Sunday, January 17, 2021

Muere una segunda víctima de tiroteo en centro comercial en California

Una segunda persona falleció víctima de las heridas que sufrió en un tiroteo perpetrado en un centro comercial de Sacramento, California, en medio de las compras del “Black Friday”, informaron este sábado las autoridades locales. EFE/MICHAEL NELSON/Archivo

Los Ángeles, 28 nov (EFE News).- Una segunda persona falleció víctima de las heridas que sufrió en un tiroteo perpetrado en un centro comercial de Sacramento, California, en medio de las compras del “Black Friday”, informaron este sábado las autoridades locales.

Se trata de un joven de 17 años, que resultó herido tras el ataque que se dio cerca de las 6.11 pm hora local de este viernes en el centro comercial Arden Fair Mall.

La primera víctima fue un hombre de 19 años, que fue declarado muerto en la escena por el personal médico, dijo hoy el Departamento de Policía de Sacramento (SDP) en un comunicado.

El centro comercial que esperaba reactivar sus ventas en el “Black Friday” (viernes negro), el día de descuentos más importantes del año, tuvo que ser evacuado.

El motivo de este tiroteo sigue bajo investigación. Sin embargo, la investigación preliminar apunta a que el ataque fue un incidente aislado y no el resultado de un tirador activo, explicó la policía.

Según las primeras descripciones el sospechoso del tiroteo sería un hombre afroamericano de unos 20 años.

El alcalde de Sacramento, Darrell Steinberg, emitió un comunicado sobre el tiroteo en su cuenta de Twitter, lamentando el hecho.

“Estamos profundamente preocupados por el aumento de la violencia armada en Sacramento y otras ciudades durante la pandemia, y hemos apoyado el incremento de nuestros esfuerzos para llegar a los jóvenes en riesgo”, insistió.

“Un arma nunca es la respuesta”, agregó el jefe del ayuntamiento de la capital de California.

SDP está buscando ayuda de la comunidad para resolver el caso. Las autoridades alentaron a los testigos a dar información sobre el tiroteo, y recordaron que las personas que llaman pueden permanecer en el anonimato y pueden ser elegibles para una recompensa de hasta 1.000 dólares.

Las identidades de las víctimas no han sido reveladas hasta que los familiares no sean notificados.