Sunday, October 24, 2021

Afganistán sin salida

A mi manera

Por Juan Carlos Valderrama     

Para ilustrarnos sobre la decisión de dejar Afganistán, esta se tomó el 29 de febrero del 2020 cuando el gobierno de Estados Unidos presidido por Trump y los Talibanes firmaron en Doha, Qatar el acuerdo que fijó el calendario para el retiro definitivo de las tropas de Estados Unidos y sus aliados, tras casi 20 años de ocupación.

En concordancia, se firmó el compromiso de los talibanes de no permitir que el territorio afgano fuese utilizado para organizar, planear o llevar a efecto acciones que amenazaran la seguridad de Estados Unidos. El acuerdo tomó el nombre oficial de “Acuerdo para traer la paz a Afganistán” y cabe preguntar ¿fue tal o fue un acuerdo de rendición?

Por lo pronto el gobierno de Ashaf Ghani ha caído, el nuevo régimen, la nueva generación de talibanes, expresa que habrá una amnistía total buscando el apoyo de la población. Ofrecen respetar los derechos de las mujeres según las normas del Islam y que ellas se integrarán a la sociedad, que las niñas irán a las escuelas, en una “Promesa de Talibanes ”. Sus combatientes no superan los 30,000 en una población de aproximadamente 39 millones, han tomado el país pero ¿Podrán gobernarlo? hoy han regresado con una victoria política y psicológica frente a la población.

Habría que considerar el tratamiento tradicional hacia las mujeres quienes pueden venderse o comprarse como esposas, que no tienen los  derechos básicos, son humilladas, castigadas públicamente y asesinadas; también hacia la cultura occidental en los deportes como el fútbol, el voleibol, ciclismo son considerados deportes de herejes; las modelos pueden ser asesinadas por mostrarse y no usar la burka que es un velo completo que cubre  el cuerpo y rostro de la mujer en su totalidad, el cual presenta una rejilla a la altura de los ojos la cual permite la visión.

El talibán regresó y de acuerdo a las coaliciones que realice será su administración, por lo pronto tenemos a los Pastunes, los Hazara en conflicto, en un país tribal donde la mayor autoridad la tienen los jefes de las etnias, donde el conflicto es la norma. Cabe preguntarnos, ¿regresara una nueva guerra civil? Durante esos casi 20 años los talibanes no tuvieron la posibilidad de tomar una sola provincia o ciudad y hoy ante el retiro de las tropas, ellos han tomado progresivamente casi todas las ciudades.

El propósito de llevar tropas hacia Afganistán fue que no se presentara como un oasis en medio del desierto para los terroristas, bajo una administración o gobierno tomado por ellos, lo que a la luz del tiempo es posible que hoy logren.

Hubo más de 2,500 soldados estadounidenses muertos, 20,000 heridos, 50,000 soldados o colaboradores afganos muertos, 3 billones de dólares en gastos militares, en una estrategia militar de dos décadas que al decir de algunos analistas fue un fracaso y una derrota, entrenar y armar a un ejército afgano que no enfrentó a los talibanes sino más bien entregó sus armas sin resistencia.

Si asumimos  que no menos de 40,000 afganos más sus familiares entre civiles y militares colaboraron con las tropas como intérpretes, conductores, ayudantes, guías que hoy intentan escapar o huir para salvar sus vidas y que muchos de los cuales no tienen visas para salir de su país, pudiera considerarse que fueron traicionados al emitirse un número menor de visas suficiente para su salida; sin contar con civiles, militares, diplomáticos y extranjeros que quieren dejar el país y hoy la logística para ello es insuficiente, los campos de refugiados se encuentran sin agua, electricidad, servicios higiénicos. Un país sin movimiento económico efectivo es una pesadilla por decir lo menos, hubo y hay errores en la negociación de salida.

Existe un miedo creíble en nuestro futuro cercano ya que en los primeros días de administración ellos han liberado a miles de presos de Isis, Al Qaeda potencialmente terroristas. Nunca debemos olvidar los ataques terroristas del 9/11, debemos vivir permanentemente atentos, ser solidarios y reflexionar.