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April 4, 2026

Los triciclos eléctricos en La Habana: la alternativa a la crisis energética en Cuba

Un triciclo y varias motocicletas eléctricas circulan frente al Capitolio este martes en La Habana (Cuba). EFE/Ernesto Mastrascusa

La Habana, 4 abr (EFE). – La Habana aparece estos días dominada por diferentes y creativos vehículos eléctricos, como los triciclos de carga adaptados para pasajeros, que sirven como alternativa a los vehículos de gasolina en medio de la grave crisis energética de la isla.

“Estos triciclos resuelven bastante la situación (del transporte). Lo único malo es que cuando llega una hora determinada empiezan a subir los precios y yo que me muevo lejos del centro de La Habana, pago casi 1.000 pesos diarios (dos dólares)”, cuenta a EFE, Liset de la Caridad mientras espera su triciclo eléctrico.

El salario mínimo mensual en Cuba hasta mediados de 2025, se ubicó en 2.100 CUP (17,5 dólares) y el medio en los 6.506 pesos (54,2 dólares). En tanto, las pensiones mínimas son de 3.056 pesos (25,4 dólares).

Las avenidas principales de La Habana, años atrás llenas de turistas paseando en los clásicos automóviles descapotables, se están quedando sin vehículos a motor.

Los restaurantes y hoteles están cerrados por la falta de clientes; y las gasolineras en su mayoría dejaron de vender combustible hace más de dos meses. Más de la mitad de las aerolíneas suspendieron desde febrero sus vuelos a la isla.

La isla sufre una grave crisis energética desde 2024 debido a las frecuentes averías de sus obsoletas centrales termoeléctricas y la falta de divisas del Estado para importar combustibles, algo que se ha agravado desde el pasado enero por el asedio petrolero de EE.UU.

“Antes trabajaba en la construcción, era albañil y carpintero; pero cómo está la situación, trabajo ya no hay mucho; y al menos en este (chófer de triciclo eléctrico) le brindamos un servicio a la población, en medio del problema (energético) que tenemos”, explica Alberto Duani.

Este oficio se ha convertido también en un trabajo realizado por mujeres jóvenes en La Habana y Yamiselis Alfonso, chofer de otro de esos medios de transporte dice a EFE que “desde hace seis meses maneja en una ruta fija”.

“En mi triciclo caben seis personas sentadas. Hago la ruta que va desde el Parque de la Fraternidad (en el municipio Centro Habana de la capital cubana) hasta Toyo, una zona del municipio 10 de octubre”, casi diez kilómetros de trayecto ida y regreso, explica Alfonso, que cada día labora por unas doce horas “en dependencia de la cantidad de clientes”.

Como Yamiselis y Alberto, decenas de chóferes de estos triciclos se ven diariamente en cada avenida de la capital cubana, que se ha llenado de este tipo de vehículos tanto transportando personas o descargando mercancías en mercados y tiendas.

 “Desabastecimiento agudo”
Personas abordo de triciclos eléctricos utilizados como taxis esperan la llegada de clientes en una calle este martes, en La Habana (Cuba). EFE/Ernesto Mastrascusa

A inicios de febrero pasado, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguraba que su Gobierno preparaba un plan de “desabastecimiento agudo de combustible” ante las presiones de EE.UU.

Como resultado, las salidas de ómnibus interprovinciales se vieron reducidas a solo una cuarta parte de su frecuencia habitual y el transporte local y otras prestaciones consideradas de “menor prioridad” por el Gobierno cubano fueron casi anuladas.

El ministro de transporte de la nación caribeña, Eduardo Rodríguez, anunció el pasado 18 de marzo que, incluso para los pacientes de hemodiálisis, se han promovido opciones de traslado en taxis o triciclos eléctricos.

El funcionario explicó que el actual déficit energético ha forzado también la suspensión temporal de la mayor parte de las inversiones en infraestructura vial, terminales y estaciones.

Díaz-Canel, aseguró antes, en conferencia de prensa el 13 de marzo, que a Cuba no había llegado “ni una gota de combustible” desde enero.

Unos 15 días después el país recibió el petrolero ruso Anatoli Kolodkin con unas 100.000 toneladas de crudo, que se convertirán en las próximas semanas en unos 250.000 barriles de diésel, cantidad suficiente para cubrir la demanda del país poco más de 12 días.

 “Migajas” privadas

Además, en las últimas semanas, gracias a medidas en Cuba y EE.UU., ha empezado a fluir algo de combustible importado al incipiente sector privado en la isla, alrededor de 30.000 barriles en lo que va de año.

Esto son “migajas”, comentó a EFE el economista cubano Omar Everleny, porque las necesidades energéticas diarias del país se sitúan entorno de los 100.000 barriles diarios (de ellos, solo el 40 % se satisfacen con el crudo de producción nacional y el resto debería importarse).