Sunday, October 24, 2021

Diversidad racial y económica, el arma para cambiar la cara oculta de Miami

Fotografía de febrero de un edificio en obra en el centro de la ciudad de Miami en Florida. EFE/Álvaro Blanco/Archivo

Miami, 6 abr (EFE News).- Miami, el paraíso tropical con la más variada oferta de condominios y casas de lujo, es un desierto si de viviendas dignas y asequibles se trata, algo que conoce bien Jennifer García, una joven que necesitaba mudarse a un lugar más económico y tardó seis meses en encontrarlo, según dice a Efe.

Debido al alza de los precios de la vivienda en barrios hispanos como La Pequeña Habana o Hialeah, muchas personas como Jennifer se han instalado en Liberty City, una zona que concentra una población mayoritariamente afroamericana y de bajos recursos y arrastra fama de ser insegura, aunque ella no ha tenido “problema alguno”.

Varios desarrollos inmobiliarios nuevos están floreciendo en esta cara oculta de la turística Miami y se espera que puedan ayudar a cambiar las cosas en una zona tradicionalmente desatendida.

El apartamento alquilado por Jennifer está en Liberty Square, como se llama el lugar donde hace más de 80 años se construyó un complejo residencial para mejorar la situación de los trabajadores afroamericanos que se hacinaban en viviendas en mal estado en Overtown, otro barrio de Miami.

Hoy los edificios de los nueve bloques o manzanas de Liberty Square, propiedad del condado de Miami-Dade, están siendo demolidos y reemplazados por otros nuevos con unas 1.455 unidades como parte de un proyecto de desarrollo de 300 millones de dólares a cargo del grupo Related.

UN CONTRASTE DOLOROSO

El contraste es enorme y duele a la vista.

En los viejos edificios, de una sola planta, hay puertas y ventanas tapiadas, pero en algunos todavía se ve ropa tendida junto a la entrada como para avisar de la presencia humana.

Todos los que habitan esas viviendas hoy ruinosas tienen la posibilidad de vivir en los nuevos apartamentos o instalarse, con ayuda de un subsidio municipal, en el lugar que deseen.

Albert Milo, presidente de Related Urban Development Group, la empresa detrás de este proyecto, explica a Efe que se asociaron con el condado de Miami-Dade para reemplazar los edificios viejos por otros nuevos en los que les permitieron construir el doble de unidades del complejo original.

Ese es el negocio y también la manera de reducir un déficit de vivienda asequible que en Miami es de 150.000 a 200.000 unidades según distintas fuentes, señala Milo.

El problema no es solo de Miami, se da en todo EE.UU. y tiene que ver con el cada vez más desigual reparto de la riqueza.

LA BRECHA EN LA VIVIENDA

Son cifras inalcanzables para Jennifer García, una estadounidense de 21 años y origen cubano y colombiano que vive con su madre en un apartamento de dos habitaciones, un baño y cocina, comedor y sala de estar en una sola pieza en Eden, como se ha denominado la fase segunda del proyecto de 300 millones de dólares para rehabilitar Liberty Square.

Los apartamentos, de uno a cuatro dormitorios, se entregan con la cocina completamente equipada y García, que antes vivía cerca de La Pequeña Habana, la muestra con satisfacción a los visitantes.

La joven dice que cuando le hablaron de Liberty City tenía dudas, pero cuando vio el apartamento desaparecieron y lo mismo les pasa a los amigos que visitan su hogar.

Toda la gente que ha tratado desde que en noviembre de 2020 se mudó aquí “han sido muy amables” con ella y su madre, que ya ha convencido a dos amigas latinas para que vivan en Liberty Square.

La renta se fija en función de los ingresos de los inquilinos y eso garantiza también una diversidad económica, desde personas con el nivel más alto de subsidio para vivienda hasta trabajadores con salarios fijos de sectores como la salud o la educación.

“Eso es lo que ayuda a cambiar un barrio”, dice el directivo del grupo inmobiliario, que tiene en marcha otros proyectos similares de vivienda asequible que suman más de mil millones de dólares.