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May 22, 2022

Voraz incendio forestal amenaza contaminar el río Colorado “por varios años”

Denver (CO), 19 ago (EFE).- Un incendio sin precedentes en el Bosque Nacional White River en Colorado amenaza con contaminar “por varios años” el río Colorado, la principal fuente de agua para 40 millones de personas en el oeste de Estados Unidos, indicaron este miércoles autoridades locales y federales a cargo de combatir el siniestro.

El incendio, conocido como Grizzly Creek por su lugar de origen, comenzó hace 10 días, ya consumió más de 11.000 hectáreas y no se ha contenido en absoluto.

El fuego obligó a cerrar la carretera Interestatal 70, la principal ruta de la región, prácticamente aislando al Glenwood Springs, uno de los centros turísticos en el oeste de Colorado.

Además de haber consumido algunas estructuras y de provocar derrumbes de rocas que dañaron la carretera, el fuego se aproxima rápidamente a hogares, vías férreas, embalses que proveen agua a Glenwood Springs y una planta de energía eléctrica en las montañas.

Aun peor, todos los desperdicios y escombros causados y acumulados por el incendio se dirigen al río Colorado, afectando la calidad del agua para 40 millones de personas en siete estados.

“Estamos en problemas”, dijo Scott Fitzwilliams, supervisor del Bosque Nacional White River, en rueda de prensa, subrayando que el incendio Grizzly Creek “pone en peligro la infraestructura vital para millones de personas en el oeste del país, todo porque el fuego está en un escarpado y angosto cañón que impide combatirlo desde el suelo”.

Según Fitzwilliams, se trata de un incendio en una área relativamente pequeña, pero “con muchos elementos” que pueden ser dañados, por lo que la protección de las fuentes de agua se ha convertido en “la prioridad nacional” entre los bomberos especializados en combatir este tipo de siniestros.

Por su parte, Mike Ferris, portavoz del comando de incidente para el incendio Grizzly Creek, explicó que “la conducta extrema del incendio” (favorecida por fuertes vientos y altas temperaturas que superaron los registros históricos) y “las dificultades para contener el fuego” han hecho que agencias federales movilicen sus recursos hasta Colorado. Esos recursos incluyen unos 250 bomberos, cinco aviones tanque, varios helicópteros, un equipo de bomberos paracaidistas e incontables vehículos de apoyo en tierra.

A pesar de eso, dijo Ferris, los bomberos todavía no han podido llegar al lugar del incendio ni han conseguido evitar que cenizas, escombros y los productos químicos usados contra el fuego lleguen al agua del río Colorado.

A esos elementos se suma la posibilidad de que el agua colectada por los helicópteros y luego arrojada sobre el fuego (a metros del río) incluya “especies invasoras”, como los mejillones cebra o las pulgas de agua, que ahora podrían ser transportados río abajo, expandiendo el territorio de esas especies.

El Centro Nacional de Interagencias contra Incendios envió a expertos para evaluar los daños ecológicos causados por el fuego y por las tareas de contención. Para eso se utilizan imágenes satelitales, datos geográficos y topográficos, y pronósticos del tiempo, así como comparaciones con los resultados de incendios similares.

Con esa información, los expertos anticiparon que es posible que haya interrupciones en el servicio de agua potable para Glenwood Springs y que, eventualmente, ese mismo problema afecte a los habitantes de Colorado, Arizona, California, Nevada y Utah, que dependen del agua del río Colorado.

Hasta el momento, Glenwood Springs perdió en poco menos de dos semanas unos 9 millones de dólares en ingresos por la falta de turistas debido al incendio. Los expertos indicaron que si la cuenca del río Colorado se viese afectada como anticipan, esas pérdidas llegarían a cientos de millones de dólares en los estados mencionados.