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May 20, 2022

EE.UU. aprender a vivir con la máscara ante aumento de casos de COVID-19

Nueva York, 17 jul (EFE).- Estados Unidos va camino de superar su primera ola de fallecimientos por COVID-19 al acumular casi mil fallecidos en las últimas 24 horas, con Florida como foco más grave de la pandemia, mientras que los más reacios a llevar máscaras empiezan a aceptar que puede ser el mal menor para detener la crisis.

Estados Unidos añadió casi 950 muertes desde ayer y supera ya los 138.000 fallecidos por la COVID-19, con un número récord de nuevos infectados por encima de los 77.0000, según datos de la Universidad Johns Hopkins.

En lo peor de la pandemia en abril, cuando el coronavirus se cebaba con Nueva York, Estados Unidos superó las 2.000 muertes diarias y a juzgar por los datos de progresión actuales, con índices de infectividad por encima de 1 -lo que significa que un infectado contagia a más de una persona- en casi todo el país, esa cota podría volver a alcanzarse.

El estado de Florida, cuyo gobernador Ron DeSantis presumía de haber conseguido exitosamente una desescalada temprana, lidera en nuevos contagios (11.466), muertes (128) y hospitalizaciones (unas 400 diarias de media).

REAPERTURA CON TRAMPAS

El principal epidemiólogo de EE.UU., el doctor Anthony Fauci, dijo hoy que algunos estados “se saltaron una o varias métricas” para pasar fase en el proceso de reapertura, pese a que el equipo de la Casa Blanca encargado de luchar contra la pandemia publicó guías sobre ello.

En opinión del director del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas, pese a que se emitieron recomendaciones, la ciudadanía en algunos casos no escuchó y se congregó en los primeros días del verano en bares y playas sin máscaras, algo que “al menos en parte tiene que ver con el resurgimiento en los casos que estamos viendo”.

Según un informe del grupo operativo del coronavirus de la Casa Blanca no publicado oficialmente pero divulgado hoy por el Centro de Integridad Pública, Florida es uno de los 18 estados que se encuentra en la “zona roja” de la COVID-19 y que debería implementar medidas de protección más restrictivas, entre ellas el uso extendido de las mascarillas o tapabocas fuera de casa.

La mayoría de estos estados en “zona roja” se encuentran en el sur e incluyen, además de Florida, a Texas y California, donde residen más de 90 millones de personas.

En el documento del grupo de la Casa Blanca filtrado hoy y fechado el 14 de julio, se advierte de que 18 estados tienen más de 100 casos por cada 100.000 y que en 11, más del 10 % de las pruebas realizadas resultan positivas.

En mayo la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó a los gobiernos que debían mantener una tasa de positivos por debajo del 5 % durante 14 días antes de reabrir la economía para poder controlar el virus.

RESIGNADOS A LA MÁSCARA

El repunte en la epidemia de COVID-19 ha llevado a que hasta los gobernadores más renuentes a ello recomienden llevar máscara fuera de casa, pero muchos estados con gobernadores republicanos, incluidos Florida, Georgia u Oklahoma, se niegan a imponer su uso obligatorio.

El gobernador de Georgia, Brian Kemp, reiteró hoy su oposición a que se imponga el uso de máscaras a nivel local en su estado, pese a que compareció con la boca y la nariz tapadas y urgió a su uso voluntario.

El estado de Nueva York, donde el uso de obligatorio de las máscaras en lugares cerrados está extendido, lanzó hoy la campaña “Mask Up America” a nivel nacional para concienciar sobre la importancia de cubrir las vías respiratorias por una razón de solidaridad recíproca.

Un sondeo publicado hoy por The New York Times y realizado a un cuarto de millón de personas muestra contrastes en el uso de esta sencilla herramienta para contener la pandemia, pero que en EE.UU. a levantado fuerte oposición entre algunos grupos y tensiones en zonas públicas o centros comerciales.

Según la encuesta, el noreste y oeste del país han adoptado las mascarillas como algo cotidiano, mientras que en el sur profundo y el centro sigue habiendo oposición.

Igualmente, en las ciudades es un complemento más a la hora salir de casa, mientras que en algunas las zonas suburbanas un porcentaje importante la ignora.