Wednesday, October 16, 2019

Un sismo de magnitud 4 sacude El Salvador

San Salvador, 25 jun (EFE).- Un sismo de magnitud 4 en la escala abierta de Richter con epicentro en las aguas del océano Pacífico sacudió este martes la zona sur de El Salvador, sin que hasta el momento se haya informado de que provocara víctimas o daños materiales.

El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) indicó que el movimiento telúrico se registró a las 15.08 hora local (21.08 GMT), frente a la costa del departamento de La Paz (centro).

La fuente estatal precisó que el sismo tuvo su epicentro a 34 kilómetros al suroeste de desembocadura del Río Lempa con una profundidad focal de 78 kilómetros.

El temblor alcanzó una intensidad de 2 en la escala modificada de Mercalli, por lo que su nivel de daño potencial fue “ninguno” y la percepción entre la población fue “muy débil”, según los estándares manejados por las autoridades medioambientales.

Los últimos 10 movimientos telúricos registrados por el Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET) oscilan entre las magnitudes de 4,4 y 3,5 en la escala de Richter, sin que ninguno dejara víctimas o daños en infraestructura.

El pasado 16 de mayo, el país registró un sismo con magnitud 5,9 con epicentro frente a la costa del departamento de La Unión (este), que generó al menos 12 réplicas.

En El Salvador, la mayoría de los sismos que se producen habitualmente tienen su origen en aguas del océano Pacífico y a mucha mayor profundidad, lo que en ocasiones los hace imperceptibles para la población, mientras que los que se originan en tierra próximos a la superficie son más sentidos y dañinos.

La última vez que El Salvador fue asolado por los movimientos telúricos fue en el año 2001, cuando se produjeron dos terremotos de magnitud 7,7 y 6,6.

El primero se registró en el océano Pacífico frente a la costa oriental del país el 13 de enero y dejó 944 fallecidos, mientras que el 13 se febrero del mismo año, se produjo otro, con epicentro en el departamento de San Vicente (este).

Este último causó la muerte de 315 personas, dejó 82 edificios públicos dañados y 41.302 viviendas destruidas.