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March 1, 2024

Tallahassee, la capital de Florida, vive con calma la víspera del huracán

Vista de tablones de madera puestas a disposición de la clientela que se prepara para la llegada del huracán Idalia, hoy, en Tallahassee, Florida (EE.UU.). EFE/ Alicia Civita

Tallahassee (FL), 29 ago (EFE).- Con más calma y sin las típicas avalanchas humanas en los supermercados y las ferreterías que suelen verse en el sur de Florida en la víspera de la llegada de un huracán, los habitantes de la capital del estado, Tallahassee, a unas 483 millas (777 km) de Miami, se preparaban este martes para Idalia.

Este huracán que ha sido descrito como “extremadamente peligroso” tiene en la mira el noroeste de Florida, donde se espera que toque tierra el miércoles por la mañana con vientos de por lo menos categoría 3 de la escala Saffir-Simpson (de 5).

Tallahassee, con unos 198.000 habitantes, no recibirá el impacto directo del huracán, pues no está en la costa, pero sí se encuentra dentro del cono de trayectoria trazado por los meteorólogos para Idalia, que tras tocar tierra cruzará el norte de Florida camino de la costa este descargando viento y lluvia.

“Estamos abriendo ocho escuelas para que sirvan de albergues temporales durante 24 horas”, dijo a EFE Chris Petley portavoz del distrito escolar del condado León, donde está asentada la capital de Florida y tienen su sede la Gobernación, el Congreso y otras instituciones estatales.

Tallahassee es también una ciudad universitaria. Aqui tiene su sede de la Florida State University, una de las más importantes de la red de centros de estudios superiores públicos del país, la Florida Agricultural and Mechanical University y ocho universidades comunitarias.

Las clases en escuelas y centros universitarios están suspendidas, al igual que el tráfico aéreo del aeropuerto internacional de Tallahassee.

Los preparativos para la llegada del huracán estaban a toda marcha hoy, pero sin nerviosismo ni apresuramientos.

Las tiendas de materiales de construcción y artículos de ferretería, que en el sur del estado suelen saturarse un día como el de hoy, no presentaban un exceso de clientes, según pudo comprobar EFE en varios de esos locales.

El portavoz del distrito escolar del condado León, Chris Petley, habla con EFE durante una entrevista sobre los preparativos frente al huracán Idalia, hoy, en Tallahassee, Florida (EE.UU.). EFE/ Alicia Civita

En los supermercados se veía a grupos de los estudiantes realizando compras para las ya clásicas “fiestas de huracán”.

“No estoy preocupado porque yo vengo de Miami y he pasado por varios huracanes”, aseguró a EFE Bradley Valdés, de 18 años, quien lamentó que su primera semana como estudiante universitaria se haya visto “amargada” por el huracán Idalia.

Su amiga Mía Ramos se veía igual de despreocupada.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, que ha hecho un alto en su campaña para las primarias republicanas, ha declarado en estado de emergencia a buena parte de Florida,

También ha instado a los floridanos a huir del peligro y no dejar los preparativos para el final y ordenado la evacuación de al menos 1,6 millones de personas, incluyendo todas las que viven en casas rodantes o semipermanentes.

Jeffrey Bernard y sus vecinos en el complejo de casas rodantes Carriage Manor no tienen, sin embargo, “la menor intención” de dejar sus hogares.

“Yo soy nativo de esta tierra, mis ancestros están enterrados aquí, yo no escucho al hombre (el gobierno) y Dios no me dijo que me fuera”, señaló a EFE.

Tallahassee es el epicentro de todas las actividades de coordinación para manejar la emergencia creada por Idalia.

DeSantis ofreció hoy varias ruedas de prensa para actualizar la información sobre el avance del huracán y las medidas tomada para minimizar en la medida de lo posible la pérdida de vidas humanas y bienes materiales que causan los ciclones.

El recuerdo de Ian, un huracán de categoría 4 que tocó tierra en septiembre de 2022 en la costa oeste de Florida, aunque más al sur de lo que se cree que será la zona de impacto de Idalia, es imborrable y los floridanos cruzan los dedos para no tener que vivir otro desastre similar.

Solo en este estado, Ian causó la muerte de casi 150 personas, de acuerdo a cifras de la comisión de médicos forenses, y destruyó u ocasionó daños severos en al menos 20.000 viviendas y edificios.

Los daños se cuentan por miles de millomnes de dólares.