Wednesday, June 19, 2019

Educar y sensibilizar a personal de salud, necesario para controlar diabetes

México, 29 jun (EFE).- Educar y sensibilizar a los profesionales de la salud respecto al diagnóstico y tratamiento de la diabetes es fundamental para tener un mejor control de este problema que afecta a 422 millones de personas en el mundo, asegura hoy a Efe Christian Lugo, gerente académico de la Federación Mexicana de Diabetes (FMD).

“Es indispensable la educación del grupo interdisciplinario que atiende a los pacientes con este padecimiento, pues el desconocimiento de la diabetes ha incidido en el diagnóstico tardío y la poca adherencia al tratamiento”, señaló Lugo.

El especialista explica que el personal de salud está poco sensibilizado con los pacientes diabéticos pues, en muchas ocasiones, los tratan como “personas que tienen la culpa de padecer la enfermedad”.

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la prevalencia mundial de la diabetes en adultos mayores de 18 años ha aumentado del 4,7 % en 1980 al 8,5 % en 2014.

En México, según cifras de la última Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), de 2016, la prevalencia de diabetes en la población mexicana mayor de 20 años de edad pasó de 9,2 % en 2012 a 9,4 % en 2016.

En el país existen 12 millones de personas con diabetes, pero solo la mitad sabe que padece la enfermedad y de ellos, únicamente el 25 % tienen un buen control.

Esto, de acuerdo con Lugo, se debe a que en muchas ocasiones los profesionales de la salud no saben cómo orientar a los pacientes para que lleven un control adecuado.

Y, debido a ello, los diabéticos abandonan el tratamiento, lo que eleva el riesgo de padecer complicaciones derivadas de la enfermedad.

“La educación es fundamental para poder combatir esta enfermedad, por eso en la FMD tenemos un diplomado para formar educadores en diabetes con el fin de que los profesionales de la salud puedan ser una guía para los enfermos”, indica Lugo.

El curso -que se puede realizar en línea o de manera presencial y cuenta con el aval académico de la Universidad Anáhuac- busca que nutriólogos, médicos, especialistas, odontólogos, enfermeros y cualquier otro profesional de la salud, adquiera conocimientos para ser educadores en diabetes.

“Les damos las herramientas necesarias para que las personas que viven con diabetes puedan lograr un adecuado automanejo de su condición de vida, tomando decisiones informadas”, detalla.

Así, los expertos aprenden los siete hábitos del autocuidado: comer saludablemente, mantenerse activo, automonitoreo, seguimiento del tratamiento médico, enfrentar riesgos cotidianos, reducir riesgos y tomar una actitud positiva.

“Todo ello sirve para después trasmitirlo a los pacientes y que estos aprendan a sobrellevar de mejor manera la enfermedad”, subraya Lugo.

Oscar Romero es nutriólogo y recientemente tomó el curso.

Para él, estas lecciones han sido fundamentales para poder entender la enfermedad y han significado un vehículo para apoyar de mejor manera a sus pacientes.

“Nos ayuda a sensibilizarnos. Muchas veces no sabemos cómo debemos tratar a un paciente con diabetes, no tenemos idea de qué hacer cuando tienen otras enfermedades, o qué decirles cuando se sienten mal por su enfermedad”, explica.
Romero asegura que aunque generalmente hay doctores y endocrinólogos muy buenos, “a veces tratan a los pacientes como animales, con la idea de que ya se van a morir y sin entender sus necesidades”.

Finalmente, el nutriólogo estima que en la medida que existan más educadores en diabetes, no solo en México, sino en todo el mundo, los enfermos van a ser más conscientes de su condición y, paulatinamente, se podrá tener un mejor control de esta enfermedad.