Tuesday, January 18, 2022

Siete bellas catedrales de Iberoamérica

En Iberoamérica existen 35 catedrales, desde las Antillas y México hasta el sur de Chile. Son templos levantados tras la llegada de los españoles, desde el siglo XVI al XIX. Repasamos siete de estos bellísimas iglesias principales.

+++ El asombroso patrimonio histórico arquitectónico del Nuevo Continente quedó privado del verdadero lugar que ocupa debido quizás al peso de las grandes catedrales europeas, puntales del gótico más antiguo, del siglo XIII y XIV. El arte colonial lo desarrollaron los españoles como representación de las ciudades de las que provenía.

+++ Es “un patrimonio artístico magnífico, original y del que no se habla tanto como debiera pues no existía hasta entonces un estudio de conjunto y eso que países como México conservan un grupo importante de estos edificios”, señala el historiador del arte, Pedro Navascués Palacio en ‘Las Catedrales del Nuevo Mundo’.

+++ No solo el idioma y la religión de España perduran en América. También fueron de creación española el derecho y sus tratados, e incluso sus universidades, las más antiguas, siendo reflejo de los estilos arquitectónicos de cada momento: Renacimiento, Barroco o Neoclásico.

SIETE MARAVILLAS ARQUITECTÓNICAS DEL NUEVO MUNDO.

La catedral de La Habana (Cuba)fue declara Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1982.

En este templo, en su nave central, reposaron los restos de Cristóbal Colón hasta su traslado a una ciudad española, a la catedral de Sevilla en 1898.

Su estructura arquitectónica se inscribe dentro de la corriente ‘toscana’, por su dos campanarios a modo de torres, y su templo rectangular de 34 por 36 metros, con tres naves y numerosas capillas.

Fue diseñada por el arquitecto Francesco Borrimi a instancias de la orden de los jesuitas, quienes solicitaron construir un gran templo católico en la plaza de la Ciénaga.

El asombroso patrimonio histórico arquitectónico del Nuevo Continente quedó privado del verdadero lugar que ocupa debido quizás al peso de las grandes catedrales europeas, puntales del gótico más antiguo, del siglo XIII y XIV. El arte colonial lo desarrollaron los españoles como representación de las ciudades de las que provenía.

La Catedral de Lima (Perú), situada en la Plaza Mayor de la ciudad, fue construida con inspiraciones en la arquitectura neoclásica española.

Edificada sobre el adoratorio del Puma ‘Inti’ y el palacio de ‘Sinchi Puma’ es un templo de cinco naves -tres principales y dos en las capillas laterales adornadas con imágenes del vía crucis- que fue levantada siguiendo un valiente modelo europeo.

En 1538 terminaron sus obras y es Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco desde 1991.

La Catedral Metropolitana de Ciudad de México, dedicada a la Asunción de la Virgen los Cielos, es la sede de la archidiócesis primada de ese país.

Situada en la plaza de la Constitución, mejor conocida como Zócalo, se levantó sobre el antiguo templo de ‘Tenochtitlán’. En 1573 siguiendo la inspiración de las catedrales españolas, donde se mezclan los tres estilos arquitectónicos que se dan a lo largo del tiempo: renacimiento, barroco y neoclásico.

Sin embargo fue construida en un terreno fangoso que propició su hundimiento, perdurando de esta forma inestable hasta nuestros días.

Cuenta con cuatro fachadas y dos torres campanarios con 25 campanas y dos órganos del XVIII, que están considerados los más grandes del continente.

Es “un patrimonio artístico magnífico, original y del que no se habla tanto como debiera pues no existía hasta entonces un estudio de conjunto y eso que países como México conservan un grupo importante de estos edificios”, señala el historiador del arte, Pedro Navascués Palacio en ‘Las Catedrales del Nuevo Mundo’.

En Colombia, la catedral Primada Basílica Metropolitana de la Inmaculada Concepción en Bogotá es un edificio neoclásico, ya de inicios de 1800, localizado en el lado norte de la plaza de Bolívar de la capital colombiana.

Posee en su interior 16 capillas y un bellísimo altar mayor. Su portada está dividida en ocho cuerpos adornados con ocho pilastras. Fue declarada Monumento Nacional en 1975 y es el principal atractivo turístico de la ciudad de Bogotá.

La catedral Metropolitana de Quito, elevada en 1995 a catedral Primada de Ecuador y ubicada en el centro histórico de la ciudad, es actualmente el templo católico de mayor jerarquía de Ecuador.

Este templo de planta longitudinal, cuya construcción se efectuó entre 1562 y 1565, consta de tres naves cubiertas con arcos apuntados semiojivales sobre pilares de sección cuadrada.

Su arquitectura es de estilo gótico mudéjar y en su interior posee retablos cubiertos con pan de oro, es decir, láminas delgadas de oro.

La catedral Primada Metropolitana de Santiago, en Guatemala, es la iglesia principal de la archidiócesis de ese país centroamericano y se encuentra localizada al este de la plaza de la Constitución, en el centro histórico de la capital guatemalteca.

Comenzada por los arquitectos españoles Marco Ibáñez, Antonio Bernasconi y Joaquín de Isasi en 1782, fue terminada en 1867.

Su ubicación cambió con el traslado de la capital de Guatemala, tras producirse una serie de terremotos en 1773, desde Santiago de los Caballeros a la actual Ciudad de Guatemala.

Desde entonces ha soportado muchos terremotos, pero ninguno equiparó los daños del producido en 1917, que causó destrozos en el atrio de la catedral y destruyó los cuatro evangelistas de la fachada principal, además de los relojes de su interior.

La catedral de la Asunción de la Virgen María en León, al norte de Managua, es una rica construcción barroca colonial. Es la sede episcopal de la primera diócesis de la iglesia católica en Nicaragua.

Diseñada por el arquitecto Diego de Porres y Esquivel es de construcción tardía entre 1747 y 1816, con cinco naves con diez tramos abovedados y dos torres en su fachada, y se la considera la catedral más grande de Centroamérica.

En sus criptas se encuentran los restos mortales de una treintena de personajes de la historia del país, entre ellos la tumba del gran poeta nicaragüense Rubén Darío, ubicada al pie de la estatua de San Pablo.