Sunday, September 19, 2021

Oposición de tres senadores hace imposible aprobar reforma sanitaria de Trump

US Republican Senator from Kentucky Rand Paul (C) walks to a luncheon on ‘Skinny Repeal’ legislation, as work continues to repeal and replace Obamacare in the US Capitol in Washington, DC, USA, 27 July 2017. A series of votes are expected as the senate now works on a ‘Skinny Repea’l plan. EPA/SHAWN THEW

Washington, 25 sep (EFEUSA).- La senadora republicana Susan Collins anunció hoy su rechazo al último proyecto legislativo de su partido para derogar y reemplazar la reforma sanitaria conocida como Obamacare, que tiene el apoyo del presidente, Donald Trump.

La oposición de Collins se suma a la de los senadores republicanos Rand Paul y John McCain, por lo que los republicanos tendrían imposible aprobar ese proyecto, dado que tienen una mayoría en la Cámara Alta de 52 escaños frente 48 demócratas.

El liderazgo republicano en el Senado quería votar el proyecto esta semana con la fecha del 30 de septiembre en mente, pues ese día es el límite para aprovechar una excepción legislativa que le permitiría aprobarla por mayoría simple.

A partir de octubre, los republicanos necesitarían al menos 60 votos a favor para avanzar con el procedimiento de derogar Obamacare, lejos de la actual mayoría conservadora en la Cámara.

Collins, senadora por Maine, ya fue una de los tres republicanos, junto a McCain y Lisa Murkowski, que votaron en contra e hicieron fracasar el último proyecto para derogar y reemplazar Obamacare que se llevó a votación, el pasado julio.

“No se pueden hacer bien reformas amplias a nuestro sistema de salud en un marco de tiempo comprimido”, dijo Collins en un comunicado.

Criticó que la última propuesta de su partido comporte como las anteriores grandes recortes a los programas de salud pública.

Collins, además, dijo que aunque la propuesta otorgue más fondos para Maine, “si los senadores pueden ajustar una fórmula de financiación en un fin de semana para ayudar a un estado, también podrían ajustar la fórmula en el futuro para perjudicarlo.

Los senadores republicanos, por Carolina del Sur, Lindsey Graham (i.), y por Luisiana, Bill Cassidy (c), se preparan para testificar sobre su proyecto de ley de salud ante el Comité de Finanzas del Senado hoy, lunes 25 de septiembre de 2017, en el edificio Dirksen del Senado en Washington, DC. Los republicanos del Congreso encaran de nuevo la posibilidad de protagonizar otro fracaso legislativo en sus intentos por derogar y sustituir la actual ley de salud, conocida como Obamacare, a medida que sus propios senadores se muestran cada vez más reacios a apoyar su última alternativa. EFE

Obamacare “tiene muchos defectos que necesitan solucionarse. El estado actual de los seguros médicos, con los recargos disparados, con opciones limitadas, que las empresas estén en dificultades, tienen que solucionarse. Mi atención seguirá en tratar de remediar esos problemas”, añadió.

Con la intención de mantener viva su propuesta, los senadores Lindsay Graham y Bill Cassidy, autores del texto, hicieron cambios de última hora durante el fin de semana, incluyendo la asignación de más fondos a los estados de los senadores más reticentes al texto.

El proyecto propuesto derogaría partes clave de Obamacare, como el mandato individual por el que los ciudadanos son multados si no obtienen seguro y los subsidios a las aseguradoras y los fondos para la ampliación de Medicaid -acceso sanitario para las personas con bajos recursos-, con subvenciones en bloque que serían entregadas a los estados.

La Oficina no partidista de Presupuesto del Congreso (CBO, en inglés) no ha tenido tiempo para evaluar su impacto económico ni cuáles serían sus consecuencias, aunque hoy ya ha avanzado que “millones de estadounidenses menos” tendrían acceso a la salud.

Las propuestas anteriores que plantearon los conservadores hubieran supuesto entre 22 y 32 millones de personas sin seguro médico en los próximos diez años, según la CBO.

Third GOP senator announces rejection of bill to replace ObamaCare

Washington, Sep 25 (EFE).- Republican Sen. Susan Collins on Monday announced her rejection of her party’s latest bill to repeal and replace the healthcare reform known as ObamaCare, a bill that is supported by President Donald Trump.

Collins’ opposition to the bill comes on the heels of that of Republican Sens. Rand Paul and John McCain, and this means that the Republicans would find it impossible to pass the bill, although they have a majority in the upper house of 52 senators.

La senadora republicana por Maine Susan Collins es vista hoy, miércoles 26 de julio de 2017, después de la votación en contra de una iniciativa para derogar la ley de salud del expresidente Barack Obama que proponía un margen de actuación de dos años para diseñar una alternativa, en Washington (EE.UU.). Con 45 votos a favor y 55 en contra, el Senado tumbó la segunda de las opciones que barajaban a tal fin, después de que la pasada noche acabaran con el primer proyecto, también por falta de acuerdo entre los conservadores. EFE

The Republican leadership in the Senate wanted to bring the bill sponsored by Sens. Lindsay Graham and Bill Cassidy to a vote this week, given that Congress has only until Sept. 30 to be able to pass the legislation with a simple majority.

Collins, a moderate Republican from Maine, said in a statement that the bill – despite several recent adjustments – was “deeply flawed” and would make “devastating” cuts Medicaid – which helps the poor and disabled – increase insurance premiums and weaken the Affordable Care Act’s protections for people with pre-existing medical conditions.

She said that Trump had called her to try and lobby her to support the bill, as he has been doing with other Republican senators unhappy with various provisions of it, but the president’s effort was in vain in her case.
Collins said, however, that ObamaCare has many defects that must be fixed and she will remain focused on trying to remedy those problems.

The GOP has been trying for years to kill ObamaCare, and Trump has called the signature legislation of former President Barack Obama a “disaster” and has pushed hard to get it overturned.

Collins was one of three GOP senators – joined by McCain and Lisa Murkowski of Alaska – who voted against an earlier incarnation of the repeal-and-replace bill last July, thus preventing it from passing.

The Senate has until Sept. 30 to vote and pass the bill with a simple majority, given that on that date protections against a Democratic filibuster are due to expire, and the minority party will subsequently be able to kill the bill, which – from that point on – will need 60 votes to pass.

Senate Majority Leader Mitch McConnell may not even bring the bill to a floor vote if he knows that he does not have the votes to ensure passage.

Collins announced her opposition to the bill after the nonpartisan Congressional Budget Office reported that, although it had not had time to evaluate the economic impact of the legislation or its ramifications, “millions” of Americans would lose healthcare coverage under it and it would cut $1 trillion from Medicaid between now and 2026.