Sunday, August 25, 2019

Nike y Adidas piden a Trump que no imponga aranceles al calzado de China

Washington, 20 may (EFE).- Un grupo de más de 170 compañías, incluidas las multinacionales Nike y Adidas, reclamaron hoy al presidente, Donald Trump, que elimine el calzado de la lista de productos chinos cuyas importaciones al país podrían verse afectadas por aranceles del 25 %.

“Los aranceles adicionales propuestos del 25 % para el calzado serían catastróficos para nuestros consumidores, nuestras compañías y la economía estadounidense en general”, escribieron las empresas en una carta enviada a Trump.

Este mensaje del sector del calzado llega después de que el pasado lunes la Oficina del Representante de Comercio Exterior (USTR, por sus siglas en inglés) diera a conocer un plan que contempla imponer gravámenes del 25 % a importaciones chinas por un valor de 300.000 millones de dólares.

De esos posibles gravámenes, quedarían excluidos productos farmacéuticos y algunos sanitarios, así como “minerales críticos”, pero sí que se verían afectadas las importaciones de productos cárnicos y de ganado, derivados lácteos, fruta y verdura, piezas de automóviles y ropa, como el calzado.

Nike y Adidas aseguraron en su misiva que las sanciones adicionales “perjudicarán de manera desproporcionada a las personas y familias de la clase trabajadora”.

De hecho, una estimación de la organización de Distribuidores y Minoristas del Calzado de Estados Unidos señala que la imposición de aranceles del 25 % podría aumentar el costo para sus clientes en unos 7.000 millones de dólares anuales.

Asimismo, justificaron que las empresas de su sector no tienen la capacidad de trasladar “rápidamente” su producción de China a otros países porque se necesitan “años de planificación” para tomar este tipo de decisiones.

“Si bien nuestra industria se ha estado alejando de China desde hace algún tiempo, el calzado es una industria muy intensiva en capital, con años de planificación necesarios para tomar decisiones de abastecimiento, y las empresas no pueden simplemente trasladar las fábricas para adaptarse a estos cambios”, subrayaron.

“Es hora de poner fin a esta guerra comercial”, agregaron.

EE.UU. incrementó a principios de mayo los aranceles para varias importaciones chinas de más de 5.000 productos, valoradas en unos 200.000 millones de dólares.

Estos productos estaban sometidos a un gravamen del 10 % y a partir de ahora su arancel se elevará hasta el 25 %.

Este bache en las negociaciones entre EE.UU. y China refleja la complejidad del proceso, en el que Trump busca forzar cambios estructurales en la economía de Pekín para, entre otras cosas, proteger la propiedad intelectual de las empresas estadounidenses y facilitar su acceso al mercado chino.