Monday, September 20, 2021

LA CLASE MEDIA – NUESTRO MOTOR

La Conservación como nuestro futuro

Marzo, 2017

 Por Sharon McElhone

Los californianos nos adaptamos a una severa falta de agua durante cinco años y disminuimos nuestro uso del agua considerablemente. Las campañas de concientización, un mandato estricto y aumentos de costos nos obligó ahorrar agua. Durante la sequía, los propietarios de viviendas, dejaron de regar el césped o lo eliminaron totalmente, sustituyéndolo con vegetación tolerante a la sequía, porque el marrón se convirtió en el nuevo verde. Nos limitamos en el uso del riego automático y las ciudades drenaron los estanques y fuentes públicos, con el fin de salvaguardar el más preciado de todos los recursos naturales. Pero ahora la sequía ha terminado y el esfuerzo para conservar el agua ya no descansará sobre nuestros hombros. Los residentes pueden volver a sembrar grandes áreas de césped para un nuevo jardín y establecer nuevos sistemas de riego hasta que el flujo constante de agua se deslice calle abajo hacia las alcantarillas. Los agricultores pueden volver a inundar los campos otra vez. Dentro de unos meses, será como si la sequía nunca pasó.

Solamente que el agua es finita. Esto es claro, y ahora que estamos fuera de la sequía y el mandato de conservar el agua está siendo levantado, pregunto ¿por    qué? ¿Por qué lo levantamos? América vuelve a la grandeza cuando abraza la realidad que el futuro de este país es dependiente de nuestra capacidad de reinventarnos no como americanos que viven en el pasado, con quemadores de aceite y de carbón o ciudadanos comprometidos al aumento de una reserva de armas nucleares, pero como nuevos americanos más moderados, comprometidos a apoyar invenciones e industrias que pueden ambos medir el impacto al ambiente al mismo tiempo que contribuyen impulsar la economía, una nueva clase de capitalismo que combina crecimiento con conservación. Los americanos que se pueden unir bajo este nuevo tipo del capitalismo serán los que hagan América lo que fue, un lugar de la oportunidades continuas. ¿Sería el fin del mundo si el expansivo y los exhuberante jardines del norte y del sur en la Casa Blanca fueran eliminados y reemplazados con vegetación nativa que utiliza menor cantidad de agua para mantenerse? Podríamos, como estadounidenses, liderar con este ejemplo.

Las ideas actuales que circulan sobre el cambio climático que puede ser ignorado en beneficio de volver a poner en servicio industrias sucias y antiguas es una mentalidad corta y relegando el dinero para la conservación al asiento de atrás, detrás de la petición de $54 mil millones adicionales para gastos militares no es el camino que nos conduzca a la grandeza. Los gastos militares toman fondos de la economía. Compite directamente con la financiación que podría ser usada por el sector privado para el desarrollo. Además, los programas militares se llevan a la gente talentosa que podría contribuir en el desarrollo de productos que protejan el ambiente y aumenten nuestra infraestructura. Haciendo esta inversión militar en lugar de utilizarlo para la infraestructura y desarrollo que beneficiaría a millones de americanos directamente, seguimos innecesariamente detrás de países como China y Rusia en vez de confiar en el camino americano probado y verdadero, que es la invención de nuevas industrias.

Nuestro camino a la grandeza es persiguiendo apasionadamente aquellos negocios y prácticas que llevan a mejoras masivas de la calidad de vida y tenemos que seguir ese camino ahora, ya que una población creciente sólo pondrá más demandas de nuestro abastecimiento de agua así como otros recursos. Israel fue pionero en tecnologías como el riego por goteo y reutilización de aguas residuales y aunque viven en tierras áridas, han encontrado una forma de escapar de la escasez de agua de una nación. No tienen ninguna falta de alimentos y sus prácticas de cultivo rinden productos de costo más bajo. Como estadounidenses, debemos considerar la conservación como una manera de asegurar no sólo nuestra economía futura, sino también garantizar la vida.

Aunque California está fuera de la sequía, espero que Google siga reciclando el agua después de que pagó e instaló sistemas caros en el campus de Mountain View que salvan millones de galones del agua. Espero que eBay no cambie a las viejas prácticas de gasto de agua, que tenía antes de adoptar prácticas modernas como refrigeración pasiva y sistemas de la irrigación inteligentes. Es temerario retroceder el reloj, ahora. El desperdicio es seguramente un delito de ignorancia y no tiene sentido que los estadounidenses no adopten mejores prácticas de conservación, mientras seguimos buscando mejores formas de hacer el negocios y de vivir. Debido a la ciencia, los estadounidenses tienen pruebas irrefutables. Sabemos, según el Consejo de Defensa de Recursos Naturales, que “plantas de poder utilizan más agua que la de todas las demás industrias combinadas, principalmente para sistemas de enfriamiento, aunque también para controlar la contaminación proveniente de chimeneas y eliminación de sustancias tóxicas de las cenizas de carbón…” porque existen estudios concluyentes. Tenemos la tecnología limpia para sustituir centrales eléctricas sucias que contaminan canales de agua. El EPA, que está bajo la amenaza, sugiere que las centrales eléctricas tienen que alejarse del anticuado “una vez – a través de prácticas de refrigeración” que usan una gran cantidad del agua y son perjudiciales al ambiente y en su lugar utilizar el ciclo cerrado de refrigeración, una moderna tecnología que reduce el uso del agua. El EPA también tiene un nuevo programa de financiación llamado el Acta de Infraestura, Financiamiento e Innnovación del Agua (WIFIA, siglas en inglés) y Fondos Rotativos del Estado que “proveen préstamos de bajo interés para proyectos grandes de agua”, comenta Amber Wilson de la Asociación estadounidense de Obras Hidráulicas. Ella dice “estamos abogando por la financiación que permita a los programas alcanzar su pleno potencial, reduciendo así el costo del servicio de suministro de agua para todos nosotros”.

Durante los pasados cinco años, mis hijos tomaron duchas juntos para conservar agua y dejamos nuestro césped morir. El hecho de que nadie ha utilizado herbicidas químicos en nuestra propiedad durante los últimos seis años, me hace sentir que estamos contribuyendo a un mejor y más limpio medio ambiente para nuestros hijos. Conservación significa aumentar las oportunidades para nuestros hijos de tener acceso a agua limpia y los días de uso de agua sin límite y de bombeos de montones de dinero en el ejército, lo cual agota la economía, pertenecen al pasado.