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December 3, 2022

El tiempo de bailes, abierto en Viena el 11.11 a las 11:11 con gran cuadrilla

Miles de personas concurrieron este lunes, día 11 del mes 11, a la céntrica Plaza de San Estaban de Viena, para abrir exactamente a las 11.11 horas la temporada de bailes con la danza de una gran cuadrilla. EFE/Hugo Barcia

Viena, 11 nov (EFE).- Miles de personas concurrieron este lunes, día 11 del mes 11, a la céntrica Plaza de San Estaban de Viena, para abrir exactamente a las 11.11 horas la temporada de bailes con la danza de una gran cuadrilla.

Se trata de una iniciativa de la Asociación de Escuelas de Danza de Viena, que a través de un maestro y dos parejas de bailarines enseñan a los asistentes que aun no controlan el arte de la cuadrilla francesa, los pasos que deben dar para aprenderla.

“Es un baile muy tradicional aquí en Austria, y cada año enseñamos a la gente sus pasos para conmemorar la llegada de la temporada de baile y del carnaval (nórdico)”, explicó a Efe Karin Lemberger, presidenta de la citada asociación.

La cuadrilla es una de las danzas tradicionales en los más de 400 bailes que alberga Viena cada año, algunos de ellos en lugares tan emblemáticos como el Hofburg -el antiguo palacio imperial- o la Ópera.

Para llevarla a cabo, son necesarias dos parejas, que se organizan en dos filas enfrentadas, y guardan una distancia de entre dos o tres metros entre ellas.

La asociación la componen 25 escuelas de baile que “desde hace más de 20 años” organizan este evento en la plaza de San Esteban el 11.11 a las 11:11, siguiendo una tradición jocosa, según la cual el número 11 es el del “bufón”, y por eso ese día y a esa hora se festeja el inicio de la “época del bufón” o el carnaval nórdico.

En Viena también se le llama “la quinta temporada del año”, dado que suele atraer a muchos visitantes de fuera de la ciudad y del país y constituye un destacado factor económico.

A la cita de hoy, además de vieneses, cada año se unen cientos de turistas que se encuentran con el espectáculo mientras dan un paseo por el corazón de la capital austríaca.

“Salimos de la catedral, vimos un gran grupo de gente bailando y nos acercamos a probar, fue muy divertido”, comentó a Efe un turista francés que formaba parte de un grupo de viajeros.

También supuso una sorpresa agradable para Lorenzo Yáñez, un español que acudió con dos amigos a probar la danza.

“Ellos (sus amigos) vienen todos los años porque dicen que se les olvida de un año para otro, pero para mí era la primera vez y tan solo bailé un rato”, afirmó.

Esta quinta estación del año, la de los tradicionales bailes de salón, movió el pasado año a más de medio millón de personas y unos 145 millones de euros en facturación, según estimaciones de la Cámara de Comercio de Viena (WKW, en sus siglas en alemán).

Hugo Barcia