EL PEPE, TODO UN ESTADISTA
Por Sonia M. Martin

Union City, CA 6 mar 2026 – Hace algunos años atrás en Latinoamérica, en el encartado de un prestigioso medio de comunicación, tuve una columna muy parecida a esta que hoy inicio en La Oferta. La idea era mostrar al lector que no siempre estamos gobernados o admiramos a líderes egregios que son famosos mundialmente. Todos o todas ellas, igual que nosotros, no son seres perfectos y siempre tienen más de una cara para admirar o para preocuparnos por su salud mental o por sus actitudes que pueden provocar grandes problemas a nuestra humanidad como Hitler, Napoleón o bien cantantes, artistas y otros seres a quienes hemos admirado por diferentes razones y que luego descubrimos que tienen tantas debilidades como defectos tienen los seres humanos.
La salud mental, por ejemplo, que nos entrega enfermedades que a veces no sabemos distinguir o no son diagnosticadas a tiempo y aun así llegan a ser egregios.
En esta oportunidad queremos abrir esta columna con un hombre de Latinoamérica quien es admirado por su calidad humana y porque fue un presidente muy especial en su país de origen. Además, existe un pensamiento mágico entre este egregio hombre y yo… quizá es una fantasía mía, quizá fue realidad. Nunca lo sabremos… me iré al crematorio con la duda.
JOSÉ MUJICA
José Mujica no nació ni estadista ni presidente, pero hizo su trabajo a profundidad cuando le tocó desempeñarlo. Un hombre de intensas convicciones y respeto por el ser humano, dejó una insondable huella en Sudamérica en su paso por la política, aunque, a decir verdad, creo que dejó honda huella, no sólo en Sudamérica, sino que en Latinoamérica y quizá en muchos países y lugares más.
Tenemos que conocer su historia, aunque sea en este breve espacio, pues sus valores merecen ser destacados en estos tiempos de ira, desprecio por el otro y amor por fanfarronear y aterrorizar el mundo democrático que hasta hace poco disfrutábamos y llevarnos de alguna manera otra vez a los espacios de la Guerra Fría (1947-1991).
Su biografía a vuelo de pájaro
Nació como José Alberto Mujica Cordano, más conocido como Pepe. Vino al mundo un 20 de mayo de 1935 y nos dejó un 13 de mayo de 2025. Aún lo recordamos con respeto y añoranza.
Su biografía es la de un hombre que estaba destinado a dejar honda huella en sus semejantes y vaya que sí lo hizo. Fue el Barrio de la Arena de Montevideo, Uruguay, en donde respiró por primera vez y dio sus primeros llantos y patadas de reclamo frente a la vida que le esperaba. Fue hijo de Demetrio Mujica Terra y de Lucy Cordano Giorello. Su padre era descendiente de vascos españoles que llegaron a Uruguay en 1824. La madre era hija de inmigrantes italianos y procedían de Liguria, Génova. Sus padres compraron dos hectáreas en Colonia Estrella, un pueblo del departamento de Colonia, con la intención de cultivar viñedos.
El Pepe terminó sus estudios primarios y secundarios y luego se matriculó en el Instituto Alfredo Vásquez Acevedo, estudios que nunca culminó.
No obstante, amaba los deportes y entre los trece a los diez y siete años, se dedicó al ciclismo y fue ciclista en varios clubes de diversas categorías.
Inicios en la vida política
Ángel Cordano, hermano de su madre, era miembro del Partido Nacional y ejerció una gran influencia en el desarrollo político del joven Pepe. En 1956 José Mujica conoció a Enrique Erro a través de su madre, quien era parte del mismo partido que Erro. Esta amistad cambió la vida del Pepe y comenzó a ser parte activa del Partido Nacional, llegando a desempeñar el cargo de secretario general.
En 1962, Erro y Mujica dejaron el Partido Nacional y fundaron la Unión Popular, partido de izquierda, en colaboración con el Partido Socialista.
Mujica se unió por ahí por 1960 al MLN Tupamaros, un grupo de extrema izquierda inspirado en la Revolución Cubana.
Fue herido de gravedad en 1970 al resistirse a un arresto en un bar de la capital. En el bar hirió a un par de policías y recibió 6 disparos. El médico de guardia del hospital en donde fue atendido le salvó la vida. Fue capturado cuatro veces. Se encontraba entre los 100 tupamaros que escaparon de la prisión Punta Carretas en 1971, cavando un túnel desde la prisión hasta llegar a una casa que estaba cerca de la prisión. Fue recapturado en 1972.
Con el golpe militar de 1973, Mujica y ocho tupamaros más fueron encarcelados para permanecer bajo custodia militar. De más está mencionar en las condiciones paupérrimas que les tocó vivir a estos tupamaros. De esta manera el Pepe permaneció preso 13 años. Durante esos años en prisión, tuvo varios problemas de salud mental. Mujica en su soledad y abandono, experimentó alucinaciones auditivas y sufrió paranoia, según lo que él mismo expresaba. Fue liberado en 1985 tras la vuelta a la democracia constitucional.
El 28 de junio de 2009 Mujica ganó las elecciones primarias y fue candidato presidencial del Frente Amplio para las elecciones de 2009, utilizando el siguiente lema “Un gobierno honrado, un país de primera”. Durante la campaña el Pepe se alejó del estilo de gobiernos de Hugo Chávez de Venezuela o de Evo Morales de Bolivia. Y se acercó al estilo de Lula da Silva de Brasil o al de Michelle Bachellet de Chile.
