La Oferta

June 27, 2022

Chus Gutiérrez exhibe sus dotes de cineasta en su primer thriller por encargo

La directora de “”Sin ti no puedo””, Chus Gutiérrez (2d), la actriz mexicana Maite Perroni (2i), el actor Alfonso Bassave (i) y Pedro Casablanc (d) posan durante el photocall de la película “”Sin ti no puedo”” de Gutiérrez, en Madrid. EFE/ Fernando Alvarado

Madrid, 2 jun (EFE).– La directora madrileña Chus Gutiérrez estrena este viernes su primer thriller, “Sin ti no puedo”, que es también su primera coproducción con México y su debut en el “cine por encargo”, una experiencia que le ha obligado a sacar “toda su destreza” y la habilidad profesional atesorada durante años.

“Me ha gustado muchísimo hacerlo, para mi todo fue excitante, tampoco había trabajado nunca con estos actores mexicanos -Mauricio Ochmann y Maite Perroni-. No sólo tenía que contar una historia que llegó hasta mí ya bastante encarrilada, sino que había que hacerlo rápido. Fue todo tan bestia que, con nervios y todo -siempre me pongo nerviosa- saqué toda mi experiencia, salió la profesional”, asegura.

La directora, que no rodaba ficción desde 2014 (“Ciudad Delirio”), tiene pendiente de estreno con la misma productora de “Sin ti no puedo” (Bowfinger International Pictures) su próximo largo “de autor”, la adaptación al cine de la obra de teatro de Marta González de Vega “De Caperucita a loba”, que cuenta con la propia González de Vega como guionista y protagonista.

Chus Gutiérrez (Granada, 1962), vive desde pequeña en Madrid. A los veinte años se mudó a EEUU para estudiar cine y desde entonces ha estado involucrada en numerosos proyectos cinematográficos, a veces como directora, o guionista, y también como actriz; su película más premiada es “Retorno a Hansala” (2008), y también “El calentito” (2002).

Es miembro fundadora de la asociación de mujeres cineastas, CIMA, y son famosos sus comprometidos documentales, como “Rol & Rol” (2020) o “Droga oral” (2015).

“El cine es mi pasión”, dice con vehemencia la cineasta, también recordada por muchos babyboomers por ser miembro del grupo de música de la Movida “Xoxonees”. Añade, citando a Luis Buñuel, que se puede y se debe rodar mucho “pero nunca en contra de mis principios”.

Basada en una idea original de Frank Ariza, “Sin ti no puedo” cuenta con guion del propio Ariza y de Alicia Luna.

David (Ochmann) es un empresario de éxito que vive una feliz vida junto a su novio, Álex (Bassave), monitor en un gimnasio. Mientras se plantean la posibilidad de ser padres, reaparece Blanca (Perroni), hermana de David, de la que Álex no sabía nada.

Los hermanos dejaron de hablarse a raíz de un trágico incendio en el que perdieron a sus padres, y por el que Blanca fue encarcelada. Para ella es importante reconciliarse con el único familiar que tiene, a la vez que sacar a la luz los hechos que les enemistaron.

“Como la historia es tan oscura, quería darle mucha luz a la película, que visualmente fuera calmada, elegante. Utilizar los espacios y dar distancia”, apunta Gutiérrez.

Para Bassave, la raíz de la historia está en un pasado que vuelve, como pasa muchas veces en la vida.

“Si no lo trabajas y lo dejas escondido en un cajón, el pasado sale, antes o después. Por diferentes motivos -explica a Efe- he hecho mucha terapia, mucho trabajo de revisión, de autodesarrollo, que para mi es muy importante, en mi vida personal y en la profesional porque, como actor, es importante conocerse: eres tu propia herramienta”.

“Revisar el pasado ha sido algo fundamental en mi vida y mi proceso; y lo he comprobado en mi y en la gente que me rodeaba. Los ‘temitas’ de la infancia, si no los revisas, si no los trabajas, sobre todo si son importantes, van a volver más grandes y más oscuros”, considera el actor madrileño.

Actor en series como “Hispania, la leyenda”, “Antidisturbios” o “Estoy vivo”, Bassave asegura que “Sin ti no puedo” es una película “que engancha”, no solo “por la forma en que está rodada”, dice, sino porque acierta en el modo de introducir y “normalizar” otros temas, como la homosexualidad.

“Es un acierto que estén porque forman parte de nuestro día a día: la homosexualidad, la subrogación, o las drogas. Pero la peli no va de eso -opina-, va de una historia emocional, del pasado, de los vínculos, de la mentira, de la lealtad, de la confianza. Y me gusta que no sienta cátedra, no da lecciones”, resume el madrileño.

La directora coincide con Bassave y añade que este filme va también de “cómo gestionar la culpa, de cómo perdonarse a uno mismo los errores para seguir viviendo o, por el contrario, negarse a aceptar que toda acción tiene consecuencias. Porque, antes o después, la culpa viene a tu encuentro”.