Wednesday, October 20, 2021

Texas restringe en su territorio el transporte terrestre de indocumentados

Los Ángeles, 27 jul (EFE).- El gobernador de Texas, Greg Abbott, emitió este miércoles una orden ejecutiva que restringe el transporte terrestre de los migrantes que presentan un riesgo de llevar la covid-19 a las comunidades de su estado.

La medida también ordena al Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) que detenga cualquier vehículo ante una sospecha razonable de que esté violando la restricción.

Los agentes del DPS tienen el derecho de regresar dichos vehículos al lugar del que salieron originalmente, o a la frontera.

Abbott advirtió en un comunicado que “el dramático aumento en los cruces fronterizos ilegales también ha llevado a un aumento dramático en los casos de covid-19 entre los migrantes ilegales que han llegado al estado”, por lo que la orden pretende reducir el riesgo de exposición al virus en las comunidades texanas.

La orden específica que ninguna persona que no sea un policía federal, estatal o local proporcionará transporte terrestre a ningún grupo de migrantes que hayan sido detenidos por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) por cruzar la frontera de forma indocumentada.

Añade que los agentes del DPS están autorizados a incautar el vehículo que se utilice para transportar a los inmigrantes en violación de esta orden.

La nueva medida hace parte de una larga lista de acciones antiinmigrantes emprendidas por el gobernador republicano, en medio de las críticas al presidente Joe Biden.

El martes Abbott anunció que los soldados de la Guardia Nacional de Texas asistirán a los agentes del DPS en el arresto de migrantes indocumentados que sean detenidos por el estado bajo el cargo de invasión de propiedad en la frontera de Texas.

“Para responder a este desastre y asegurar que la ley sea cumplida en la frontera, se necesita más poder humano”, dijo Abbott en un comunicado el martes.

La semana pasada, el Departamento de Justicia Criminal de Texas informó que los primeros tres migrantes detenidos por cargos de invasión después de cruzar la frontera de manera ilegal fueron enviados a la prisión de Dilley. Estos cargos pueden llevar a una sentencia máxima de hasta un año en prisión.