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June 26, 2022

Venezuelan lawmakers facing arrest seek refuge at embassies

Caracas, May 9 (EFE).- Two Venezuelan opposition lawmakers facing arrest for sedition in connection with last week’s failed uprising against President Nicolas Maduro’s leftist government have taken refuge at foreign embassies in Caracas.

Mariela Magallanes was admitted Wednesday to the residence of the Italian ambassador, media outlets reported.

While Richard Blanco sought refuge Thursday at the Argentine Embassy, his son said in an Instagram post.

The deputy speaker of the opposition-controlled National Assembly, Edgar Zambrano, was taken into custody Wednesday night after the National Constituent Assembly (ANC) – a rival legislative body dominated by Maduro supporters – revoked his parliamentary immunity.

The ANC likewise retired the immunity of six other legislators, including Magallanes and Blanco, acting on a recommendation from Venezuela’s Supreme Court, and is expected to take the same action with regard to three more National Assembly members.

El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, ofrece una rueda de prensa este jueves en la sede del partido político Voluntad Popular, en Caracas (Venezuela). El líder opositor, reconocido como presidente interino de Venezuela por más de 50 países, consideró que el Gobierno de Nicolás Maduro ha dado un “golpe al Parlamento” al procesar a 10 diputados por delitos de rebelión, y llamó a protestar el sábado en todo el país. EFE/ Miguel Gutiérrez

Prosecutors have charged the 10 lawmakers with offenses including conspiracy, rebellion and “instigation to insurrection,” for their part in the attempt by National Assembly speaker Juan Guaido to rally the armed forces behind a bid to oust Maduro.

Guaido, who proclaimed himself acting president on Jan. 23, denouncing Maduro’s May 2018 re-election as illegitimate, went last Tuesday to an airbase in Caracas to issue a call for the military to abandon the current government.

He was accompanied by some two-dozen defectors from the National Guard and by Leopoldo Lopez, the leader of the rightist Popular Will party.

Lopez, who had been under house arrest after a conviction for instigating violent anti-government protests in 2014, was freed earlier that day with the connivance of the since-dismissed head of the Sebin intelligence service.

Following the collapse of the uprising, Lopez went to the Chilean Embassy in Caracas and ultimately found refuge in the residence of the Spanish ambassador.

The 25 National Guard troops who flocked to Guaido’s banner went to the Brazilian Embassy and were granted asylum.

The United States is one of the more than 50 nations who have recognized Guaido as Venezuela’s interim head of state. More than 120 other countries – including Russia, China, India and Japan – continue to acknowledge Maduro as president.

Guaido suspended a public event planned for Thursday “given the gravity” of the legal offensive against the lawmakers, which one of his aides characterized as “an attempt on the part of the usurping regime to put an end to the National Assembly.”

At a subsequent press conference, Guaido denounced the criminal charges against the 10 legislators as a “blow against parliament” and announced plans for nationwide protests over the weekend.

“We are going to gather on Saturday at 10.00 in the morning across the country,” he said. “We won’t get off the streets.”

Dos diputados venezolanos acusados de rebelión se refugian en embajadas

Caracas, 9 may (EFE).- Los diputados venezolanos Mariela Magallanes y Richard Blanco, ambos contrarios al Gobierno y acusados de rebelión, se refugiaron en las últimas horas en las embajadas de Italia y Argentina, respectivamente, luego de que el oficialismo diera por levantadas sus inmunidades parlamentarias.

Magallanes, del partido La Causa R, fue recibida ayer en la residencia del embajador de Italia en Caracas, según medios locales.
Por su parte, Blanco, del partido Alianza Bravo Pueblo, pidió protección como huésped en la embajada de Argentina en Venezuela, informó este jueves su hijo, Richard Blanco, en la red social Instagram.

La noche del miércoles el primer vicepresidente del Parlamento, Édgar Zambrano, fue detenido por agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) luego de haber sido también señalado desde el Gobierno, la Fiscalía y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) como un “traidor a la patria” y conspirador.

Otros siete diputados están en la mira de la Justicia venezolana por haber apoyado, según el Supremo, el efímero alzamiento militar que encabezó la semana pasada el líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por más de 50 países.

El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, asiste a una rueda de prensa este jueves en la sede del partido político Voluntad Popular, en Caracas (Venezuela).

Hasta ahora la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), integrada solo por oficialistas y no reconocida por numerosos países, aprobó dejar sin fuero también al expresidente del Parlamento Henry Ramos, así como a los diputados Luis Florido, Américo de Grazia, y Simón Calzadilla.

El TSJ pidió anoche a la ANC revisar además las inmunidades de los legisladores Freddy Superlano, Sergio Vergara y Juan Andrés Mejía, todos militantes del partido Voluntad Popular, del político Leopoldo López, quien la semana pasada burló su arresto domiciliario para acompañar a Guaidó en el levantamiento.

La Justicia señala que los 10 parlamentarios están incursos en delitos de “traición a la patria, conspiración, instigación a la insurrección, rebelión civil, concierto para delinquir, usurpación de funciones, instigación pública a la desobediencia de las leyes y el odio continuado”.

Guaidó tenía prevista una actividad pública este jueves que decidió suspender “dada la gravedad” de las más recientes acciones contra diputados “que suponen por parte del régimen usurpador un intento por acabar con la Asamblea Nacional”, dijeron a periodistas allegados al opositor.

Venezuela atraviesa un pico de tensión política desde el pasado enero, cuando Nicolás Maduro juró un nuevo mandato de 6 años, que no reconoce la oposición y parte de la comunidad internacional y, en respuesta, Guaidó proclamó un Gobierno interino que cuenta con el respaldo de más de 50 países, con Estados Unidos a la cabeza.