Monday, October 25, 2021

COVID -19 Y ECONOMIA.

A mi manera.

Por Juan Carlos Valderrama.

De forma análoga al proceso psicológico de aceptación y/o negación cuando un padre recibe la noticia que ha tenido un niño con capacidades diferentes hoy abordaremos la noticia de estar desempleados gracias al COVID-19.

La economía mundial ha recibido en pleno rostro un golpe por un boxeador de peso pesado, el Invisible COVID-19, sin una defensa apropiada ha sido impactada con un knock-out contundente y como resultado la ha puesto a dormir a la cuenta de 10 y parece que no va a poder levantarse.

¿Qué haría si el jefe, patrón, director, manager le comunica que ya no tiene trabajo? ante ello usted se paralizaría y quedaría perplej@, después tendría una sensación de emociones y afectos tan distintos unos de otros, el pensamiento sobre el futuro se tornaría incierto y amenazador y las expectativas sobre el mañana se avizoraría que será con mucho sufrimiento.

El primer caso COVID -19, registrado en USA, fue de un repatriado de Wuhan China un 20 de enero notificado por el CDC el 21 de enero; el 26 de febrero el CDC confirmo en California un caso con exposición no conocida al virus a través de viajes o contacto cercano con una persona infectada conocida.

Esto generó un shock, incertidumbre, confusión, aturdimiento, preocupación así como la negación de que esto no podía pasar en los Estados Unidos la primera potencia mundial, después de negar todo, las autoridades lo minimizaron porque fueron incapaces de comprender la magnitud de la severidad de la pandemia.

Cabe recordar que ni la Gran Depresión de 1929, ni la caída del empleo 10.2% en noviembre de 1989 en la era de Ronald Reagan, ni la Gran Recesión 2007-2009, ni los desastres naturales, terremotos, erupciones volcánicas, tsunamis, tifones, huracanes, incendios, inundaciones, pudieron lograr lo que el Departamento de trabajo de Estados Unidos informa a la fecha, que hay 26 millones de solicitudes de subsidio por desempleo los que saturan la capacidad de las agencias y producen

retrasos en el procesamiento de solicitudes y además se agotan los fondos. A medida que avance el tiempo las mismas solicitudes van a aumentar, el mayor terror no es la magnitud del número sino la velocidad de los despidos, coincidiendo con algunos economistas que no se tiene registro de nada parecido a esto en la historia de los Estados Unidos ni en ningún país del mundo, se han destruido todos los puestos de trabajo creados desde el 2010 y de años anteriores.

Entonces con ira surge la idea de culpabilidad, fueron los asiáticos; los doctores no saben lo que hacen; Dios, Alá, Mahoma, Buda, Dalai Lama, Joseph Smith todos ellos nos han abandonado esto es un castigo divino, este dolor nunca desaparecerá.

Nos aborda la desesperación la frustración e impotencia porque nuestros proyectos se derrumban, nuestra economía es insolvente, está en la ruina, en quiebra, en bancarrota, no podemos hacer nada, sólo quedarnos en casa.

Ante ello se dá la medida de emergencia más grande en la historia de los Estados Unidos, paquetes de estímulo económico 2 millones de millones, 2 trillons en inglés, en este plan de rescate económico histórico se derivan cheques de estímulo y subsidios a desempleados afectados por las medidas de prevención, a quienes se les ha reducido sus horas de trabajo, quienes están en cuarentena, los vulnerables a contagiarse que están cuidando a sus familiares.

La pandemia tiene un impacto económico y social en diversos sectores aerolíneas, fabricantes de automóviles, taxistas, transportistas, casinos, hoteles, peluquerías, salones de belleza, tatuajes, restaurantes, comercio minorista, fábricas, empresas, importadores, granjeros, empacadores, gimnasios, parques, escuelas, teatros, instalaciones de espectáculos, juegos, cuidadores de la salud, la construcción y el gasto de consumo del trabajador.

Tras una dura y agotadora negociación entre sectores, gobierno y congreso sobre esta fatalidad y producido el apoyo, se valora la importancia de seguir las medidas de prevención y se observan otros aspectos y el significado de la vida.

A diferencia de la peste negra, hoy conocemos parcialmente que es lo que está matando a la gente, sabemos que no tenemos un sistema de salud de acceso universal, que las poblaciones pobres afroamericanas y latinas son las más afectadas que hay excluidos de las ayudas gubernamentales de la pandemia.

Llegamos a la aceptación que aunque no implica ser feliz, se producen cambios adaptaciones, crecimiento personal, nuevos potenciales se estimulará nuestra creatividad y por ultimo un renacimiento, aunque las etapas anteriores puedan volver a aparecer.

Hoy escuchamos un grito desesperado, reactivar la economía del país YA, habría que preguntarnos bajo qué costo y si estamos preparados, al parecer estamos equivocados en cómo encaramos la pandemia y aprendemos día a día algo nuevo.