Wednesday, October 20, 2021

Universitarios de pregrado podrían contribuir en la asistencia médica

Washington, 7 abr (EFE).- En Estados Unidos hay unos 263.000 inmigrantes con diploma universitario en disciplinas relacionadas con el cuidado de la salud pero que trabajan en empleos de baja remuneración o están desempleados y son “una reserva crítica” de personal médico, señaló este martes el Instituto de Política Migratoria (MPI).

“En este tiempo de crisis, cuando los trabajadores de la salud están en la primera línea de batalla contra COVID-19 y son ellos mismos blancos primarios, es más esencial que nunca tener profesionales suficientemente calificados para atender las necesidades de un sistema médico estadounidense que está abrumado”, indicó MPI.

Según el grupo de estudios, hay en Estados Unidos ya 1,5 millones de inmigrantes empleados en el área de salud incluidos médicos, enfermeras registradas y farmacéuticos.

“Mientras que los gobernadores (estatales) convocan a médicos retirados para que den servicio y piden a las escuelas de medicina que gradúen estudiantes a paso acelerado, hay otro contingente que puede ser utilizado: los médicos, enfermeras y técnicos del cuidado de la salud inmigrantes y refugiados que pueden ofrecer conocimiento profesional crítico y también ayuda cultural y de lenguaje que es crítica”, añadió MPI.

Jeane Batalova y Michael Fix, autores del artículo de MPI, indicaron que otros países, incluidos Francia, Colombia, España y Chile, y gobiernos regionales como los estados de Nueva York, California y Nueva Jersey, y la provincia argentina de Buenos Aires, “buscan activamente la forma de movilizar este contingente”.

El análisis de MPI encontró que, además de los inmigrantes que son profesionales de la salud y ya están empleados en sus especialidades, hay unos 263.000 inmigrantes y refugiados que tienen cuatro años de estudio en campos de la salud y que “están relegados a empleos de baja remuneración que requieren mucha menos educación, o están desempleados”.

“Junto con unos 846.000 adultos, nacidos en EEUU, cuyos grados universitarios están igualmente sub-utilizados, estos inmigrantes representan una fuente potencialmente importante de trabajadores para el personal médico del país”, agregó el artículo.

De acuerdo con las cifras de MPI hay en California 35.000 personas con un diploma en el campo de la salud y que están “sub-utilizadas”, mientras que hay 18.000 en Florida, 16.000 en Texas, 13.000 en Nueva York, y 9.000 en Nueva Jersey.

Del total de adultos entre 25 y 64 años de edad que tienen una capacitación universitaria relacionada con el cuidado de la salud pero no están plenamente utilizados, el 76 % son nacidos en Estados Unidos, y del resto, el 15 % (unas 165.000 personas) son inmigrantes educados en otros países, y el 9 % (38.000) son inmigrantes educados en EEUU.

El MPI consideró, para este informe, como “educado en el exterior” aquellos inmigrantes que vinieron a EEUU siendo mayores de 25 años de edad y tienen, por lo menos un diploma universitario de cuatro años, en tanto que los educados en EEUU son quienes llegaron antes de cumplir 25 años de edad y obtuvieron su diploma de cuatro años en este país.