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March 4, 2024

Espacio Poético

Por: Sonia M Martin

 

 

“Yo, la peor de todas”

SOR JUANA INES DE LA CRUZ

REDONDILLAS

 

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco
el niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo,
y siente que no esté claro?

Con el favor y desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión ninguna gana,

pues la que más se recata,

si no os admite, es ingrata,

y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata, ofende,
y la que es fácil, enfada?

Mas, entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?

¿Pues para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

Aún estoy alucinada leyendo y releyendo la monumental e interesante obra poética, ensayos y teatro, escritos por Sor Juana Inés de la Cruz.  Sumada a su obra, he tenido que leer también muchos libros dedicados al estudio de la poeta y escritora Sor Juana Inés de la Cruz. Estas ‘redondillas’ publicadas más arriba, también las escuché en el vientre de mi madre, quien las recitó toda su vida. Y yo las sigo declamando para mis hijas y nietas. Y todas nos quedamos atónitas al leer tanta sabiduría en un solo poema….  Atónitas frente a su gran obra escrita y a la vida tan especial de esta escritora, cuyo talento e inteligencia nos deslumbran aun en nuestros días. Es muy difícil tratar de elegir entre sus poemas cuál de todos compartir con quien lee este artículo sobre la poeta mexicana. Es interesante conocer algo de la biografía de esta mujer adelantada en su forma de vivir, de pensar y escribir, quizá tres o cuatro siglos a la época en que nació. Hay dudas sobre su fecha de nacimiento y de muchas cosas más, pero dejaremos que nuestra pluma corra y los biógrafos y conocedores de esta aeda nos den los datos que ellos estimen que son los fidedignos.

 

Sor Juana Inés de la Cruz

Juana Inés de Asbaje y Ramírez; San Miguel de Nepantla, actual México, nació el 12 de noviembre de 1648 o quizá 1651 en la Ciudad de México y murió el 17 de abril de 1695. Aunque hay que aclarar que el año preciso en que nació la autora no es seguro. Es considerada la mayor figura femenina de las letras hispanoamericanas del siglo XVII. Fue influenciada por el barroco español, en su producción lírica y dramática y con elegancia y seguridad en la pluma, se adelanta a su época en todos sus escritos, lo que nos hace admirar más aún la profunda originalidad de su obra. Su afán de conocimiento la llevaron a enfrentarse con los convencionalismos de su tiempo. En aquellas épocas no era bien visto que una mujer manifestara pasión y curiosidad intelectual e independencia de pensamiento y obra.

Se supone que aprendió a leer y escribir a los tres años y a los ocho escribió su primera loa. En 1659 se trasladó con su familia a la capital mexicana. A los catorce años fue dama de honor de Leonor Carreto, esposa del virrey Antonio Sebastián de Toledo. Se destacó en la corte virreinal de Nueva España por su erudición, su extraordinaria inteligencia y su don poético. Se habla también de su belleza, la que se puede apreciar en cuadros de la época que la retratan cuando ya había entrado a la vida de convento. Así es, Sor Juana decide que para seguir instruyéndose y manteniendo el intelecto que tenía, su única solución era la vida monacal. Un esposo y la maternidad la alejarían de su objetivo, que era ser una intelectual. Apasionante vida, aunque estuviera en un convento y dedicando su vida a la religión. Sus tertulias literarias en su propia celda fueron famosas en su época.  En este espacio poético nos dedicaremos a conocer algo de su poesía y quizá la más mundana, puesto que Sor Juana Inés de la Cruz escribió fogosos poemas de amor romántico y pasional e igualmente escribió ardientes loas para su dios y su religión. Murió muy sola y castigada por los hombres por atreverse a ser ella misma y a contestar tal cual ella pensaba, no solamente a la curia, sino con lo que ella no estaba de acuerdo. Toda su vida fue un misterio, desde su nacimiento hasta su temprana muerte, cuidando enfermos de la peste que en ese momento asolaba la ciudad. Muchos de sus escritos los podemos disfrutar gracias a la virreina que se llevó a España un baúl con parte de la obra de su querida y bienamada Sor Juana Inés de la Cruz.

 

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,

como en tu rostro y en tus acciones vía

que con palabras no te persuadía,

que el corazón me vieses deseaba;

y Amor, que mis intentos ayudaba,

venció lo que imposible parecía,

pues entre el llanto que el dolor vertía,

el corazón deshecho destilaba.

Baste ya de rigores, mi bien, baste,

no te atormenten más celos tiranos,

ni el vil recelo tu quietud contraste

con sombras necias, con indicios vanos:

pues ya en líquido humor viste y tocaste

mi corazón deshecho entre tus manos.

Detente, sombra de mi bien esquivo

Detente, sombra de mi bien esquivo

imagen del hechizo que más quiero,

bella ilusión por quien alegre muero,

dulce ficción por quien penosa vivo.

Si al imán de tus gracias atractivo

sirve mi pecho de obediente acero,

¿para qué me enamoras lisonjero,

si has de burlarme luego fugitivo?

Mas blasonar no puedes satisfecho

de que triunfa de mí tu tiranía;

que aunque dejas burlado el lazo estrecho

que tu forma fantástica ceñía,

poco importa burlar brazos y pecho

si te labra prisión mi fantasía.

 

A UNA ROSA

Rosa divina, que en gentil cultura

Eres con tu fragante sutileza

Magisterio purpúreo en la belleza,

Enseñanza nevada a la hermosura.

Amago de la humana arquitectura,

Ejemplo de la vana gentileza,

En cuyo ser unió naturaleza

La cunaalegre y triste sepultura.

¡Cuán altiva en tu pompa, presumida

soberbia, el riesgo de morir desdeñas,

y luego desmayada y encogida.

De tu caduco ser das mustias señas!

Con que con docta muerte y necia vida,

Viviendo engañas y muriendo enseñas.

 

 Quéjase de la suerte

¿En perseguirme, mundo, qué interesas?

¿En qué te ofendo, cuando sólo intento

poner bellezas en mi entendimiento

y no mi entendimiento en las bellezas?

Yo no estimo tesoros ni riquezas,

y así, siempre me causa más contento

poner riquezas en mi entendimiento

que no mi entendimiento en las riquezas.

Yo no estimo hermosura que vencida

es despojo civil de las edades

ni riqueza me agrada fementida,

teniendo por mejor en mis verdades

consumir vanidades de la vida

que consumir la vida en vanidades.

 

Bibliografía

De la Cruz, Sor Juana. Obras Completas. México: Porrúa. 2010

De la Cruz, Sor Juana Inés. Primero sueño y otros textos. B. A.: Losada. 1995

Paz, Octavio. Sor Juana Inés de la Cruz o Las Trampas de la Fe. México: EFE. 1982

 

Sonia M Martin es periodista, escritora y poeta. Es asimismo profesora de literatura, sociología del teatro Latinoamericano, así como profesora de historia del arte e historia del traje. Ha publicado varios libros y tiene premios literarios en Latinoamérica y en Estados Unidos.

Madre de tres hijos y abuela de seis nietos. Cuida una colonia de gatos salvajes y tiene en su casa varios gatos y gatas. Practica Yoga, Tai Chi, Fitness y Danzas Orientales; se inició en las Danzas Orientales a los 75 años y al día de hoy, Sonia tiene unos saludables y energéticos 87 años.

Adora los felinos y es protectora de la fauna y del Planeta Tierra. Baila en diversos festivales de Danzas Orientales y baila en donde la inviten a bailar. Su pasión es leer, escribir, bailar, tejer, cocinar, cuidar sus gatos y tener muchos amigos. Adora las redes sociales y el WhatsApp.