La Oferta

April 15, 2024

Demócratas y republicanos chocan por la propuesta de investigar al FBI

Archivo EFE/EPA/MICHAEL REYNOLDS

Washington, 10 ene (EFE).- Demócratas y republicanos chocaron este martes en la Cámara Baja de EE.UU., bajo el control de los conservadores, por una iniciativa de los segundos para crear un comité que investigue al FBI y otras agencias de seguridad del país.

La cámara debate hoy dos propuestas de los republicanos: una de ellas consiste en la creación de un comité sobre lo que los conservadores consideran que es la instrumentalización del Gobierno federal, que los demócratas alertan que servirá para detener las numerosas investigaciones abiertas contra el expresidente Donald Trump (2017-2021).

La otra iniciativa es la formación de un comité para abordar la competencia con China, sobre el que parece que ambas partes están más de acuerdo.

Tras el cierre del debate se espera que ambos proyectos sean votados este mismo martes en la cámara.

El legislador republicano Tom Cole sostuvo en su intervención que la nueva comisión para investigar a las agencias del Gobierno es una iniciativa similar “al famoso comité Church, que investigó la comunidad de inteligencia de EE.UU. en los 70 y desveló y expuso una serie de abusos, muchos contra ciudadanos estadounidenses”.

Ese comité, que recibió su nombre del legislador que lo lideró, el demócrata Frank Church, descubrió una serie de abusos en la década de los 70 cometidos por la CIA y otras agencias gubernamentales contra ciudadanos estadounidenses.

Estos argumentos no convencieron a los demócratas que piensan que se trata de un complot por parte de “los extremistas de MAGA”, como se conoce a los seguidores el expresidente Donald Trump, que, según el legislador progresista Jim McGovern, “han secuestrado” el Partido Republicano.

McGovern lamentó que el objetivo del comité sea tan difuso que básicamente se va a entregar al republicano Jim Jordan, que se espera que dirija este panel, el poder de “atacar a cualquiera o cualquier cosa que no le guste o lo que le parezca inconstitucional o ilegal”.

Jordan es uno de los fundadores del Freedom Caucus, que agrupa a algunos de los congresistas más radicales del partido y seguidores de Trump, que obstruyeron la semana pasada durante cuatro días la elección del republicano Kevin McCarthy como presidente de la cámara.

Según medios de comunicación estadounidenses, el subcomité, que estaría supeditado al Comité Judicial de la Cámara Baja, tendría poder de emitir citaciones para obligar a funcionarios del FBI y otras agencias a testificar y entregar documentos.

Donde parece que ambos partidos están más en sintonía es con la propuesta republicana de crear una comisión bipartidista para tratar la competencia con Pekín.

En su intervención, McCarthy afirmó que EE.UU. necesita hablar con una sola voz sobre Pekín, ya que una de las mayores preocupaciones sobre el futuro del país es que quede por detrás de “la China comunista”.

Apuntó que buena parte de esta inquietud proviene del hecho de que la dependencia de EE.UU. respecto a China es “nefasta”.

“Hemos pasado décadas aprobando políticas que dan la bienvenida a China al sistema global, pero en su lugar China ha exportado la opresión, la agresión y el antiamericanismo”, dijo el líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes.

McCarthy reconoció que esta situación no comenzó con la actual Administración de EE.UU., encabezada por el presidente demócrata Joe Biden, pero aseguró que este Gobierno “claramente la ha empeorado” con políticas que “han desmejorado” la economía de EE.UU. y le hacen “más vulnerable” a las amenazas de Pekín.

Ante este panorama, McCarthy indicó que existe un consenso bipartidista en la cámara de que “la era de confiar en la China comunista se ha acabado”, y que por ese motivo el comité que se vote hoy y que se espera que salga adelante estará integrado por miembros de ambos partidos.

Después del republicano intervino el legislador demócrata por California Ami Bera, quien “aplaudió” las palabras de McCarthy en lo que se refiere a la voluntad de hacer de este asunto una “estrategia estadounidense” y no partidista.