Friday, October 22, 2021

México se aferra a sus creencias como arma natural contra el coronavirus

Fotografía fechada el 2 de abril del 2020 que muestra a comerciantes de productos esotéricos laborando en el Mercado Sonora, de la Ciudad de México (México). EFE/ José Méndez

México, 4 abr (EFE).- La bruja Karina, que despacha para todo tipo de males en su puesto del mercado de Sonora de Ciudad de México, no tiene un antídoto contra el coronavirus, pero sí un método que ayuda “mucho”: “Se prenden tres veladoras blancas y le pides a Dios con mucha fe”.

Esta maestra en esoterismo asegura que “mucha gente” ha acudido a su consulta del mercado más mágico de la capital mexicana buscando una cura para lo que nadie tiene cura. Ni ella tiene la respuesta contra la COVID-19, aunque le gustaría.

UN RICO PANORAMA MÍSTICO

La fe de la que habla Karina, aunque no se ejerce en una iglesia, responde a la misma necesidad humana de “generar ritos, rituales, conductas y actos para encontrar un cierto orden en el mundo”, según explica a Efe Ricardo Trujillo, profesor de la facultad de psicología en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Trujillo cuenta que eso es una necesidad de todos los pueblos, y que en América Latina, México incluido, la forma de expresarla tiene visos más exóticos por sus características culturales, aunque no responde de manera frontal al manido dogma del “México mágico” con el que se suele despachar la espiritualidad de su pueblo.

“Latinoamérica y otros países se manejan mucho más por imagen, por lo imaginario”, dice, algo que contrasta con una concepción Europea “más basada en el diálogo” y con el pragmatismo anglosajón.

LIMPIAS Y FETICHES

Fotografía fechada el 2 de abril del 2020 que muestra a mujeres comprando esoterismo en el Mercado Sonora, de la Ciudad de México (México). EFE/ José Méndez

Isabel relata que el asunto de la COVID-19 no es especialmente popular estos días entre su clientela, porque los mexicanos no quieren “tocar tanto ese tema” y preguntan más “por el dinero, por el amor o porque no tienen empleo”.

En el aspecto de salud, no puede más que recomendar prender un cirio, por eso ahora es lo que más vende. De todos modos, según cuenta, en sus limpias nunca se juega con la integridad.

“La limpia se hace con un ramo, un huevo, cascarilla y otras cosas. Conforme se le va haciendo, se le va dando una consulta para ver si la persona trae algún daño o si es un mal de doctor”, detalla.

José no tiene un mal de doctor que tratar en el mercado de Sonora, sino que acude como una “rutina” a recibir sus limpias desde hace mucho tiempo para que las “cosas salgan bien”.

RITUALES POPULARES ARRAIGADOS

Fotografía fechada el 2 de abril del 2020 que muestra a comerciantes de productos esotéricos laborando en el Mercado Sonora, de la Ciudad de México (México). EFE/ José Méndez

Coincide con él el profesor del Instituto Tecnológico de Monterrey Alejandro Díaz, especializado en encuestas religiosas, y quien destaca que la religión popular en el caso de México desborda a una religión sacramental.

“La religiosidad popular pareciera tener una expresión importante e incluso en algún porcentaje mayor que la asistencia formal al culto”, defiende Díaz.