Sunday, April 11, 2021

Septiembre, Mes de la Patria

Mexico Presente

Rodolfo Quilantán Arenas, Cónsul General de México en Little Rock, Arkansas.Rodolfo

En esta nueva entrega de los artículos y actividades realizadas por el Cónsul Rodolfo Quilantán Arenas, durante su servicio diplomático en Guayaquil, Ecuador, transcribimos el siguiente, de su libro “México en la Cultura”. En él se “muestra de manera íntegra las publicaciones México Presente y Correspondencia México-Ecuador, editadas y difundidas por el consulado, bajo la dirección del entonces representante de dicha entidad”, destaca en la contraportada del libro publicado por el H. Cuerpo Consular de Guayaquil.  En cada entrega que el Cónsul Quilantán Arenas realizó, presenta la riqueza y diversidad cultural de un país pródigo y generoso.

 

Septiembre, Mes de la Patria. Los mexicanos conmemoramos varios hechos de nuestra historia en el mes de septiembre: a) El día 13 la defensa del Castillo de Chapultepec; b) El 15 la gesta libertaria de Don Miguel Hidalgo y Costilla; c) El 27 la consumación de la independencia; y d) El 30 el natalicio de José María Morelos y Pavón, sacerdote que continuó la revolución de independencia a la muerte de Don Miguel Hidalgo y Costilla.

En este mes, todos los rincones de México se visten de colores, luces, canto y fiesta. El Verde, blanco y rojo, los colores del lábaro patrio, adornan plazas, calles, oficinas y casas. La bandera, en cuyos pliegues se acuña la Patria, ocupa un lugar muy especial para los mexicanos. El cronista de la ciudad de Saltillo, al norte de México, escribió: cuando llega septiembre bajo la bandera que tengo siempre en el sitio más alto de mi biblioteca y la pongo más cerca de mí, sobre la chimenea. Si en la Guadalupana tenemos los mexicanos religión del cielo, en la bandera tenemos religión de la tierra.

Las fiestas patrias las celebramos también los que nos encontramos en el extranjero. Por segundo año consecutivo, los mexicanos en Guayaquil las celebraremos a la usanza mexicana, es decir, en el marco de varios eventos que incluyen actos cívicos, expresiones artísticas y culturales, y la tradicional ceremonia del Grito de Independencia.

Esta ceremonia, única en el mundo, merece la siguiente explicación: Hace 197 años, un pequeño grupo de mexicanos decidieron asumir plenamente su libertad personal y convocar a la Nación a la conquista de su independencia. Con Miguel Hidalgo y Costilla (1753-1811) al frente, ese grupo de ilustres insurgentes inició el proceso político por medio del cual se alcanzó, se ha preservado y se sostiene la independencia de la Nación Mexicana y la libertad de sus habitantes. La independencia no fue una lucha que terminara en 1821. Ha sido necesario sostener viva cada año, cada día, la voluntad libertaria de los hombres de 1810. Solo así pudieron los abuelos de nuestros abuelos preservar lo esencial de nuestro territorio en 1848, acabar con los privilegios coloniales en los años de reforma, detener –con Juárez a la cabeza- las pretensiones de Napoleón III. Y con Juárez también, enterrar los sueños de emperadores y aspirantes a vasallos y consolidar, por fin, la república en 1867. La misma voluntad libertaria fue necesaria en 1910, en 1914, en 1917, en 1938, y sigue siendo indispensable hoy, cuando los cambios del mundo plantean un universo diferente, pleno de nuevas oportunidades y de nuevos riesgos. El Grito con el que Hidalgo resolvió convocar a la Nación a luchar infatigablemente por su libertad e independencia, sigue recordándose y repitiéndose en todos los rincones del territorio nacional. Y mucho más allá, en cientos de ciudades de todo el mundo, ahí donde quiera que haya un mexicano. Esta reiteración de la ceremonia del Grito con sus vítores, su ondear de la bandera y sus campanadas que recuerdan justamente a la de Dolores, no es mera liturgia patriótica. Tiene un sentido único en el mundo. Es la expresión rotunda de la voluntad del pueblo, de la resolución profunda de la Nación mexicana de reafirmar, preservar y fortalecer su independencia y soberanía. ¿Por qué gritar cada año nuestra voluntad de libertad e independencia? Porque sabemos, todos, que ha sido difícil conservarnos libres y diferentes, como somos, como queremos y hemos resuelto seguir siendo. El Grito es reafirmación interna, pero también compromiso compartido. Y anuncio a los demás de que la resolución permanece inmutable para todo aquel que sepa entender lo que un grito que cubre el territorio y cruza los océanos significa. Y así seguiremos, lanzando y escuchando el Grito de libertad de los mexicanos, cada 15 de septiembre, a través de nuestros nietos y de los nietos de nuestros nietos, durante siglos…

Septiembre 2007