Saturday, October 23, 2021

Los Ángeles impone uso de mascarillas en público y amplía el confinamiento

Los Ángeles, 10 abr (EFE).- Los Ángeles endurece sus medidas en su lucha contra la propagación del coronavirus y desde este viernes obliga a sus residentes a utilizar una mascarilla o pañuelo para cubrirse la boca y la nariz mientras estén en un negocio esencial.

Asimismo, las autoridades del Condado de Los Ángeles, el más poblado de California, anunciaron hoy la extensión hasta el 15 de mayo de la orden de “permanecer en casa”, e incluso no descartaron que esta medida pueda mantenerse hasta bien entrado el verano.

“Sabemos que es eficaz, pero aún tenemos un camino por recorrer para proteger la vida de las personas que viven en nuestro condado y para asegurarnos de que nuestro sistema de atención médica siga siendo capaz de servir a todos los que necesitan su cuidado”, dijo Barbara Ferrer, directora del Departamento de Salud Pública de Los Ángeles.

Al dar a conocer la extensión del confinamiento, la funcionaria precisó que la medida ha funcionado y ha evitado la pérdida de muchas vidas, no obstante los casos de COVID-19 siguen aumentado en el condado.

El alcalde de la ciudad de Los Ángeles Eric Garcetti impuso la obligatoriedad de usar mascarillas tanto a empleados de los negocios esenciales, como a los clientes.

“Cúbrete, salva una vida, así de simple”, dijo el jefe del ayuntamiento al anunciar la medida.

La orden, impuesta a supermercados, bancos, ferreterías, lavanderías, y organizaciones de ayuda, entre otros, pretende ayudar a disminuir los riesgos en lugares públicos donde no siempre se puede cumplir con el distanciamiento social que requiere permanecer a seis pies de distancia de los demás.

La medida no requiere que los revestimientos faciales de los clientes y empleados sean de grado médico o mascarillas N95, que están siendo destinadas para los empleados sanitarios.

“Nuestra idea no es arrestar y multar a las personas por cubrirse la cara, como si mañana todo el mundo decidiera cruzar la calle, no tendríamos cerca de suficientes agentes de la ley o trabajadores de la ciudad para evitar que todos caminen”, advirtió Garcetti.

“Esto trata sobre todo de voluntad propia”, agregó.

Las ciudades vecinas de Los Ángeles como Burbank, Culver City y Santa Mónica también han adoptado la misma medida.

“Al comenzar el fin de semana festivo quiero recordarles lo importante de quedarse en casa”, insistió el jefe del ayuntamiento de Los Ángeles.

Una orden para que el público y empleados de negocios esenciales usen recubrimientos faciales ya se aplica desde comienzos de semana en el condado de Riverside, zona que vio un aumento en los contagios, especialmente en los centros de cuidado para ancianos.

California registra hasta el viernes 20.917 casos positivos de COVID-19, y 571 muertos.

Garcetti también sugirió que las empresas de Los Ángeles instalen barreras de plexiglás entre las estaciones de trabajo de los empleados y los clientes, pero reconoció que podría llevar algún tiempo para implementarla.