Wednesday, October 20, 2021

Falta de plan nacional pone en jaque promesa de salud universal en México

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (i), conversa con el secretario de Salud, Jorge Alcocer (d), durante una rueda de prensa matutina este jueves, en el Palacio Nacional de Ciudad de México (México). EFE/ Mario Guzmán

México, 16 ene (EFE).- La falta de un plan nacional de salud en México pone en jaque la promesa de cobertura universal que, según el presidente Andrés Manuel López Obrador, se alcanzará plenamente el 1 de diciembre próximo.

Esto a raíz de que uno de sus pilares básicos, el Instituto de Salud para el Bienestar, nació el pasado 1 de enero envuelto en la polémica.

Este jueves, López Obrador defendió el nuevo instituto de salud de México, el Insabi, de las duras críticas y aseguró que para el 1 de diciembre de 2020 será completamente gratuito, atendiendo a más del 50 % de la población que carece de seguridad social.

Además, sostuvo que para este año se ha aumentado el presupuesto en salud en 40.000 millones de pesos (unos 2.127 millones de dólares) para que se puedan mejorar las instalaciones de salud, que no falte el equipo médico, medicamentos y que la atención médica sea gratuita.

No obstante, el órgano ha sido muy criticado por pacientes, que aseguran que han denunciado cobros para ser atendidos, por trabajadores del extinto Seguro Popular -que temen perder su empleo- e incluso por gobernadores estatales que han afirmado que continuarán con el antiguo sistema de atención.

De acuerdo con Xavier Tello, médico cirujano y consultor en comunicación en salud, la principal preocupación para el sistema de salud debería ser plantear un plan nacional “fuerte, robusto, en el que nos hablen indicadores de cuánto vamos a disminuir en enfermedades y otros problemas de salud”.

LA FALSA GRATUIDAD

El especialista alertó también que, si bien el ideal es el sistema universal de salud, “al contrario de lo que se piensa, estos sistemas no son gratuitos en ningún lugar” del mundo, pues la atención en salud siempre tiene un costo, aunque este sea asumido por el Estado.

“Y esa promesa de gratuidad es lo que nos tiene metidos en un problema”, aseveró.

El experto dijo que ni siquiera quienes están encargados del nuevo instituto saben de dónde saldrán los recursos suficientes para cumplir esa promesa.

Explicó que incluso el Seguro Popular daba un servicio a cambio de una membresía que daba atención para muchas de las enfermedades catastróficas, y que hoy se tienen que pagar cuotas de recuperación.

El Insabi, que reemplazó al extinto Seguro Popular el pasado 1 de enero, busca la cobertura universal en salud para, al menos 60 millones de mexicanos, aproximadamente la mitad de la población.

TRABAJADORES DE LA SALUD, EN INCERTIDUMBRE

Uno de los problemas que ha enfrentado la transición del Seguro Popular al nuevo Insabi es que los trabajadores de la extinta institución de seguridad social no han sido recontratados.

“Nuestros compañeros por honorarios, eventuales, están quedando en la total incertidumbre”, dijo este jueves a Efe Luis Ángel Cortés Báez, secretario de capacitación del Sindicato Independiente de Trabajadores y Profesionales en Salud de Oaxaca.

Señaló que en diciembre les habían dicho que, aún sin tener un contrato establecido, les iban a pagar normalmente el día 15.

“Pero no hubo pagos a nadie en todo el país. Solo nos dicen que esperemos, pero ¿cuánto más va a pasar? Solo nos ven la cara”, afirmó.

Es por ello que este jueves un grupo de extrabajadores del Seguro Popular se manifestó a las afueras del Palacio Nacional y realizaron un mitin donde se quemó simbólicamente una guillotina que simbolizaba al Insabi