como Río de Janeiro, los más graves fueron en Sao Paulo y dejaron varios heridos, entre ellos el fotógrafo de la Agencia Efe Fernando Bizerra, alcanzado en una pierna por astillas de una bomba de estruendo.

BOLSONARO SE PASEA A CABALLO ENTRE SUS PARTIDARIOS

La jornada de protestas en medio de la pandemia reflejó la alta temperatura del debate político en Brasil, azuzado por Bolsonaro y sus seguidores con críticas al Parlamento y al Supremo y una fuerte presión contra las cuarentenas más o menos rígidas impuestas por los gobernadores y alcaldes para intentar frenar al coronavirus.

Grupos de detractores formados por hinchas de clubes protestaron contra el presidente brasileño Jair Bolsonaro y se enfrentaron este domingo con simpatizantes en violentos disturbios que mezclaron las crisis política y sanitaria que vive Brasil, uno de los países más afectados por COVID-19 en Sao Pablo (Brasil). EFE/Fernando Bizerra

Este mismo domingo, en Brasilia, el presidente Bolsonaro acudió a un acto organizado por sus partidarios, en el que también hubo unas duras proclamas contra el Parlamento y la Corte Suprema y se pidió una “intervención militar” para imponer el “orden y progreso” que clama la bandera de Brasil.

Bolsonaro no hizo declaraciones y se limitó a saludar y abrazar a muchos de los asistentes, cargó algunos niños en sus brazos y posó para fotos, todo sin usar la mascarilla que es obligatoria para circular por las calles de Brasilia.

Tras saludar a sus partidarios, calculados en unos 3.000, el jefe de Estado se dirigió hacia un grupo de policías a caballo, montó en uno de ellos y se paseó entre las personas, que tras la cabalgata se dispersaron sin mayores incidentes.

Esa manifestación ocurrió después de que, la noche del sábado, un pequeño grupo de activistas de ultraderecha que acampa desde hace días en pleno centro de Brasilia se dirigió hacia la sede de la Corte Suprema en una marcha alumbrada con antorchas.

Con una puesta en escena que evocaba la estética neonazi, vistiendo de negro y algunos enmascarados, los manifestantes entonaron cánticos contra una Corte Suprema a la que acusaron de “plegarse a los intereses comunistas”.