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May 25, 2022

¿Y realmente hará una diferencia usar la fastidiosa mascarilla?

Divagaciones literarias (de una Burner) y otras cosas

Por Techari ETchari

Redwood City, CA – 6 ago – Estos últimos días he estado centrando mi atención en varios programas comunitarios que se realizan dentro de mi comunidad aquí en el Área de la Bahía, con el afán de llevar entretenimiento o mensajes sociales a nuestra gente.

Encontré que algunos de estos programas dirigidos a nuestra comunidad se hacen en vivo transmitidos via Zoom, que es en estos momentos la plataforma más usada mientras que algunos otros los hacen en vivo via Facebook, que también es una plataforma muy popular.

Observé también que en algunos programas que se hacen en vivo vía Facebook, hay grupos de personas interactuando pero no siempre siguen la norma de usar una mascarilla; en algunos programas lo hacen, pero en otros no. No hay consistencia en el uso de mascarillas e incluso en algunos no se sigue la norma de guardar la debida distancia de seis pies con otras personas, lo cual es evidente al estarlos viendo.

Tuve además la desagradable sorpresa de encontrar un video en vivo vía Facebook donde algunos de mis amigos estaban llevando a cabo una tertulia informal con una cantante de ranchero y su acompañante y ninguno de los ahí presentes llevaba mascarilla e incluso ni siquiera tenían los seis pies de distancia requeridos. Cuando puse un comentario preguntando el por qué, alguien me respondió diciendo que estaban al aire libre y eran menos de diez personas, que disfrutara la música y no me preocupara.

La verdad es que el espacio se veía pequeño y el concepto de ‘al aire libre’ me pareció no del todo certero. Con preocupación veo que cada vez hay más reuniones y fiestas donde la gente ni se preocupa por guardar la distancia ni por usar cubre bocas, ni por nada. Ahora sí que viven el concepto de Carpe diem (disfruta el presente). Y yo me pregunto ¿Cómo diablos vamos a acabar con esta pandemia si no ponemos todos de nuestra parte?

De acuerdo a un reporte publicado por el New York Times, con fecha del 3 de agosto de 2020, se habían registrado en los Estados Unidos, el día anterior, 2 de agosto, 48,849 nuevos casos a nivel nacional de personas infectadas por COVID-19 y por lo menos 421 nuevas muertes ocasionadas por este terrible virus. Creo que lo malo de estas cifras es que no nos llegan realmente a hacer sentido, no nos hace mella un número porque un número es abstracto y a menos que nos haya tocado de manera muy directa vivir esta terrible enfermedad, estas cifras son solamente eso, cifras.

Photo: Una calle de Londres por Martín Laguna, 2018

Por otro lado, no contamos en estos momentos en nuestro país con un líder que nos haya solidarizado como país y nos haya guiado en cuanto a las normas que se deben seguir para dejar de propagar esta pandemia. Y entonces vienen las preguntas del millón: ¿Cuánta protección ofrecen las mascarillas? ¿Pueden las mascarillas ayudar a hacer más lenta la trasmisión del coronavirus (SARS-CoV-2) que causa la enfermad de COVID-19? ¿Y por qué la Organización Mundial de la Salud cambió radicalmente su opinión en cuanto al uso de mascarillas? Una razón que debemos tomar muy en cuenta es que este ha sido un virus completamente nuevo y que día a día se han ido descubriendo cosas que al principio o no se sabían o no estaban claras. Lo que sí ha quedado claro es que una persona que no presente ningún síntoma puede contagiar a otra y queda claro también que este virus se contagia principalmente de personas a personas que estén en contacto cercano (a una distancia menor de seis pies o dos metros).

Se sabe además que el contagio se hace a través de gotitas respiratorias que se producen cuando una persona infectada, tose, estornuda o habla, o grita o canta etc. Estas gotitas pueden terminar en la boca o en la nariz de quienes se encuentran cerca o posiblemente ser inhaladas y llegar a los pulmones. Se sabe ahora también que es posible que una persona se infecte al tocar una superficie u objeto que tenga el virus y luego se toque la boca, la nariz o los ojos, aunque esta manera de propagación es más bajo. La intención de las mascarillas es la de atrapar estas gotitas que se liberan y de esa manera reducir la transmisión del virus.

Es necesario notar que es también sumamente importante tener el debido distanciamiento social, lavarse las manos y evitar tocarse las manos, los ojos y la nariz cuando estemos en lugares públicos. El usar la mascarilla en público es un acto de respeto por los demás seres humanos y me parece que todos los miembros de nuestra comunidad que se dediquen a tener programas en vivo donde estén interactuando con otras personas, deben poner la muestra. No queda nada claro el mensaje si en un programa están haciendo entrevistas y todos usan mascarilla y en seguida aparece otro donde nadie las trae puestas.

Me parece que es importante que este grupo de personas pongan el ejemplo para nuestra comunidad y sean consistentes en usar una mascarilla y en guardar su distancia. De hecho, me parece que sería excelente si hacen notar a la audiencia que están manteniendo la debida distancia y que están usando mascarilla.  Es indispensable también pedirles a todos aquellos que siguen haciendo sus reuniones y tertulias que piensen en los demás, sobre todo, en los más vulnerables y que no pongan el mal ejemplo.

Yo sé que no es fácil usarlas, pero algunas de las cosas que me han funcionado a mí o a mi familia al tratar de acostumbrarnos son: ponerlas por un tiempo corto y luego ir aumentando el tiempo gradualmente; buscar la mascarilla que se te acomode mejor, recuerda que hay una gran variedad de estilos y tamaños, prueba varias y así verás con cuál te sientes mejor. Recuerda que también puedes usar una chalina o pañuelo de cuello para cubrirte la nariz y la boca.

Al final todos debemos poner nuestro granito de arena para terminar más pronto con esta pandemia. Se me vienen a la mente aquellas famosas palabras de la película “Un domingo cualquiera” donde Tony D’Amarato les habla a sus jugadores antes de un partido de fútbol americano crucial y que nos quedan muy bien en estos momentos: “O bien, nos rehacemos como equipo o nos desmoronamos centímetro a centímetro, jugada a jugada, hasta que estemos acabados. Estamos en el infierno, caballeros. Créanme. Y podemos quedarnos aquí y que nos den una paliza, o podemos luchar y abrirnos paso de nuevo hacia la luz. Podemos salir del infierno centímetro a centímetro. O luchamos como equipo o morimos como individuos”.

La dirección de correos para que envíen comentarios: u2bhppy@ Gmail.com

Techari es maestra de español y literatura (AP Spanish Literature and Culture) en Woodside High School. Ha impartido clases de español y Literatura (Hispanic Literature) en Canada College. Tiene una Licenciatura en español de San Jose State University y maestría en español con enfoque en lingüística y en literatura española y latinoamericana. Es poeta y ha publicado su primer poemario titulado “Poesías de amor y desamores”.