Saturday, October 16, 2021

Acusan de homicidio a los autores de la desaparición de una activista feminista peruana

Una joven levanta un cartel de protesta durante una manifestación para pedir justicia en el caso de Solsiret Rodríguez, una mujer desaparecida en 2016 en el Callao, el pasado miércoles, en el centro histórico de Lima (Perú). EFE/Paolo Aguilar

Lima, 20 feb (EFE).- La Fiscalía de Perú pedirá prisión preventiva contra los autores confesos de la desaparición y muerte de la activista feminista Solsiret Rodríguez, tres años y medio después de que se produjera el caso, informaron este jueves fuentes judiciales.

El fiscal provincial del Callao Jimmy Mansilla anunció este jueves que pedirá nueve meses de prisión preventiva contra Andrea Aguirre y Kevin Villanueva -una amiga de Solsiret y su excuñado, respectivamente- como presuntos coautores del delito de homicidio calificado.

Las investigaciones del hecho, que dejó en evidencia la inoperancia, los prejuicios y el desinterés de las autoridades en tratar la violencia de género en el país, apenas comienzan.

El país entero analiza en medio de la indignación cómo fue posible que durante años las autoridades no solo se negaran a investigar lo sucedido, sino que acusaran a la activista de haber “abandonado” a su familia.

DISCULPAS OFICIALES

El ministro del Interior, Carlos Morán, se reunió este jueves con los padres de la víctima, Rosario Ayvar y Carlos Rodríguez, y les pidió perdón en nombre del Estado “por la negligencia e insensibilidad que mostraron las autoridades políticas y policiales que no investigaron la desaparición de su hija el año 2016”.

Morán aseguró que ahora se hará una “investigación exhaustiva” contra todos los policías que intervinieron en este caso y manifestó que comprende “la indignación de la familia por esta negligencia punible de algunos policías e incluso del ministro de Interior de ese entonces, quienes no tuvieron ni proactividad ni sensibilidad para impulsar la investigación”.

MUCHAS INCÓGNITAS

Solsiret Rodríguez desapareció el 23 de agosto de 2016 de la casa que compartía con sus dos hijos, su pareja, Brian Villanueva, Kevin Villanueva (gemelo de Brian) y los padres de estos en el Callao.

Aparentemente, según confesó la propia Solsiret a sus padres, así como a otros allegados, Kevin acosaba sexualmente a la joven de 23 años, un tema que esta había expresado directamente a sus suegros para que pusieran fin a la situación.

La tesis fiscal apunta a que Aguirre, en cuya residencia de Lima se encontraron esta semana algunos restos de la joven madre, contó con la ayuda de Kevin para descuartizar y deshacerse del cadáver, si bien las dudas se abren, como indican familiares de Solsiret, sobre la implicación de los demás habitantes de la casa en este crimen.

De hecho, Brian Villanueva, su pareja y padre de sus hijos, nunca la buscó y llegó a denunciar a Solsiret ante la Policía por “abandono del hogar”, una denuncia que las autoridades recogieron e incluso defendieron mientras los padres de la víctima pedían que se investigara el caso, aduciendo que “se había ido con otro”.

Los suegros de Solsiret, que se quedaron al cuidado de sus hijos, también sostuvieron esta tesis y no aportaron a las investigaciones.

RESPONSABILIDADES

El clamor por la exigencia de responsabilidades ante este caso ya llevó a la separación del cargo del agente policial Dante Pastor, quien en agosto de 2016 se negó a admitir la denuncia de desaparición que los padres de Solsiret interpusieron, aduciendo que la víctima estaría “en la casa de otro hombre” y “con la cabeza caliente”, según declaró la ministra de la Mujer, Gloria Montenegro.