Friday, October 22, 2021

Agresiones contra periodistas persisten en México a pesar del nuevo gobierno

Una fotógrafa toma imágenes de una agente del Ejercito Mexicano, el 22 de abril de 2020, en Ciudad de México (México). EFE/ Sáshenka Gutiérrez/Archivo

México, 26 may (EFE).- En México, uno de los países más peligrosos en el mundo para ejercer el periodismo, las agresiones contra los comunicadores no pararon en 2019 a pesar de la llegada a la Presidencia del izquierdista Andrés Manuel López Obrador, informó este martes la organización Artículo 19.

En el informe anual 2019 “Disonancia: Voces en disputa”, esta ONG que defiende la libertad de expresión y el derecho a la información, documentó que durante el año pasado se registraron 609 agresiones contra periodistas.

Y entre ellas, diez asesinatos posiblemente relacionados con el trabajo periodístico de los fallecidos.

Las agresiones representaron un crecimiento de casi el 100 % en comparación con 2013, el primer año del Gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018), cuando la organización registró 330 agresiones y cuatro asesinatos.

EN ASCENSO CONSTANTE

Aunque la llegada a la Presidencia de López Obrador en diciembre de 2018 prometía un nuevo escenario para el trabajo de los periodistas, las agresiones no han cesado.

De 2018 a 2019 las agresiones contra la prensa pasaron de 544 a 609, mientras que los asesinatos aumentaron de nueve a diez.

“A pesar de que hay una promesa por parte del presidente para garantizar la libertad de expresión y garantizar el disenso y la crítica, desgraciadamente México sigue siendo el país más peligroso para ejercer el periodismo en América”, expuso Ruelas.

EL ESTADO, LA MAYOR AMENAZA

Pero a pesar de la citada promesa presidencial, para Ruelas y la organización que dirige “no se ven cambios reales, pero lo que sí se ve son cambios en las formas de violencia”.

En la presentación del informe, Ruelas apuntó que la pandemia del COVID-19 “ha venido a confirmar que no existe la voluntad o la intención inequívoca de los Gobiernos Federal y estatales para hacer que la libertad de expresión se garantice”.

Dijo que, por el contrario, el tono autoritario de distintas autoridades pone de manifiesto “una política censora que busca controlar los flujos de información”.

Esto a través de una serie de amenazas físicas, políticas, económicas, jurídicas y tecnológicas.

ESTIGMATIZACIÓN PRESIDENCIAL

Ruelas criticó que en la conferencia diaria del presidente López Obrador, conocida coloquialmente como “mañanera”, surjan “descalificaciones desde la más alta investidura del Estado” que son relevantes para abonar o desactivar el clima de hostilidad existente.

Además, recordó que los calificativos “hampa del periodismo”, “periodistas fifís (clasistas)” y “conservadores” generalizan la sensación de intranquilidad.

Consideró que el lenguaje estigmatizante por parte del presidente López Obrador contra la prensa y de otros funcionarios públicos “incentiva y aumenta la posibilidad de que particulares ataquen a la prensa”.

CINCO AÑOS POR DELANTE

El informe consideró que 2019 fue un año perdido por López Obrador para robustecer las garantías de los derechos a informar.

Pero señaló que aún quedan cinco años de su Gobierno en los que puede corregir el rumbo para impulsar una verdadera política de Estado que garantice la libertad de expresión.

La cual, dijo, articule los esfuerzos de distintas instituciones públicas para prevenir agresiones, proteger a periodistas, procurar justicia y reparar el daño causado a cientos de comunicadores en los últimos 20 años.