Sunday, December 08, 2019

Maquila reconvertida en albergue refleja crisis migratoria en norte de México

Migrantes centroamericanos esperan su cita para ser atendidos por las autoridades migratorias estadounidenses, en el albergue “Leona Vicario”, este lunes en Ciudad Juárez, en el norteño estado mexicano de Chihuahua y fronteriza con Estados Unidos. EFE/Luis Torres

Ciudad Juárez (México), 2 dic (EFE).- Un grupo de niños corretea por esa antigua nave industrial de Ciudad Juárez mientras los adultos reposan tumbados en el suelo a la espera de su fecha para ser atendidos por las autoridades migratorias estadounidenses.

El albergue “Leona Vicario” empezó a funcionar el 31 de julio pasado en Ciudad Juárez, en el norteño estado mexicano de Chihuahua y fronteriza con Estados Unidos.

Un espacio significativo dentro de este lugar es donde se ha pintado un mural con la bandera de México tendiéndo la mano a las insignias centroamericanas.

Dentro del recinto sobresale un mural que, en la parte inferior, tiene huellas de los primeros residentes del refugio, que en total ha albergado a más de 2.100 personas de diez nacionalidades distintas desde su inauguración.

Hoy en día acoge a más de 700 personas, muchas de ellas hondureños como Mirna Ramírez, que huyó de su país por las amenazas de las maras y por la difícil situación económica que padecía.

Migrantes centroamericanos esperan su cita para ser atendidos por las autoridades migratorias estadounidenses, en el albergue “Leona Vicario”, este lunes en Ciudad Juárez, en el norteño estado mexicano de Chihuahua y fronteriza con Estados Unidos. EFE/Luis Torres

“El 12 de septiembre, cuando venía en camino, me hacen saber que mi hijo se cortó las venas debido a la crisis, al nivel de desesperación. En ese momento me sentí impotente, de no poder retroceder, porque ya había emprendido mi camino y no me basta más que seguir”, relató este lunes a Efe Mirna.

En el lugar que antes era una fábrica de confección para el Ejército mexicano se ha instalado una cocina comunitaria para brindar alimento caliente.

Sobre todo en esta época de fuertes fríos en el norte de México, un clima al que la gente centroamericana no está acostumbrada.

Según Iván Jiménez, coordinador general de este centro, que es financiado principalmente por el Gobierno federal, las nacionalidades y problemáticas de las personas que han llegado en estos meses han ido cambiando de a poco.

Según cifras de la ONG Save the Children anunciadas a mediados de noviembre, desde enero de 2019 el Gobierno estadounidense ha devuelto a México a casi 70.000 solicitantes de asilo y migrantes bajo la política “Remain in México”, de los que más de 13.000 son niños.