Tuesday, September 29, 2020

Miles de personas homenajean a Luther King bajo su lema: “Soy un hombre”

Memphis (TN), 4 abr (EFE).- Cincuenta años después de la muerte de Martin Luther King, miles de personas se reunieron hoy frente al balcón del hotel Lorraine de Memphis en el que fue asesinado, y también a lo largo y ancho de la nación, para celebrar su vida, su legado, y recordar que su “sueño” aun está por cumplir.

Las pancartas con el lema “Soy un hombre”, que acuñó el líder de los derechos civiles durante la huelga de basureros que él apoyó poco antes de su magnicidio, vistieron la ceremonia de homenaje a King, repleta de líderes afroamericanos, religiosos y activistas.

Medio siglo después, y por primera vez juntos de nuevo, el reverendo Jesse Jackson y el exembajador Andrew Young subieron a ese balcón en el que vieron agonizar a sus pies a King, los únicos líderes vivos que quedan de aquel grupo que cambió la historia de los derechos civiles de Estados Unidos.

“Una crucifixión sucedió aquí”, dijo el reverendo, comparando la figura de Jesús con el “mártir” en que se convirtió el doctor King.

Un grupo de personas portan pancartas bajo el eslogan “Soy un hombre” de la huelga de 1968 de trabajadores sanitarios, durante una manifestación con motivo del 50º aniversario del asesinato de Martin Luther King Jr. en Memphis, Tennessee (Estados Unidos) hoy, 4 de abril de 2018. EFE

“Si Atlanta fuera su Belén, si (la iglesia) Mason Temple fuera su Getsemaní, este era su Calvario. Pero a la vuelta de la esquina está la resurrección. ¡Y está vivo!”, aseguró ante los vítores de los asistentes.

Jackson reconoció las luces de la esperanza respecto a las injusticias actuales, y consideró que el espíritu de Luther King “vive” en algunos de ellos, como el reciente movimiento estudiantil para el control de armas “Never Again” (Nunca Más), nacido tras el tiroteo de una escuela secundaria en Florida.

“Cuando esos chicos marchan para prohibir los fusiles de asalto y las armas… Él está vivo”, aseguró.

Pero Jackson reiteró que no es suficiente admirar su figura, e insistió en que aquellos que valoran la justicia y la igualdad “deben” tener la voluntad y el coraje de seguir su ejemplo y “luchar por las cosas por las que él luchó”.

“Aquella noche -aseveró- decidimos que una bala no iba a matar a todo un movimiento”.

Muchos de los asistentes se congregaron antes de la ceremonia frente a la sede de la Federación Estadounidense de Empleados Estatales, Municipales y Locales en la calle Beale, donde 50 años atrás los empleados de recogida de basuras reclamaban un salario digno.

Algunos de ellos estuvieron allí 50 años antes y decidieron marchar unos kilómetros hoy en homenaje King para recordar que se jugó la vida por ellos y que les hizo estar “orgullosos” de quienes eran pese a su pobreza.

Vista del Monumento Conmemorativo Nacional de Martin Luther King, Jr. en Washington, Estado Unidos, hoy, 4 de abril de 2018. Hoy se cumplen cincuenta años del asesinato de Martin Luther King Jr. en el Motel Lorraine en Memphis, Tennessee. EFE

Otros, como Ron Forseth, líder religioso y activista de la organización Pearson, que trabaja por la integración racial, recorrió 80 kilómetros junto a un grupo de jóvenes amparados por su programa con la vocación de llegar Memphis y alzar la voz por King.

Forseth explicó a Efe que comenzaron su marcha el pasado sábado, y que su principal objetivo es contribuir al “sueño” de Martin Luther King.

“Estamos aquí para pelear por la reconciliación racial, por la justicia social, la justicia económica y por la paz”, aseguró.

También acudió al homenaje el presidente del Comité Nacional Demócrata (DNC), Tom Pérez, quien en declaraciones a Efe subrayó que la manera de cumplir el sueño del líder de los derechos civiles es a través del ejercicio del voto.

“La cosa más importante que tenemos que hacer para realizar el sueño del doctor King es votar. (…) Los republicanos están pasando mucho tiempo en hacer más difícil el proceso de votar, y los demócratas estamos tratando de asistir a esas personas para que puedan ejercer su derecho”, dijo.

Pérez también recordó el carácter “divisivo” del Gobierno del presidente Donald Trump, y consideró que su actitud hacia las minorías y los inmigrantes es lo opuesto a lo que defendió King cincuenta años atrás.