Saturday, October 16, 2021

Weinstein va “a por todas” ante un juez contundente y la presión mediática

Harvey Weinstein (C) leaves the courtroom with his legal team at the end of the fourth day of jury selection for his trial on alleged sexual assault charges in New York State Supreme Court in New York, New York, USA. EFE/EPA/JUSTIN LANE

Nueva York, 11 ene (EFE News).- “¿Quiere acabar en la cárcel el resto de su vida así, por enviar un mensaje de texto y violar una orden?”. Una pregunta retórica del juez James Burke al productor Harvey Weinstein bastó para que su defensa demostrara esta semana que irá “a por todas” ante cada escollo en su juicio por abusos sexuales en Nueva York.

Weinstein, de 67 años y acusado de cinco delitos que lo enfrentan a cadena perpetua, llegó al juzgado de lunes a viernes apoyándose en un andador, una frágil apariencia contrarrestada por su equipo de feroces abogados, que en solo cinco días han intentado retrasar el juicio, apartar al juez del caso y descartar potenciales jurados preseleccionados.

IMPUTACIÓN SORPRESA

El primer día que el productor de Hollywood se sentó en el banquillo, su equipo pidió sin éxito tener un jurado “aislado” de nuevas informaciones, lo que dejó intuir su temor hacia la noticia que estaba por llegar: Weinstein fue imputado esa misma tarde en Los Ángeles por supuestas agresiones sexuales a dos mujeres.

“Para un fiscal, esto es la mañana de Navidad: que el día de la selección del jurado, el acusado aparezca calumniado en todas partes”, dijo el martes su abogado Arthur Aidala, que aludió a los “prejuicios” supuestamente causados por la cobertura mediática de su cliente.

UNA “INFLAMATORIA” REPRIMENDA

El juez Burke rechazó dar más tiempo a la defensa y, malhumorado, reprendió al productor por utilizar su teléfono móvil en la sala, haciéndole una pregunta retórica que tuvo gran repercusión y para los abogados fue lo suficientemente “inflamatoria” para sacar de nuevo la carta de los “prejuicios” y solicitar que se inhibiese.

Contundente, Burke rechazó recusarse del caso, aseguró que está haciendo un esfuerzo para que Weinstein “tenga el juicio justo que merece”, y dijo que solo pretendía “asustarlo lo suficiente” para que no enviara más mensajes, ya que sus repetidas infracciones podrían verse como un “trato de favor”.

SE BUSCA: JURADO IMPARCIAL

El magistrado ha previsto que el 22 de enero comiencen los argumentos orales de apertura, por lo que hasta entonces resta la complicada tarea de conformar un jurado de doce personas que tanto la Fiscalía como la defensa de Weinstein consideren imparciales, teniendo en cuenta lo mediático del caso.

Cada día están entrando grupos de unos 120 potenciales candidatos para una revisión inicial, pero cuando se anuncia que han sido llamados al juicio de Weinstein se perciben suspiros ahogados, ojos en blanco y comentarios que no han gustado al juez ni a los abogados del productor.

“¡Oh, mierda!”, exclamó una mujer al escuchar el nombre del acusado. “¿Es cierto que usted dijo algo hoy en el ascensor sobre no querer trabajar en este caso?”, le inquirió el juez, revelando un comentario que había llegado a sus oídos y con el que se mostró implacable: “No diga ese tipo de cosas en este edificio”.