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July 17, 2024

Gabriela Mistral Poemas de las Madres

Espacio Poético

Por: Sonia M Martin

 

          La Dulzura

Por el niño dormido que llevo, mi paso se

ha vuelto sigiloso. Y es religioso todo mi

corazón, desde que lleva el misterio.

 

Mi voz es suave, como una sordina de

amor, y es que temo despertarlo.

 

Con mis ojos busco ahora en los rostros

el dolor de las entrañas, para que los demás

miren y comprendan la causa de   mis mejillas

empalidecidas.

 

Hurgo con miedo de ternura en las

hierbas donde anidan codornices. Y voy

por el campo silenciosa, cautelosamente:

creo que árboles y cosas tienen hijos

dormidos, sobre los que velan inclinados.

 

Me ha besado

Me ha besado y ya soy otra: otra, por

el latido que duplica el de mis venas y

por el aliento que se percibe entre mi

aliento. Mi vientre ya es noble como mi

corazón…

 

Y hasta encuentro en mi hálito una

exhalación de flores: ¡todo por aquél que

descansa en mis entrañas blandamente,

como el rocío sobre la hierba!

 

El Amanecer

 Toda la noche he padecido, toda la

noche se ha estremecido mi carne por

entregar su don. Hay sudor de la

muerte sobre mis sienes; pero no es la

muerte, ¡es la vida!

 

Y te llamo ahora Dulzura Infinita a

Ti, Señor, para que lo desprendas

blandamente.

 

¡Nazca ya, y mi grito de dolor suba

en el amanecer, trenzado con el canto de

los pájaros!

 

Poemas de Las Madres

 -Una tarde, paseando por

una calle miserable de Temuco, vi a una

mujer de pueblo, sentada a la puerta de

su rancho. Estaba próxima a la

maternidad, y su rostro revelaba una

profunda amargura.

Pasó delante de ella un hombre, y

le dijo una frase brutal, que la hizo

enrojecer.

Yo sentí en ese momento toda la

solidaridad del sexo, la infinita piedad

de la mujer para la mujer, y me alejé

pensando:

-Es una de nosotras quien debe

decir (ya que los hombres no lo han

dicho) la santidad de este estado

doloroso y divino. Si la misión del arte

es embellecerlo todo, en una inmensa

misericordia, ¿por qué no hemos

purificarlo, a los ojos de los impuros,

esto?

Y escribí los poemas, con intención

casi religiosa.

Algunas de esas mujeres que para

ser castas necesitan cerrar los ojos sobre

la realidad cruel pero fatal, hicieron de

estos poemas un comentario ruin, que

me entristeció, por ellas mismas. Hasta

me insinuaron que los eliminase de un

libro.

En esta obra egotista,

empequeñecida a mis propios ojos por

ese egotismo, tales prosas humanas tal

vez sean lo único en que se canta la Vida

total. ¿Había de eliminarlas?

¡No! Aquí quedan, dedicadas a las

mujeres capaces de ver que la santidad

de la vida comienza en la maternidad, la

cual es, por lo tanto, sagrada. Sientan

ellas la honda ternura con que una

mujer que apacienta por la Tierra los

hijos ajenos, mira a las madres de todos

los niños del mundo!

 

Quien era Gabriela Mistral y donde nació

Gabriela Mistral era maestra de escuela, poeta y escritora. Nació con el nombre de Lucila Godoy Alcayaga y llegaría a convertirse en una de las más relevantes figuras de la literatura universal.

Su vida, su pensamiento social, político y su obra en general siguen siendo motivo de estudio y polémica. Gabriela Mistral es y será una de las poetas más

notables de la literatura chilena y latinoamericana. Es considerada un referente de la poesía universal femenina y en 1945 recibe el Premio Nobel de Literatura. Fue la primera mujer y primer escritor latinoamericano en recibir este distinguido galardón.

Nació el 7 de abril de 1889 en Vicuña, ciudad nortina situada en el hermoso y cálido Valle de Elqui entre cerros, terremotos y temblores que caracterizan la zona.  A ella le gustaba decir que había nacido entre treinta cerros. Fue bautizada como Lucila de María Godoy Alcayaga según consta en los registros parroquiales de Vicuña. Era de familia humilde. Sus padres fueron un profesor, Juan Jerónimo Godoy Villanueva quien le inculcó el amor a la lectura, escritura y en especial a la poesía. Y su madre, Petronila Alcayaga Rojas, modista, quien no estaba de acuerdo con los sueños de su hija ni como maestra y mucho menos como escritora o poeta.

Gabriela Mistral falleció en Nueva York en 1957.

Bibliografía consultada:

Cuneo, Ana María. “Para leer a Gabriela Mistral.” Santiago: UNAB, Cuarto Propio, 1998

Mistral, Gabriela. “Poemas de las Madres. The Mothers’ Poems.” WA: Eastern, 1996.

Mistral, Gabriela. “Prosa de Gabriela Mistral.” Santiago: Universitaria, 1998

Mistral, Gabriela. “Gabriela Mistral En verso y Prosa, Antología.” Real Academia Española, Edición Conmemorativa. 2010

Pizarro, Ana. “Gabriela Mistral El proyecto Lucila.” Santiago: Lom, 2005

 

Sonia M Martin es periodista, escritora y poeta. Es asimismo profesora de literatura, sociología del teatro Latinoamericano, así como profesora de historia del arte e historia del traje. Ha publicado varios libros y tiene premios literarios en Latinoamérica y en Estados Unidos.

Madre de tres hijos y abuela de seis nietos. Cuida una colonia de gatos salvajes y tiene en su casa varios gatos y gatas. Practica Yoga, Tai Chi, Fitness y Danzas Orientales; se inició en las Danzas Orientales a los 75 años y al día de hoy, Sonia tiene unos saludables y energéticos 86 años.

Adora los felinos y es protectora de la fauna y del Planeta Tierra. Baila en diversos festivales de Danzas Orientales y baila en donde la inviten a bailar. Su pasión es leer, escribir, bailar, tejer, cocinar, cuidar sus gatos y tener muchos amigos. Adora las redes sociales y el WA.