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April 15, 2024

Migrantes varados en norte de México arriesgan sus vidas por su deseo de llegar a EE.UU.

Un grupo de migrantes permanecen a un costado de la frontera con Estados Unidos, en Ciudad Juárez, Chihuahua (México). EFE/Luis Torres

Ciudad Juárez (México), 13 sep (EFE).- La desesperación de los migrantes por pasar a Estados Unidos a través de la mexicana Ciudad Juárez ha aumentado lo que ha provocado que muchos pongan en riesgo su vida al intentar cruzar a través de las peligrosas barricadas construidas con alambrada de navajas.

Es el caso de la salvadoreña María, quien esta mañana logró cruzar a territorio estadounidense librando el alambre de navajas junto a su hija Elena de 5 años, pero fueron interceptadas por elementos de migración estadounidense.

“Lo que pasa es que había muchos soldados y por la niña no pude…me daba miedo que me lastimaran”, dijo María a EFE, quien se mostró resignada tras haber estado unos cinco minutos más allá de la barricada estadounidense y a unos pasos de cruzar el muro.

Tras el incidente, las autoridades reforzaron la barricada con más alambre.

Sin embargo, la desesperación de los indocumentados es mayúscula.

El venezolano Ismerdayán González contó a EFE que se cortó las manos tratando de levantar el alambre de navajas que forma la barricada que fue instalada por órdenes del gobernador de Texas, Greg Abbott.

“Llevamos dos meses y medio en (Ciudad) Juárez y 22 días en Ciudad de México, hicimos la aplicación (CBP para entrar a EE.UU.), pero no salía, entonces nos desesperamos y venimos hacia acá… Está muy custodiado ustedes vieron mis manos que lo traté de alzar y no pude, llegaron los federales y me pidieron que retrocediera, es demasiado triste”, dijo González.

En esta zona, el pasado martes un grupo de 150 migrantes montaron un campamento en el lecho del Río Bravo, justo frente a la puerta 28, a la altura del monumento “La X” que es el ícono que identifica a la fronteriza Ciudad Juárez.

El grupo de migrantes permaneció ahí toda la tarde y la noche del martes esperando que los dejaran entrar a territorio estadounidense ya que el martes temprano alrededor de 300 personas habían cruzado por ese punto a través de un hueco abierto en la barricada de alambre de navajas, para luego ser procesados por las autoridades migratorias.

Un grupo de migrantes caminan a un costado del río Bravo hoy, en la fronteriza Ciudad Juárez, Chihuahua (México). EFE/Luis Torres

La mañana del miércoles el campamento montado en el lecho del río había sido levantado pero un grupo de alrededor de 50 migrantes permanecía a la espera de que abrieran la frontera.

“Está colapsado Juárez, hay muchos migrantes, situación de calle, que no duermen bajo techo, unos duermen en las calles otros tirados por los puentes, es desesperante, cada quien tiene su propio pensar y desespero mental entonces algunos optan por entregarse”, dijo el venezolan Willy Cuyán.

Las autoridades dieron a conocer que desde hace un mes Juárez se ha convertido en el epicentro de la crisis migratoria.

Los tres albergues principales de la ciudad, con capacidad de casi 2.500 personas, están llenos. Además existen decenas de construcciones semiderruidas invadidas por migrantes, y muchos otros durmiendo en parques y otros espacios públicos.

Mientras tanto siguen llegando personas de México y Centroamérica a bordo del tren conocido como “La Bestia” con la ilusión de alcanzar el sueño americano.

México ha registrado el arribo de migrantes prácticamente de todas las regiones del mundo, principalmente Centro y Suramérica, lo cual refleja el inédito flujo migratorio, con más de 2,76 millones de migrantes indocumentados interceptados por Estados Unidos en la frontera en el año fiscal 2022.

Tras el fin del Título 42, el Gobierno estadounidense aplica el Título 8, que agrava las sanciones para aquellos que crucen la frontera de forma ilegal.