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May 23, 2022

La acampada conservadora para desalojar al presidente mexicano se afianza

Vista del plantón de los seguidores y miembros del Frente Nacional Anti-AMLO (FRENAA) que continúan bloqueando a lo largo de Paseo de La Reforma y Avenida Juárez, con tiendas de campaña hoy, en Ciudad de México (México). EFE/Sáshenka Gutiérrez

México, 22 sep (EFE).- Varios centenares de tiendas de campaña escenificaron este martes, por cuarto día consecutivo, el hartazgo de la población más conservadora contra el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, en una protesta que superó los primeros días de lluvia torrencial y pretenden permanecer hasta que dimita el mandatario.

El plantón, organizado por la asociación civil derechista Frente Nacional Anti Andrés Manuel López Obrador (Frena), comprende toda la concurrida Avenida Juárez, desde el Palacio de Bellas Artes hasta el emblemático Paseo de la Reforma, con lo que dificulta notablemente el feroz tráfico del centro capitalino.

“Nuestra finalidad era llegar al Zócalo de la ciudad porque no queremos ocupar calles que pertenecen a la ciudadanía, no queremos molestar”, explicó a Efe Adriana a la puerta de su tienda, pero el Gobierno capitalino se lo impidió el pasado sábado alegando que podían colisionar con otras protestas.

EVITAR EL “COMUNISMO”

Adriana es una madre de familia acampada para obligar al Gobierno de López Obrador, cuya presidencia finaliza en 2024, a que dimita y “deje de pisotear” a la ciudadanía, ya que el presidente pretende instaurar “el comunismo” y “limitar” las libertades.

Vista del plantón de los seguidores y miembros del Frente Nacional Anti-AMLO (FRENAA) que continúan bloqueando a lo largo de Paseo de La Reforma y Avenida Juárez, con tiendas de campaña hoy, en Ciudad de México (México). EFE/Sáshenka Gutiérrez

“Nos quiere llevar hacia el comunismo. Está actuando como Hugo Chávez, como Fidel Castro, como Nicolás Maduro”, advirtió la mujer, enfundada en una gorra con símbolos patrios.

El discurso de Adriana es el discurso de Frena, un movimiento que aglutina principalmente a la clase acomodada asustada por López Obrador, quien desde su campaña presidencial y su llegada al poder en diciembre de 2018 ha hecho bandera de una gestión enfocada a los más pobres.

ACAMPADA ATÍPICA

Los manifestantes echan también en cara al mandatario, el más votado de la historia, el alza imparable de la violencia como demostraron los casi 35.000 homicidios dolosos registrados en 2019, el más violento desde que hay registros.

Esto llevó a la oposición más a la derecha del tablero político a instalarse en la calle, en una particular acampada con misas, tiendas que parecen totalmente nuevas y en la que algunos manifestantes se guardan el sitio mientras se lavan, descansan e incluso pasan la noche fuera del campamento.

El presidente insinuó que muchos de los miembros de este movimiento se van por la noche a dormir a “hoteles”.

Vista del plantón de los seguidores y miembros del Frente Nacional Anti-AMLO (FRENAA) que continúan bloqueando a lo largo de Paseo de La Reforma y Avenida Juárez, con tiendas de campaña hoy, en Ciudad de México (México). EFE/Sáshenka Gutiérrez

“Tenemos el derecho de conseguir gente que nos ha estado prestando sus casas o rentamos unos cuartos para irnos a asear lo principal”, justificó Laura de los Santos, una manifestante proveniente de Monterrey, la capital del norteño y próspero estado de Nuevo León.

OTRAS REIVINDICACIONES

“Aquí hay diversidad cultural y social. Estamos gente de clase media-baja, hay gente de clase baja y gente de clase alta. Somos de todo tipo de personas”, enfatizó.

Algunos carteles repartidos por las tiendas de campaña daban la razón a Hernández, ya que otros colectivos -aunque en mucho menor número- han aprovechado la movilización para manifestar su malestar con el Gobierno actual.

Es el caso de Karina, una agricultora que llegó el sábado a la Avenida Juárez desde el norteño estado de Sinaloa con toda su familia para protestar porque el Ejecutivo la dejó este año sin ayudas y no pudo sembrar “por falta de recursos”.

“Los rateros de antes sí nos daban de perdida la ayuda para un tractor. Nos daban una parte, no les digo todo, y estábamos inconformes de todos modos porque era muy poco lo que nos daban. Este señor nos prometió mucho más y no nos dio nada”, se quejó.