Wednesday, November 25, 2020

Estudiantes de El Salvador recibirán ayuda emocional por el impacto de la covid-19

San Salvador, 21 oct (EFE).- El Ministerio de Educación (Mined) de El Salvador prevé brindar asistencia emocional a los estudiantes del sector público por el impacto causado por la pandemia de la covid-19, que le ha arrebatado la vida a alrededor de 60 maestros, dijo en una entrevista con Efe la titular de dicha cartera de Estado, Carla Hananía de Varela.

La funcionara señaló que tanto los maestros como los alumnos “han sufrido un trauma”, por lo que los docentes “ya están siendo atendidos emocionalmente”.

“Lo primero que vamos hacer al regresar a clases es atender la salud emocional de los estudiantes, por eso estamos preparando a los maestros primero para que ellos tengan su propio autocuido y puedan recuperar su salud mental y ser capaces de ser verdaderos maestros”, apuntó de Varela.

Indicó que el Mined ya tiene un protocolo sanitario finalizado para la vuelta a las clases, el cual ha sido discutido con las autoridades del Ministerio de Salud y que “está sujeto al comportamiento de la pandemia, que es impredecible”.

“Nosotros mantenemos la esperanza que vamos a regresar a partir de enero (de 2021)”, señaló.

De Varela indicó que “el regreso a la escuela en un país como El Salvador es un proceso complejo, que involucra muchos temas que van articulados entre si”.

El Mined tomó la decisión de suspender las clases a nivel nacional el 11 de marzo del año en curso a causa de la pandemia, y recientemente anunció que las actividades quedaban suspendidas hasta el 31 de diciembre.

Alrededor de 60 maestros han fallecido en este país debido al coronavirus y los alumnos, con la dificultad que representa, tuvieron que adaptarse a plataformas digitales para continuar con sus clases.

Para el 2020, el sector público de educación registra alrededor de 1,2 millones de alumnos de todos los niveles.

EL RETO DE LA CONEXIÓN

La ministra de Educación dijo que al estallar la pandemia en el país se adquirieron dos compromisos importantes: “primero, proteger la vida y la salud de los niños y los docentes, y segundo, garantizar la continuidad educativa”.

“Para garantizar la continuidad educativa asumimos varios retos y desafíos. En una primera etapa nos dedicamos a diseñar e imprimir las guías que iban a conducir la educación”, señaló.

De acuerdo con la funcionaria, “las guías impresas es uno de los elementos más inclusivos de nuestra estrategia de la continuidad educativa, porque es el elemento que llega más lejos, nos permite llegar a los estudiantes que no tienen conexión a internet o señal para captar la televisión”.

Indicó que “una cantidad importante” de docentes ya fueron capacitados en el uso de la plataforma Google Classroom, lo que supone al menos 30.000 docentes de los aproximadamente 44.000 con los que cuenta el sector.

“Toda esta formación ha significado romper paradigmas. Pensábamos que formar a los docentes en línea iba a ser difícil, pero la realidad y la actitud positiva de los maestros nos ha demostrado que eso no es cierto y ellos han hecho un esfuerzo importante en adaptarse a las circunstancias”, manifestó.

Apuntó que al llegar al Mined “nos dimos cuenta que la brecha tecnológica era muy grande e hicimos planes para cerrar esa brecha en el lapso de tres años, pero se vino la pandemia y hemos tenido que enfrentar ese desafío”.

Además, planteó que se tiene un proyecto de conectividad para más de 200 escuelas que están en la franja costera del país, donde se activará una red de fibra óptica, “que ya existía en el país”, a través de una tecnología en la que se utilizan los canales de televisión que no han sido asignados.

“Con esa red vamos a tener el primer paso para la conectividad y luego se va a expandir al resto del país. De momento, estamos haciendo alianzas con las compañías telefónicas para llevar una solución a los estudiantes y a sus padres”, indicó.

En El Salvador, según datos del Ministerio de Educación, alrededor de 300.000 estudiantes no cuentan con acceso a internet; y, según Plan Internacional, en más de 230 familias en el país, un 19 %, los escolares no continuarían con los procesos educativos desde casa, ya que el 39 % dijo contar con internet inestable, el 27 % requiere de recargas constantes y el 8% debe desplazare de su hogar para lograr conectarse.

PRUEBA AVANZO

La pandemia también provocó que las autoridades de Educación se replantearan sobre la aplicación de la Prueba de Aprendizaje y Aptitudes para Egresados de Educación Media (PAES), que es obligación para estudiantes de segundo año de bachillerato de instituciones públicas y privadas.

Esta prueba se aplicaba desde 1997 para medir el aprendizaje y las aptitudes de los estudiantes, se evaluaba con un máximo de 10 puntos y se requieren seis para aprobarla.

No obstante, año con año los estudiantes de bachillerato la reprueban al obtener un promedio global entre 5 a 5,90 puntos cuando el mínimo tenía que ser 6.

El tipo de pruebas como la PAES, según la ministra, “ha recibido muchas críticas sobre todo en países como el nuestro, donde lo menos estandarizado es la educación porque hay enormes brechas”.

Explicó que, debido a los impactos de la pandemia, se decidió implementar la prueba AVANZO, un instrumento “más cualitativo que se adapta a las circunstancias que han vivido los alumnos para seguir aprendiendo durante la pandemia”.

“Se evaluarán los conocimientos adquiridos en el primer año de bachillerato y para el segundo año se medirán otros aspectos. Por ejemplo, cómo la pandemia les afecto, actitudes que desarrollaron frente a la pandemia y las vocaciones ocupacionales adquiridas en este tiempo”, señaló.

Se prevé que la pruebe se realice en noviembre bajo la modalidad en línea.