Friday, April 16, 2021

La de “Solo en casa” y otras casas de cine

Madrid, 20 dic. (EFE).- Hace 30 años se estrenaba “Solo en casa” (Chris Columbus, 1990), un inesperado éxito de taquilla al que ahora Disney ha querido rendir tributo, recreando la famosa casa de los McCallister a base de pan de jengibre, gracias a la pericia de la pastelera Michelle Wibowoo. Pero no es la única casa famosa del cine.

“SOLO EN CASA” (Chris Columbus, 1990)

El pequeño Macaulay Culkin era olvidado por sus padres en la enorme vivienda familiar, una tradicional construcción estadounidense situada a las afueras de Chicago. Allí Kevin es olvidado por su numerosa familia, que se van de vacaciones sin el pequeño de la casa.

La casa fue coprotagonista junto al joven actor de una comedia infantil que pasó a la historia del cine. La escalera enmoquetada, las ventanas reticuladas, la enorme chimenea, la estantería llena de juguetes…fueron el perfecto escenario para las travesuras de Kevin.

“LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ” (Victor Fleming, 1939)

Con el telón de fondo de la Guerra de Secesión (1861-1865), “Lo que el viento se llevo” cuenta de forma fastuosa una historia de amores, guerra y odio con el protagonismo absoluto de la “señorita” Escarlata (Olivia de Havilland) y la imponente mansión sureña, Tara, símbolo del poder familiar a punto de desbordarse como consecuencia del conflicto bélico.

Una vivienda y una enorme plantación que serán víctimas de un terrible incendio que propiciará una de las secuencias más recordadas de la historia del cine, con Scarlet O`Hara asegurando, en medio de un cielo anaranjado, que nunca más volverá a pasar hambre. Y no se pueden olvidar esas cortinas que le sirvieron a Scarlet para hacerse un vestido.

“LA VENTANA INDISCRETA” (Alfred Hitchcock, 1954)

En “La ventana indiscreta” un reportero fotográfico, al que interpreta James Stewart, se recupera a regañadientes de una lesión en la pierna, que le mantiene en silla de ruedas, con la ayuda de Lisa (Grace Kelly), su servicial novia, que mantiene su piso en orden.

Un apartamento desde el que el activo fotógrafo desarrollará su faceta de voyeur, espiando a sus vecinos por una típica ventana neoyorquina que se abre hacia la fachada interior del edificio vecino.

“LA EXTRAÑA PAREJA” (Gene Saks, 1968)

Totalmente disparatada resulta “La extraña pareja”, una comedia protagonizada por el adicto a la limpieza Félix (Jack Lemmon) y el vago Óscar (Walter Matthau), dos amigos divorciados que comenzarán a compartir piso, tras la inesperada separación de Félix, y que con el paso de los días serán víctimas de sus caracteres opuestos y absolutamente incompatibles.

Repleta de secuencias de un humor físico y desternillante, la película es una adaptación de una exitosa obra de Broadway que se desarrolla en un desastroso apartamento de solteros en el que se organizan partidas de poker y en el que el orden y la limpieza brillan por su ausencia.

“UNA JORNADA PARTICULAR” (Ettore Scola, 1977)

Ettore Scola volvió a unir a los míticos Sophia Loren y Marcello Mastroianni en “Una jornada particular”, una película que nos retrotrae a la Italia de 1938 y nos introduce en un edificio prácticamente vacío, ante la visita triunfal de Hitler, en el que aguardan Antonietta (Loren), la portera, y Gabrielle (Mastroianni), un misterioso vecino temeroso de la policía.

En este caso, más que la casa, es el edificio el protagonista de los encuentros de estos dos vecinos que deciden saltarse el desfile nazi. Aunque hay muchas escenas en el interior -como ese salón destartalado en el que Gabriele intenta enseñar a bailar a Antonietta-, son las que se desarrollan en la azotea las que mejor representan el espíritu de la historia.

“LOS SANTOS INOCENTES” (Mario Camus, 1984)

“Los santos inocentes”, adaptación extraordinaria de la obra de Miguel Delibes, pone su foco en la miseria a través de un cortijo extremeño, en el que malviven una familia de campesinos, totalmente supeditados a los gustos y exigencias de la familia de terratenientes que dirigen la explotación.

Paco Rabal, Alfredo Landa o Juan Diego son algunos de los protagonistas de una historia en la que la diferencia entre ricos y pobres queda dramáticamente marcada por la casucha en la que viven los criados frente a la enorme casa de sus amos.

“LOS OTROS” (Alejandro Amenábar, 2001)

Si hay una casa que ha destacado en los últimos años en el cine español es la terrorífica casona en la que se desarrolla la historia de “Los otros”, la película que terminó de asentar la carrera de Alejandro Amenábar.

La protagonista es Grace (Nicole Kidman), que vive junto a sus hijos, aislados en la enorme mansión perfecta para generar algunos sustos y revelaciones. Una historia rodada en el Palacio de los Hornillos, en Cantabria.

“PARÁSITOS” (Bong Joon-ho, 2019)

Y más reciente resulta “Parásitos”, primera película en habla no inglesa en lograr el Óscar a mejor película, una historia salvaje sobre la lucha de clases, en la que la mayor parte de las secuencias suceden en la enorme casa de diseño de la acaudalada familia Park, que poco a poco empezará a “conquistar” la mísera familia de Gi Taek.

Un espectacular y moderno diseño que deja aún más claras las diferencias de clases entre los protagonistas de la historia. En una especie de “Arriba y abajo” a la coreana, en la que los pobres asaltan la vida de los ricos empezando por su espectacular mansión.