Thursday, October 21, 2021

Tras un mes de confinamiento, California comienza a vislumbrar reapertura

Los Ángeles, 20 abr (EFE).- California cumple este lunes un mes de confinamiento con una mirada alentadora en la lucha contra el coronavirus al estar logrando aplanar la curva de casos, estadísticas que llevan a sus autoridades a evaluar cómo y cuándo reabrir su economía.

En una teleconferencia este lunes el gobernador Gavin Newsom sostuvo que el estado está haciendo progresos en la lucha contra la COVID-19. “Estamos doblando la curva. Estamos empezando a aplanar la curva”, dijo.

Sin embargo, el panorama aún no está lo suficientemente claro para tomar una decisión.

“Aun así tenemos aumento de las muertes. No estamos viendo esa tendencia a la baja que necesitamos para proporcionar más claridad sobre esa hoja de ruta hacia la recuperación”, advirtió el demócrata.

Los días pasados han sido los más mortales desde que se desató el brote del virus en California. El condado de Los Ángeles sigue siendo la zona más afectada del estado con 81 nuevas muertes por el coronavirus, el número más alto reportado en un solo día en esta zona desde que comenzó la pandemia.

La espiral de fallecimientos no se detuvo por cerca de cuatro días, duplicando el número de muertes respecto a la primera semana de abril, dijo en una conferencia la directora del Departamento de Salud Pública, Barbara Ferrer.

Sin embargo, el panorama este lunes es más alentador. En las últimas 24 horas se reportaron 17 muertes relacionadas con el virus. Con 617 fallecimientos en el condado de Los Ángeles, 36 % de los decesos son víctimas latinas.

Aun así, Ferrer dijo este lunes en su acostumbrada teleconferencia que no tiene una línea de tiempo para predecir un descenso constante.

La encrucijada en que se encuentran las autoridades locales y estatales es poder saber si California, y sus regiones más afectadas, ya alcanzaron su punto máximo o hay algo peor por venir.

Según las proyecciones del Institute for Health Metrics and Evaluation de la Universidad de Washington, California pasó su punto máximo la semana pasada y podría ser uno de los primeros del país en comenzar a reabrir de manera segura.

En su última actualización, el modelo aumentó ligeramente el número proyectado de muertes que el estado experimentará, de 1.483 a 1.658.

Hasta este lunes el estado registra 1.208 fallecidos diagnosticados con el nuevo virus, muy por debajo del estado de Nueva York, que hasta este domingo registraba oficialmente 14.357 fallecidos. Aunque, según la Universidad Johns Hopkins, el número se eleva a 18.298 porque incluye de las muertes domiciliarias y sospechosas de COVID-19.

En California los casos positivos llegaron a 30.978, de los que 3.257 pacientes están hospitalizados y 1.196 en unidades de cuidados intensivos (UCI).

“Vemos que los casos en UCI se balancean de un lado a otro: disminuciones modestas, aumentos modestos. Se están haciendo progresos”, insistió Newsom.

ANSIAS POR LEVANTAR CONFINAMIENTO

California se convirtió en el primer estado en declarar la orden de confinamiento para sus cerca de 40 millones de residentes, de los que 39,3 % son hispanos según datos de el Censo, y cuyo PIB reportó en 2019 un total de 3.137 billones de dólares.

Desde el 20 de marzo, cuando entraron en vigor las órdenes de permanecer en casa, el estado logró prepararse para un escenario devastador.

Dos días antes de entrar en confinamiento, Newsom le dijo en una carta al presidente Donald Trump que más de la mitad de los residentes del estado posiblemente contraerían el virus en los siguientes meses si no se hacía algo pronto.

California proyectaba que 56 % de sus residentes se infectaran con el nuevo coronavirus durante un periodo de ocho semanas, y que necesitaba recursos.

Newsom, las ciudades y los condados lograron habilitar cientos de camas extra de hospital, como las proporcionadas por buque hospital Mercy en Los Ángeles, además de que dispusieron equipo médico y enviaron a los estudiantes y los trabajadores no esenciales a casa.

Incluso cerraron parques y playas tratando de evitar que se violaran las órdenes de confinamiento, lo que según el gobernador ayudó al estado a contener el brote.

Ante este panorama miles están esperando que se levanten estas órdenes, e incluso algunos cientos, alentados por el presidente Trump, han salido a las calles a exigir “libertad”.

“Imagino las ansiedades de 40 millones de californianos que participan activamente y avanzan en nuestra orden de estadía en el hogar”, declaró hoy el gobernador.

No obstante, aseguró que el estado debe centrarse primero en la salud. “Si finalmente vamos a regresar económicamente, el peor error que podemos cometer es tomar una decisión precipitada basada en la política y la frustración que ponga en riesgo la vida de las personas y, en última instancia, retrase la recuperación económica”, expuso.

Newsom puso de ejemplo a Singapur, uno de los países que mejor había contenido la expansión de la COVID-19 pero que la semana pasada registró un repunte de casos que ha obligado al endurecimiento de sus políticas de restricción.

En su mensaje tras un mes de confinamiento el gobernador enfatizó que comparte exactamente los mismos deseos y objetivos para reabrir la economía, pero que será la ciencia y la salud los factores que definan esa reapertura .