En octubre de 2009 Mujica obtuvo más del 48% de los votos en comparación con su adversario el expresidente Lacalle que obtuvo el 30%. En la segunda vuelta que se celebró el 30 de noviembre Mujica resultó el ganador con un 52,02 % de los votos totales. José Mujica prestó juramento el 1 de marzo de 2010 en el Palacio Legislativo. Esta promesa fue tomada por su esposa Lucia Topolansky, por ser la primera Senadora de la Nación. Y he ahí el momento en que se inicia la vida de Pepe Mujica, El Estadista.
Durante su gobierno Mujica fue conocido como el “presidente más pobre del mundo,” por su estilo de vida austero. Donó alrededor del 90% de su salario mensual, más o menos doce mil dólares estadounidenses, a organizaciones que apoyaban a personas de bajos ingresos y a pequeños empresarios. Su generosidad fue su sello y aun siendo el presidente de un país pequeño sudamericano, se merece el título de Estadista.
Durante su gobierno, legalizó la marihuana y aprobó el matrimonio igualitario y el aborto. Las medidas que impuso fortalecieron los sindicatos del país y elevaron el salario mínimo. Fue crítico del capitalismo.
En abril de 2024 Pepe Mujica anunció que había sido diagnosticado con cáncer de esófago. El Pepe murió el 13 de mayo de 2025 como lo hemos dicho más arriba, unos días antes de cumplir los 90 años.
“En 2013, José Mujica es el presidente de Uruguay, un hombre cuyo estilo de vida difiere claramente de otros líderes de estado. El presidente Mujica ha rechazado vivir en el lujoso palacio presidencial uruguayo y optado por seguir viviendo en su casa, una chacra en las afuera de Montevideo con calles de tierra y custodiado por solo dos policías. Mujica dice ser coherente con su pensamiento y toma del mundo sólo lo que necesita. Por eso no vive opulentamente, maneja su propio auto, no tiene personal doméstico, trabaja la tierra de su quinta y dona el 90% de sus ingresos a causas de caridad. José Mujica parece un personaje salido de una novela fantástica, pero el presidente uruguayo es muy real.”
“Vengo del sur, y como tal, cargo inequívocamente, con los millones de compatriotas pobres en las ciudades, páramos, selvas, pampas y socavones de la América latina, patria común.”
“No soy pobre, soy sobrio, vivo liviano de equipaje, con lo justo para que las cosas materiales no me roben la libertad.”
“Cargo con el deber de luchar por la tolerancia.”
“La tarea de los partidos políticos es seleccionar excelentes líderes y darles el soporte político para que se conviertan en figuras trascendentes que cambien la historia de la humanidad.”
Mi pensamiento mágico y el Pepe
Por ahí por los años 1960 más o menos, yo viví en un país del Cono sur en donde tenía unos amigos muy queridos y bastante comprometidos con la política de izquierda. Un día cualquiera los pasé a visitar a su departamento, sin previo aviso. Llegué de improviso…toqué el timbre y me abrió la puerta un joven muy agradable que me saludó con acento extranjero. Se presentó con un nombre que ya no recuerdo…y luego fue en busca de mis amigos que me miraron con cara de terror… Me contaron que tenían a un tupamaro escondido en su casa y que por favor no le contara a nadie lo que estaba viendo…
Fui como tres veces a ver a estos amigos a su casa y a conversar con el tupamaro, porque quedé fascinada con su ideología personal más que con su ideología política, que, siendo muy democrática, no coincidía con la mía, pero las conversaciones y opiniones de este joven tupamaro en mi juventud, quedaron grabadas en mi cerebro de joven idealista que era yo en esa época. Nunca sabré si este maravilloso tupamaro que se cruzó en mi vida fue Pepe el Estadista u otro tupamaro tan maravilloso como el Pepe, un gran presidente de Uruguay que siempre recordaré y será el pensamiento mágico que se irá conmigo al crematorio…
Bibliografía
Cervigni, Lucas Sergio. Mujica. La sabiduría del “presidente más humilde del mundo.” NV: Las Vegas. 2025.
Rosencof, Mauricio y Fernandez Huidobro, Eleuterio: “Memorias del calabozo”. Txalaparta, S.L. 1993
Netflix: La Noche de 12 años. 2018. Director y Guionista: Alvaro Brechner. Drama sobre los años de prisión de Pepe Mujica.
Filme basado en el libro: Memorias del calabozo, escrito por Mauricio Rosencof y Eleuterio Fernandez Huidobro.
El Pepe: Una vida suprema. 2018. Dirigido por el cineasta serbio Emir Kusturica, repasa su filosofía y legado al final de su mandato.
Canal Youtube: (www.youtube.com/PepeMujicaMotivacion)
Sonia M Martin es periodista, escritora, poeta, dramaturga, Profesora de Sociología del Teatro Latinoamericano y de Literatura. En sus “tiempos libres” practica Danzas Orientales, Danzas del Al-Ándalus, Flamenco, Tai chi, Yoga, relajación y respiración yoga. Le gusta tejer a palillo y a crochet, además es Diseñadora de Ropa Histórica. Ama cocinar cocina Mediterránea y reírse de la vida y de los problemas del diario vivir. Adora que la gente sea feliz y colabora desde su ancianidad a que los demás sean felices y se rían. Este año Sonia cumple sanos 90 años y agradece a su equipo médico por mantenerla tan sana y con metas a futuro.





