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February 18, 2026

El racionamiento de combustible en Cuba también se siente en los mercados agrícolas

Una persona escoge alimentos en una carretilla este martes, en La Habana (Cuba). EFE/ Ernesto Mastrascusa

La Habana, 18 feb (EFE).- Norbys, de 52 años, tiene que caminar 45 minutos desde su casa hasta el mercado agrícola en el que trabaja, en el municipio habanero de Playa, al norte de la capital.

El transporte ya no es opción, es muy caro y escaso. Pero sus problemas no terminan ahí: los productos que vende también se ven afectados por el mismo problema.

“Hay cosas que faltan porque no pueden llegar, producto del (racionamiento de) combustible. Hay clientes que dicen: ‘Coño, falta tal cosa’. Pero, bueno, ¿qué vamos a hacer? Nosotros traemos lo que podemos”, cuenta a EFE desde su puesto.

La falta de combustible por el asedio petrolero de EE.UU. a Cuba está empezando a alcanzar a los tradicionales agromercados de la isla.

El desabastecimiento todavía no es un tema de alarma, pero el transporte -con los precios desorbitados de la gasolina en el mercado negro- le está pasando factura a las frutas y verduras, que ya estaban fuera del alcance de la mayoría desde antes de la crisis actual.

Personas compran alimentos en un agromercado este martes, en La Habana (Cuba). EFE/ Ernesto Mastrascusa

Pero esta nueva vuelta de tuerca en los muy tocados bolsillos cubanos evidencia aún más el suplicio que significa para la mayoría de los insulares sacar adelante el día a día.

En otro mercado, en el céntrico barrio del Vedado, Reinel sale con una bolsa de plástico con tomates, ají y papas. También ha tenido que ir a pie y solo ha comprado lo justo.

El mercado informal

Al elevado costo de transportar las mercancías en un país con el combustible severamente racionado, el de 58 años agrega otro factor: la subida del dólar en el mercado informal. El billete verde rompió el techo de los 500 pesos por unidad el pasado 11 de febrero.

“Si aumenta el dólar, aumentan (todos) los precios. Imagínate. El dólar también está escaso. El que tiene que comprar, tiene que comprar el dólar más caro. Todo (ha subido). Hasta el pan está más caro”, lamenta.

Por el momento no existe la percepción entre los capitalinos de que la asfixia energética vaya a generar un desabastecimiento descontrolado. Pero sí existe preocupación de que desencadene un efecto “sálvese quien pueda” en el mercado negro, frecuentemente mejor abastecido que el formal.

En un parque urbano al norte de La Habana, José Javier Mosquera, de la empresa privada Petricor, que se dedica a vender frutas y verduras de una red de campesinos locales, cree que el 100 % de sus productos podría afectarse si continúa la escasez de combustible.

Una mujer compra alimentos en un agromercado este martes, en La Habana (Cuba). EFE/ Ernesto Mastrascusa

“Es lógico que, con el paso del tiempo, a medida en que se mantenga la escasez de combustible, van a subir (los precios de) los alimentos que provienen de fuera de la capital o van a escasear. Una cosa llevará a la otra, y ya veremos. Por el momento estamos trabajando con transporte que no utiliza combustible (para sus servicios de reparto a domicilio)”, comenta a EFE.

Es una preocupación real. Para Maykel, otro vendedor en el mercado de Playa, su temor es que entre una cosa y otra no pueda llegar a fin de mes: “Y si escasea la clientela… nos está afectando bastante. Hay que pelear duro para mantener la casa”.

Un país paralizado

La presión estadounidense está paralizando progresivamente la economía isleña, que se encontraba ya en una situación muy precaria tras seis años de grave crisis, con escasez de bienes básicos (alimentos, combustibles, medicinas), elevada inflación con decrecimiento, dolarización, prolongados apagones diarios y una migración masiva.

El Gobierno cubano ha puesto en marcha un duro plan de contingencia que ha llevado los servicios públicos a mínimos y racionado severamente el combustible. También, ha acabado con las clases presenciales en la universidad, instaurado el teletrabajo y horarios restringidos en las oficinas estatales.

En este contexto, España avanzó este lunes que enviará alimentos y productos de higiene a Cuba. México, por su parte, confirmó este martes un nuevo paquete de ayuda humanitaria con alimentos y “otras solicitudes”, tras el que arribó a La Habana la semana pasada. EFE

Juan Carlos Espinosa