Thursday, September 23, 2021

Damnificados del terremoto duermen en albergues cobijados por la solidaridad

México, 21 sep (EFE).- Durmiendo en colchonetas y viviendo de la solidaridad de la ciudadanía, miles de damnificados del fuerte terremoto de este martes duermen en los 49 albergues instalados en la Ciudad de México por el temor de volver a sus casas severamente perjudicadas.

Amada Rodríguez y otros siete miembros de su familia, entre ellos su madre de 85 años, pasan las horas en el albergue dispuesto en la delegación Benito Juárez, una de las más impactadas por el movimiento telúrico del 19 de septiembre, de 7,1 en la escala de Richter.

Fotografía cedida por la Casa Presidencial de México, del mandatario Enrique Peña Nieto (c-d), durante un recorrido por el municipio de Jojutla, en el estado de Morelos (México), luego del sismo de magnitud 7,1 en la escala de Richter que sacudió fuertemente el centro del país este martes. El número de muertos en el terremoto que sacudió este martes el centro de México aumentó a 225, según el último reporte del coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente. EFE

Sentada en una colchoneta y cobijada por una manta, afirma que ha estado “muy bien atendida”, pero no se quita el miedo del cuerpo.

Su familia y otra cincuentena más se vieron obligadas a salir de sus viviendas. Lo hicieron por prevención, pues el edifico no cayó, pero se agrietó considerablemente y el terremoto fue “muy fuerte”.

La mayoría de vecinos se fue a casa de allegados, pero ella prefirió acudir a este albergue, donde además de alojamiento y comida, hay varias entidades que les apoyan psicológicamente e incluso los entretienen, como un mago que hoy hacía las delicias de los más jóvenes.

De acuerdo con el equipo de Comunicación de la delegación, hay espacio para 800 personas y la primera noche durmieron unas 200, cuando se vivieron incluso situaciones de pánico.

Luis Alberto Contreras yace en una de las improvisadas camas. Vestido de pies a cabeza, explica que el edificio en el que vive con su madre y su hermana “está ladeándose”.

“Ahora no sé qué voy a hacer, y lo bueno es que tengo mis papeles (documentos). Espero que no haya otro temblor”, desea este diseñador gráfico.

Con 100 muertos, la Ciudad de México es la más afectada por el terremoto, que ha dejado 230 víctimas mortales en el centro del país.

Fuera de sus casas y alejados de todas sus pertenencias, estas horas están siendo duras para muchos. Pero algunos de los más jóvenes, gracias al apoyo institucional y de voluntarios, se toman la experiencia como una aventura más.

Es el caso de Draken Michel, que vive en el suroriental estado de Quintana Roo y estaba de visita en casa de su tía, en la Ciudad de México, cuando el terremoto sacudió con fuerza.

Una ambulancia forense traslada un cuerpo rescatado de los edificios colapsados tras el sismo de magnitud 7,1 en la escala de Richter hoy, miércoles 20 de septiembre de 2017, en Ciudad de México (México). La cifra de muertos a causa del terremoto de magnitud 7,1 en la escala de Richter que el martes sacudió el centro de México ascendió a 230, informó hoy la Coordinación Nacional de Protección Civil. EFE

“El edificio sufrió algunos daños, tiene grietas y nos da miedo entrar, por lo que decidimos pasarnos para acá”, apuntó el adolescente.

El joven habla del “buen servicio” que ha recibido, una cucharada de tranquilidad después del sismo, que fue “muy fuerte” y, de seguro, recordará toda la vida.

El movimiento telúrico tuvo lugar este 19 de septiembre, exactamente el mismo día, pero 32 años después, del sismo de 1985 que dejó miles de muertos en la capital.

“Temblaba tanto que nos quedamos a un lado de la puerta en un punto y empezamos a orar y todo”, apuntó.
Miguel Ángel Peñaluna, otro de los alojados en el albergue, se movió por precaución con toda la familia a este recinto. Aunque entiende que hay prioridades, pide una rápida evaluación del edifico para poder regresar a su hogar.

“Protección Civil, por cualquier situación que pase, está dando la orden de desalojar a todas la personas” de los edificios, explicó el joven, quien la pasada noche reconoce que hubo, entre los hospedados, momentos de “desesperación”.

En la capital mexicana, los equipos de emergencia han logrado rescatar a 53 personas entre los escombros. Y en estas actividades se centran, más de 24 horas después del sismo, buena parte de los esfuerzos.

Thousands stay in shelters to avoid risks of home collapse after Mexico quake

Thousands of people were evacuated from their homes after the earthquake in Mexico on Tuesday has placed them under risks of collapse.

General view of the earthquake damage in the town of Atzala, in the state of Puebla, Mexico, 20 September 2017. According to Mexican authorities, the earthquake of magnitude 7.1 on the Richter scale caused at least 225 deaths; 94 in the capital, 71 in Morelos, 43 in Puebla, 12 in the State of Mexico, 4 in Guerrero and 1 in Oaxaca. The earthquake occurred the same day that commemorated 32 years of the catastrophic earthquake of 1985, that left thousands of dead in Mexico City, and two weeks after another of magnitude 8.2 that affected the south of the country and killed almost a hundred. EFE

Amada Rodriguez and seven members of her family, including her 85-year-old mother, have been taking shelter in Benito Juarez, one of the worst-hit areas in the 7.1-magnitude quake that struck Mexico on Sep.19.
Seated on a mat and covered with a blanket, Rodriguez said she had been well cared for, even though she was still quite shaken up.

Her family and some other 50 families were evacuated as a precautionary measure after the houses, though they did not collapse, suffered from severe cracks during the “very strong” earthquake, she explained.

Many residents went to stay with relatives, but Rodriguez chose to stay at the shelter, where her family can enjoy psychological support and entertainment, in the form of a magician who delighted the children, apart from accommodation and food.

The shelter’s representative said the place can house 800 people, although it housed only 200 on the first night after the earthquake.

While many were finding it tough away from homes and all their belongings, some of the younger people, thanks to institutional support and volunteers, were taking the experience as an adventure.

Draken Michel, who lives in the southeastern state of Quintana Roo and was visiting his aunt in Mexico City when the earthquake struck said, “The building suffered some damage, it has some cracks and we’re scared to enter it, so we decided to come here.”

Michel said he had received good care, which was a respite after the “very strong” quake that he said he would never forget.

The earthquake on Sep.19 occurred on the 32nd anniversary of the 1985 temblor that left thousands dead in the capital.

Miguel Angel Peñaluna, a shelter’s occupant, moved with his entire family to the shelter as a precaution.
Peñaluna has asked for a quick assessment of the condition of his house.

“Civil protection (…) is giving the order to evict all people from the buildings,” explained Peñaluna on Wednesday night, before adding that there were a few moments of despair among the occupants.

In the Mexican capital, emergency teams have rescued 53 people from the rubble as part of the urgent relief effort during the 24 hours after the disaster.