La Oferta

February 1, 2023

La reforma migratoria llegará en 3 semanas al Congreso con un futuro incierto

El senador demócrata Bob Menéndez, a quien ahora se le ha encargado la conducción de la brega legislativa por la reforma migratoria en la Cámara alta, dijo este viernes en una teleconferencia de prensa que su equipo tendrá lista en unas tres semanas la legislación para presentarla al Congreso. EFE/EPA/Michael Reynolds/Archivo

Washington, 22 ene (EFE News).- La reforma integral del sistema migratorio de Estados Unidos que promueve el presidente Joe Biden llegará en tres semanas al Congreso, donde los demócratas tienen mayoría en ambas cámaras, aunque los republicanos ya apuraron sus objeciones y pueden bloquear la legislación.

En el mismo día de su investidura Biden propuso el pasado miércoles un proyecto de ley que incluye la legalización del estatus migratorio y posterior naturalización de más de 11 millones de indocumentados en un plazo de ocho años, plazo que se reduciría a tres años en el caso de los beneficiarios de los programas DACA, TPS y trabajadores agrícolas.

El senador demócrata Bob Menéndez, a quien ahora se le ha encargado la conducción de la brega legislativa por la reforma migratoria en la Cámara alta, dijo este viernes en una teleconferencia de prensa que su equipo tendrá lista en unas tres semanas la legislación para presentarla al Congreso.

“La gran diferencia este año es que tenemos un presidente que desde el primer día de su gestión demostró que está dispuesto a emplear su capital político en busca de una solución permanente al problema de la migración”, añadió.

PROBLEMAS A LA VISTA

Pero no lo tendrá fácil este exmiembro de la bipartidista “Banda de los Ocho”, que en 2013 intentó que se aprobase una reforma migratoria que se quedó estancada en la Cámara de Representantes, entonces de mayoría republicana, después de superar el obstáculo en el Senado.

Uno de sus compañeros en aquel grupo bipartidista, el senador republicano Marco Rubio, no parece muy por la labor y ya criticó la actuación de Biden en sus dos primeros días en la Casa Blanca, incluido en materia migratoria.

El senador por Florida calificó como “criminal” la suspensión de las deportaciones , mientras que su colega Rick Scott, también republicano, sostuvo que “el presidente Biden y los demócratas ya están impulsando una agenda migratoria radical de amnistía y fronteras abiertas”.

Lindsey Graham, republicano de Carolina del Sur y otro de los que integraron la “Banda de los Ocho”, expresó sus dudas acerca de las posibilidades de que el plan de Biden sea aprobado en el Congreso y lo describió como “a la izquierda” del proyecto en el cual él colaboró en 2013, en el que la seguridad fronteriza tenía un peso mucho mayor que en el proyecto del presidente.

Y el presidente Biden probablemente necesitará a estos senadores republicanos que en el pasado se mostraron a favor de una reforma migratoria integral para ir sumando congesistas hasta alcanzar la mágica cifra de diez conservadores en la Cámara alta para que haya algún avance sustancial en esta materia sin resolver desde hace más de dos décadas.

ASPIRACIONES PRESIDENCIALES

En cuanto a las objeciones de políticos republicanos Menéndez dijo que algunos de ellos tienen ambiciones presidenciales “y atienden más esas cuestiones que el interés del país, el bien de la economía y la seguridad nacional”.

“He hablado con otros colegas republicanos que apoyaron la iniciativa de 2013, y hemos estado en contacto con sectores económicos como la agricultura y la alta tecnología que se beneficiarían con una reforma migratoria”, añadió. “El Partido Republicano tiene el derecho si quiere mantener su postura anti inmigrante, pero ahí no está el futuro”.

“Es hora de comenzar un nuevo capítulo” tras el cuatrienio del pasado presidente, Donald Trump, caracterizado por los “constantes ataques a la comunidad inmigrante” añadió el legislador.