La Oferta

May 21, 2022

Exigen que Nueva York asigne más fondos para trabajadores indocumentados

Un grupo de trabajadores indocumentados se manifiesta hoy frente a la oficina de la gobernadora Kathy Hochul en el centro de Nueva York. EFE/Ruth E. Hernández

Nueva York, 19 ene (EFE).- Grupos de inmigrantes reclamaron hoy que Nueva York vuelva a asignar fondos para los trabajadores indocumentados que no recibieron ayuda durante la pandemia por su estatus legal y que resultaron ser los más golpeados por la crisis sobrevenida.

Vendedores ambulantes, trabajadoras domésticas u obreros de construcción paralizaron por varios minutos el tránsito frente a la oficina de la gobernadora Kathy Hochul en el centro de la ciudad en reclamo de los tres mil millones de dólares que han pedido para el Fondo de Trabajadores Excluidos, creado el año pasado para afectados por la pandemia que no fueron beneficiarios de las ayudas del Congreso federal.

Bajo la vigilancia de un nutrido grupo de policías, los inmigrantes, que portaban una pancarta gigante en forma de paracaídas, gritaban a Hochul desde la calle “esenciales por siempre, excluidos nunca más”, bajo la mirada de los conductores atrapados y de curiosos transeúntes.

Luego de unos cinco minutos, y bajo la advertencia de la policía de permitir el paso so pena de arresto, los inmigrantes se trasladaron a la entrada de las oficinas de Hochul, donde formalizaron sus reclamos.

Hochul presentó ayer martes el nuevo presupuesto del estado pero no incluye esa nueva partida que podría alimentar el Fondo ya agotado de 2.100 millones de dólares, el más grande de la nación.

Las solicitudes se comenzaron a recibir en agosto pero en octubre se quedó sin fondos tras distribuir en solo tres meses los 15.600 dólares por familia destinados al pago del alquiler y otras deudas acumuladas por los indocumentados debido a la pérdida de sus ingresos.

Se estima que 50.000 familias quedaron sin recibir ayuda, y su situación que se agrava ya que el sábado concluyó la moratoria sobre los desalojos.

Una de las afectadas es la mexicana Socorro Martínez, cuyo esposo, un obrero de construcción, no ha podido volver a trabajar porque el covid afectó sus pulmones.

Ella, su marido y sus tres hijos resultaron contagiados por el virus. “Mi esposo estuvo tres semanas en el hospital”, recordó la mujer, que limpia casas tres veces a la semana para pagar 700 dólares mensuales por dos dormitorios que alquilan a una familia mexicana. “Mi familia depende de mis ingresos”, y de los cupones de alimentos, afirmó Socorro.

Los trabajadores portaban carteles con mensajes como “esenciales por siempre”, “Hochul, si luchamos ganamos”, “se necesitan tres mil millones” o “los inmigrantes son esenciales”.

Otras reclamaciones de este grupo incluyen que se otorguen permisos para vendedores de la calle, que enfrentan el decomiso de su mercancía y mil dólares de multa por no tener autorización para este trabajo con el que sostienen a sus familias, se cree seguro de salud y se establezca un salario fijo para los trabajadores que viven de las propinas.

Al igual que Martínez, el boliviano Wilfredo Zavala está entre los que quedaron sin ayuda ante la escasez de fondos.

Zavala, que emigró hace diez años y se ha dedicado a todo tipo de trabajos, perdió su empleo en la construcción durante la pandemia: “La pandemia me cayó muy pesada, mi economía se vino abajo y me vi en la necesidad de solicitar el Fondo de Trabajadores Excluidos, pero lamentablemente se acabaron los fondos y no hubo para mí”, dijo a Efe.

Los inmigrantes movemos económicamente a este país y no es justo que seamos excluidos”, agregó Zavala.