Sunday, January 23, 2022

El pueblo bajo la cúpula

En lugar de demoler por completo un centenario pueblo histórico chino y su patrimonio arquitectónico para construir un nuevo complejo cívico, un equipo de arquitectos propone mantener el diseño original y el ambiente comunitario del poblado, protegiendo el conjunto bajo un gran domo translúcido.

+++ En el municipio chino de Zhuhai se han propuesto preservar la esencia de la antigua aldea de Yinkeng, integrándola en un complejo cultural y artístico, que estará bajo una gigantesca cúpula translúcida, para “proteger el pasado al mismo tiempo que se imagina el futuro”.

+++ En vez de superponer un gran edificio nuevo sobre las ruinas, el proyecto de MAD Architects mantiene la disposición original de la aldea y sus señas de identidad, como su plaza, su estanque y un árbol de más de 500 años situado en el límite del pueblo, bajo el cual se veneraba al ‘Dios de la Tierra’.

+++ El nuevo Centro de Artes Culturales de Zhuhai estará bajo una surrealista cúpula flotante, con una altura máxima de 45 metros y formada por un arco principal y una estructura de membrana sujeta mediante cables.

En lugar de demoler por completo un centenario pueblo histórico chino y su patrimonio arquitectónico para construir un nuevo complejo cívico, un equipo de arquitectos propone mantener el diseño original y el ambiente comunitario del poblado, protegiendo el conjunto bajo un gran domo translúcido.

‘Under the Dome’ (‘Bajo el domo’ o ‘La cúpula’) es una serie de televisión de ciencia ficción emitida de 2013 a 2015 por una cadena estadounidense y basada en la novela homónima del escritor Stephen King, cuyo argumento se centra en un gran barrera invisible e indestructible que cubre repentinamente a una población dejándola atrapada dentro.

Un estudio internacional de arquitectura se ha inspirado en ese concepto para transformar y modernizar una antigua aldea china cargada de historia y situada en un delta fluvial, dando paso a un nuevo centro cultural y artístico, denominando a su propuesta de diseño ‘A village under the Dome’ (Un pueblo bajo la cúpula).

En las últimas décadas, las ciudades chinas han experimentado una urbanización y un crecimiento rápidos, demoliéndose ciudades y pueblos antiguos, para construir otros nuevos en su lugar y, dando como resultado, el surgimiento de ciudades, distritos y edificios públicos completamente nuevos, que a menudo destacan por su gran escala y su homogeneización.

El estudio de arquitectura MAD Architects (www.i-mad.com), dirigido por Ma Yansong, ha apostado por un innovador enfoque de renovación urbana para diseñar el nuevo Centro de Artes Culturales de Zhuhai, localizado en el emplazamiento del poblado Yinkeng, una aldea centenaria formada naturalmente por el mar y situada en el delta del Río de las Perlas, en China.

El estudio de Ma Yansong basó su propuesta en una investigación histórica de Yinkeng y en un trabajo de campo en esa zona, que se remonta a la dinastía Song del Norte (960-1127), dentro de una etapa histórica conocida como Dinastía Song, en la que por primera vez se usaron el papel moneda, la brújula y la pólvora, y se estableció una armada permanente en país.

Durante sus investigaciones los expertos de MAD descubrieron rastros de la historia en las ruinas del antiguo poblado.

En las estrechas callejuelas encontraron placas en las puertas de las viviendas que datan del pasado siglo XX, singulares y antiguas plantas delante de las casas y un árbol baniano con más de 500 años de historia situado en el límite del pueblo, bajo el cual se veneraba al denominado ‘Dios de la Tierra’.

PROTEGER EL PASADO, MIRANDO AL FUTURO.

Estos conmovedores detalles llevan las marcas de la vida de la gente en Yinkeng, encarnando un fuerte sentido de emoción y memoria, según informa MAD.

Explican que, al comenzar la demolición de Yinkeng, algunas familias permanecieron en el antiguo poblado sin haberse mudado de la zona y que “un anciano dijo que su familia había vivido aquí durante generaciones y que no se iría, pasara lo que pasara”.

En lugar de aceptar la demolición completa de Yinkeng y la consecuente pérdida de su acervo histórico y urbano, el diseño de MAD adoptó un enfoque de conservación y renovación que transforma el papel y la función del emplazamiento original, y respeta la historia del pueblo y las aspiraciones emocionales de las personas que allí vivieron, según informan.

«Este proyecto respeta y mantiene la disposición original de la aldea, en vez de superponer un gran edificio nuevo sobre las ruinas, para recuperar la vida pública de los aldeanos que se reunieron aquí durante siglos, actualizándola con imaginación a la vida del siglo XXI y ‘protegiéndola’ con una gigantesca cúpula», indican fuentes de MAD.

«En lugar de alardear de la potencia del nuevo desarrollo económico urbano, este esquema busca reflejar los sentimientos cívicos y humanistas que se han desarrollado de forma natural a lo largo del tiempo, dando como resultado, un centro cívico verdaderamente orientado al ser humano», según Ma Yansong.

ALDEA CENTENARIA BAJO DOMO FUTURISTA.

En este diseño, los grandes volúmenes masivos y complejos funcionales originalmente previstos para el centro de artes culturales de Zhuhai adquieren una nueva organización y estructura, para ajustarse a las calles, la topografía y el trazado originales del pueblo de Yinkeng, siendo recreados en forma de edificios dispersos, a pequeña escala y como bloques.

La planificación y el diseño de este emplazamiento público de 296,200 metros cuadrados (m2) y 179,030 m2 de superficie construida, son una combinación de lo antiguo y lo nuevo, con la plaza original de la aldea, su espacio verde, estanque y el icónico árbol baniano antiguo, todo ello conservado, según MAD.

Este entramado urbano de espacios de pequeña escala con una sensación visual de apilamiento, estará bajo una surrealista cúpula flotante, con una altura máxima de 45 metros y formada por un arco principal y una estructura de membrana sujeta mediante cables para garantizar su estabilidad y “proteger el pasado al mismo tiempo que permite imaginar el futuro”, indican desde MAD.

«Aunque la cúpula está arraigada al suelo, la membrana permanece abierta hacia la base, lo que permite que entren personas desde todas las direcciones, y su techo está dotado de un elemento de apertura para darle mayor flexibilidad a la estructura», explican sus diseñadores.

Destacan también que la cúpula está compuesta «por un material de membrana translúcida, que parece casi una capa de niebla que flota sobre el pueblo, mezclándose con el cielo”.

El proyecto tiene en cuenta el clima y el entorno ecológico locales, y sigue el principio de «generar recursos reduciendo gastos», utilizando mayoritariamente energía renovable.

«Nuestra propuesta se sustenta en la visión de que la arquitectura es una continuación de la cultura y la civilización y debe transmitir valores con sentimientos humanos y respeto por la historia», según MAD, que advierte que las demoliciones y construcciones masivas «pueden borrar las huellas históricas, sustituyéndolas por vastas plazas y edificios sin raíces ni alma».