Saturday, October 23, 2021

Educando a nuestros hijos durante el toque de queda

Por José V. González

Fotografía cedida por Silvio Carrillo donde aparece el niño Nicolás Carrillo, de 8 años, mientras toma su clase de español online impartida desde Virginia por la profesor hondureña Neery Carillo, en su casa en Oakland, California. EFE/Silvio Carrillo /SOLO USO EDITORIAL /NO VENTAS

No cabe duda que la pandemia está causando estrés y al tratar de lidiar con las presiones de preservar nuestra propia salud, emociones fluidas, inestabilidad financiera, y la situación laboral, impacta a familias en gran manera. Además, los padres que tienen hijos en edad escolar tienen la responsabilidad adicional de brindar apoyo académico en medio de tener que trabajar desde casa o tener que buscar cuidado infantil con amigos o familiares. A continuación, encontrará algunas ideas que pueden ayudar a aliviar algunas de las presiones y ayudar a su hijo/a a continuar aprendiendo desde casa.

Es evidente que la tecnología ha sido el principal modo de aprendizaje para nuestros niños durante el toque de queda. En seguida leerá algunos conceptos para tener en cuenta a medida que se prepara para usar tecnología, seguidos de ideas para aprender sin el uso de ella. Si su hijo/a no tiene un dispositivo electrónico como una computadora de escritorio, computadora portátil, tableta o teléfono inteligente, puede comunicarse con el director o el distrito escolar de su hijo/a y solicitar uno. Por otro lado, también puede comprar una computadora portátil o tableta a precios razonables en tiendas locales o en línea. Una vez que la tenga, deberá conectarla a la red Wi-Fi o internet de su hogar. Si no sabe cómo conectar su dispositivo al Wi-Fi de su hogar, puede comunicarse con su proveedor de red o con el soporte de Tecnología de Información de su distrito escolar. Por otro lado, si no tiene servicio de Internet en su hogar, puede usar su teléfono celular como punto de acceso, sin embargo, esto puede ser costoso ya que usará su plan de datos mientras se conecta a su punto de acceso. Algunos vecindarios tienen Wi-Fi gratis y tendrá que explorar eso al verificar el indicador de Wi-Fi de su dispositivo electrónico y unirse a los que están desbloqueados, pero tenga cuidado de no proporcionar información personal, como tarjetas de crédito, porque esas redes no son seguras. Si no está seguro acerca de ciertas redes gratuitas, llame a la compañía que lo proporciona. Además, también puede llamar y participar en las ofertas especiales que algunas de las compañías de Internet están ofreciendo actualmente.

Una vez que su dispositivo electrónico esté listo para funcionar, asegúrese de obtener orientación del maestro, el director o la oficina del distrito de su hijo/a. Las escuelas brindan instrucción de aprendizaje a distancia y eso incluye el acceso a programas en línea pagados por el distrito escolar que han sido revisados ​​para garantizar la seguridad de su hijo/a mientras esté en línea. Tenga cuidado de los programas que ofrecen ofertas y no son recomendados por su escuela o distrito escolar. Además, si desea recibir orientación de fuentes oficiales, visite el portal para padres del Departamento de Educación de California (visitando aquí: www.cde.ca.gov/re/di/po/parents.asp) o a la Asociación de Padres y Maestros (PTA) sitio web (aquí: https://www.pta.org/). Además, existen excelentes fuentes gratuitas que pueden ayudar a su hijo/a en matemáticas, artes del lenguaje, ciencias y estudios sociales. Uno de estos sitios web es Khan Academy (www.khanacademy.org/) o varios canales educativos en YouTube. Además, muchos museos y zoológicos por todo el mundo ofrecen visitas virtuales que puede realizar con su hijo/a y tener increíbles discusiones. Por último, pero no menos importante, el sistema de la Biblioteca Pública de San José proporciona recursos en línea y usted y su hijo/a pueden acceder aquí: https://www.sjpl.org/eresources.

¿Qué sucede si el uso de la tecnología no es una opción para usted o si desea mejorar el aprendizaje de su hijo/a sin tecnología? Ahora es cuando puede echar mano de la biblioteca personal de su hogar y seleccionar algunos de esos libros clásicos que tiene en casa. Dependiendo del nivel de lectura de su hijo/a, puede hacer que lean estos clásicos. Después, puede tener una discusión con su hijo/a sobre lo que han leído o hacer que escriban una entrada en su diario sobre lo que piensan. Si no conoce el nivel de lectura de su hijo/a, puede emplear la Estrategia de lectura de Ricitos de Oro: haga que su hijo/a lea un párrafo, si él o ella lo lee y lo comprende completamente, el texto es demasiado fácil; si su hijo/a lo lee y no sabe más de cinco palabras, considere el texto demasiado difícil; pero si él o ella tiene dificultad con dos o tres palabras, el libro es el correcto. Si la biblioteca de su hogar es limitada, puede pensar en usar el periódico que más le guste, pero tenga en cuenta que los periódicos están escritos para un joven de preparatoria. También puede tener libros religiosos o una Biblia en casa que puede usar para discusiones de pensamiento crítico. Con cualquier texto que lea su hijo/a, asegúrese de tener una conversación para verificar que está comprendiendo lo leído. Además, puede pedirle a su hijo que escriba, anote en un diario o desarrolle novelas gráficas (cómics) o cualquier otra escritura creativa, redacción resumida o informes. Solamente tenga en cuenta que el corregir la gramática, la ortografía, la puntuación y la sintaxis es para editar y no debe limitar la escritura de su hijo/a. En otras palabras, ¡sólo déjalos escribir!

Para abordar las habilidades matemáticas de su hijo/a, puede brindarles la oportunidad de usar sumas, restas, división o la multiplicación para ayudarlo a resolver algunos problemas económicos del hogar. Puede hacer que resuelvan problemas utilizando habilidades de la vida real, como desarrollar un presupuesto y usarlo para comprar alimentos o pagar facturas. Puede pedirle a su hijo que trabaje con usted y que lo ayude a medir los ingredientes mientras cocina u hornea. Esta también es una gran oportunidad para enseñar a sus pequeños sobre el dinero, decir la hora o tomarse el tiempo para aprender datos matemáticos. Estas son solamente un número limitado de ideas que deberían ayudarlo para pensar en otras formas de encontrar las matemáticas en las actividades cotidianas.

La creatividad no tiene límites y puede hacer que su hijo/a diseñe, construya, cosa, cocine, dibuje, etc., utilizando materiales para el hogar siempre y cuando sean seguros y usted u otro adulto los supervise. También puede hacer jardinería si tiene espacio, pero también puede cultivar plantas de interior o legumbres que broten en frascos con agua y tierra para que su hijo/a entienda el ciclo de vida de una planta. Puede hacer que diseñen dioramas que representan algo aprendido en la televisión, una revista o un libro. Tenga en cuenta su canal de televisión público y programas que enseñan sobre historia, naturaleza, animales o ciencias.

Mientras planifica el aprendizaje de su hijo/a, desarrolle un cronograma u horario con el aporte de su hijo/a en su creación. Brinde incentivos y concéntrese en el esfuerzo de su hijo/a y no en el talento, la creatividad o la inteligencia para desarrollar una mentalidad de crecimiento. Y al igual que usted, su hijo quiere ser reconocido y celebrado. Tenga pequeñas celebraciones y aproveche esta oportunidad para unirse y hacer historia a medida que pasen juntos estos tiempos sin precedentes.