Sunday, October 24, 2021

El coronavirus lleva al cierre temporal de planta empacadora de carne

Denver (CO), 11 abr (EFE).- La planta industrial de la compañía JBS en Greeley, en el norte de Colorado, permanece este sábado cerrada para ser sometida a una limpieza profunda luego de detectarse en esta empacadora de carne docenas de positivos de COVID-19.

De acuerdo al sindicato, que representa a unos 3.000 trabajadores en la planta, por los menos 50 trabajadores han contraído el virus y se han reportado dos muertes, presuntamente debidas al COVID-19.

Según informó en un comunicado Andre Nogueira, director ejecutivo de JBS USA, la compañía ha desembolsado por lo menos un millón de dólares para pruebas de detección.

El Local 7 del Sindicato Unido de Trabajadores de Alimentos y Comerciales (UFCW) identificó a los empleados fallecidos como Eduardo Conchas de la Cruz, de 60 años, y Saúl Sánchez, de 78, fallecido el martes.

En una carta abierta, la presidenta de ese sindicato, Kim Cordova, urgió a las autoridades sanitarias del Condado de Weld, donde se asienta Greeley, y al gobernador estatal, Jared Polis, a tomar las medidas para evitar nuevas muertes en la empacadora de JBS y negó que los empleados fueran a trabajar enfermos.

El jueves pasado, el Departamento de Salud del Condado de Weld advirtió que la planta cerraría por incumplimiento del protocolo de distanciamiento social entre los trabajadores en las líneas de producción y por la presencia de trabajadores con síntomas compatibles con el coronavirus.

La situación es similar a lo que sucede en otras plantas de JBS y en otras empacadoras industriales de carne de otros estados.

En Nebraska, el pasado 3 de abril el alcalde de Grand Island, Roger Steele, pidió ayuda al gobierno estatal tras detectarse 10 casos positivos de coronavirus en la planta procesadora de carne que JBS tiene en esa ciudad, donde trabajan también unas 3.000 personas.

JBS implementó en todas sus plantas del país medidas para impedir los contagios, entre ellas nuevos horarios de trabajo, tiempos de descanso escalonados y no simultáneos, y exámenes médicos básicos para los empleados.

Esas acciones se implementaron tras registrarse casos comprobados de coronavirus en industrias de Colorado, Dakota del Sur, Illinois, Iowa, Kansas, Misisipi, Nebraska y Pensilvania.

Según recoge la cadena CNN, el vicepresidente Mike Pence se comunicó el viernes con el gobernador Polis y, tras el diálogo, indicó que “unas 14 personas (de la planta de JBS en Greeley) están hospitalizadas” y que los contagiados llegan “quizás a unos 200 o 300”. Pence señaló que se creará un equipo de trabajo para analizar el problema.

Las cifras dadas por el vicepresidente difieren de los 50 contagiados, según el sindicato, así como de los números provistos por JBS, que dan cuenta de 36 positivos.

La empresa espera que la planta en Greeley pueda reabrir el martes próximo.